Cinco consejos imprescindibles al conectarte a redes Wi-Fi públicas

Cinco consejos imprescindibles al conectarte a redes Wi-Fi públicas

Se recomienda tener cuidado con la exposición de datos sensibles y otros riesgos que suponen las conexiones de libre acceso

JOSÉ CARLOS CASTILLO

Las redes Wi-Fi de libre acceso (públicas) se han convertido en tabla salvavidas para las tarifas de datos móviles más escuetas. Esto aún cuando se nos ha advertido, por activa y pasiva, de los peligros que conlleva establecer dicho tipo de conexiones: la exposición de información sensible o el control remoto de nuestro smartphone u ordenador.

Así las cosas, la mejor opción siempre será recurrir a la red privada del establecimiento en cuestión: hoteles y centros comerciales (por mentar un par de ejemplos) buscan atraer a la clientela con áreas de recarga y navegación sin límites, proporcionándonos el nombre de usuario y contraseña necesarios.

¿Pero qué hacer si debemos conectarnos a un red pública por causa de fuerza mayor? Guillermo Marín, country manager de 'devolo España' (compañía especialista en redes domésticas y soluciones para el hogar inteligente), nos ofrece estos cinco consejos imprescindibles:

1.

Conéctate manualmente

Primeramente debemos asegurarnos de que la red Wi-Fi a la que vamos a conectarnos sea de confianza, esto es, pertenezca realmente al establecimiento en que nos encontramos. No por nada, los estafadores gustan de crear redes con nomenclaturas similares, cazando así los datos de numerosos incautos.

A continuación debemos asegurarnos de que la conexión automática a redes Wi-Fi conocidas se encuentre deshabilitada. Así, nuestro dispositivo no se conectará sin preguntarnos, quedando a merced de redes 'clonadas' (con el mismo usuario y contraseña que las ya presentes en cafeterías o aeropuertos, por ejemplo).

En resumidas cuentas, toda conexión deberemos efectuarla manualmente, introduciendo los datos requeridos desde el menú de ajustes. Incide Marín: «Si no se utilizan correctamente, las redes Wi-Fi públicas son una potencial fuente de problemas, y muchas veces los usuarios no son conscientes de ello cuando se conectan».

2.

Deshabilita 'compartir archivos'

Al pensar en redes inalámbricas únicamente reparamos en smartphones y tabletas, pero también son muchos quienes acceden a través de su ordenador portátil. En estos casos conviene desactivar la opción para compartir archivos y carpetas, asociada a la creación de redes domésticas (para intercambiar información entre varios ordenadores de forma sencilla).

Efectivamente, conectarnos a una red Wi-Fi pública con dicho punto de acceso abierto supone un riesgo considerable, explica Marín: «Los portátiles suelen contener información sensible que debemos proteger a toda costa. La privacidad de los archivos y carpetas es importante, por eso devolo recomienda a sus clientes tomar las medidas de precaución necesarias y ser muy cuidadosos a la hora de compartir nuestros archivos».

3.

Descarga archivos voluminosos antes de salir de casa

El común denominador de toda red pública es una velocidad ínfima, tanto de subida como de descarga.

Así, Marín recomienda copiar los archivos más grandes e importantes en nuestros dispositivos móviles o unidades de almacenamiento USB: «Este método te proporciona dos grandes ventajas, ya que permite evitar riesgos potenciales de seguridad al descargar archivos en redes Wi-Fi gratuitas y, además, te ahorra largos tiempos de descarga».

4.

Comprueba que las conexiones sean seguras

Comprar por Internet con tarjeta de crédito y acceder a nuestra banca electrónica son dos de los procesos más arriesgados bajo redes inalámbricas de libre acceso, por ello debemos asegurarnos de que la conexión a la página web o servicio resulte segura. La forma más sencilla es fijarnos en la barra de direcciones del navegador, donde ha de aparecer el icono de un candado junto a la URL.

Dicho icono es indicativo del protocolo HTTPS, «la primera línea de defensa contra posibles ataques» según Marín: «La encriptación TLS/SSL garantiza una conexión cifrada y segura que permite navegar y realizar transacciones o pagos sin peligro».

5.

Actualiza tus dispositivos

«Para alcanzar el mayor grado de protección posible es imprescindible tener tus dispositivos y aplicaciones actualizados», concluye Marín. Dichas actualizaciones incluyen correcciones de errores y parches de seguridad con los que evitar intrusiones.

De este modo, lo más aconsejable es prevenir, descargando e instalando la última versión de nuestro sistema operativo y apps (hablemos de ordenadores, smartphones o tablets) antes de salir de casa. Es la única forma de impedir que cualquiera utilice brechas de seguridad para atacarnos en una red pública.

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