¿Conoces las propiedades de los arándanos?

Arándanos de Cantabria./DM
Arándanos de Cantabria. / DM

La baya silvestre de color azul intenso, además de muchas preparaciones en cocina, tiene notables propiedades

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

Los arándanos atrapan por ese color azulado y su sabor ácido y refrescante. A simple vista parecen unas piedras preciosas que bien podrían coronar un anillo o formar, como si de cuentas se tratase, un bonito collar. Pero el arándano es una baya que crece en unos pequeños arbustos que no suelen pasar del medio metro. Originario de Asia y Europa, suele crecer en caminos de terrenos húmedo, al igual que andrinas y fresas.

Además de su sabor, los arándanos tienen multitud de propiedades que se podrían reducir a diez, las más importantes y por las que es recomendado su consumo. Y es que esta fruta, para algunos las más completa, cuida la piel, mejora la salud del cabello, mejora las relaciones sexuales (interviene en la erección del pene), ayuda a reducir la grasa, mejora la vista, reduce la presión arterial, favorece la presencia del colesterol bueno, ayuda a la lucha contra la diabetes, es antiinflamatorio y reduce el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer. Irresistible pues para aquellas personas con problemas de salud y para las que quieran cuidarse.

Curiosidades y características

Ecologismo
Esta planta protege el suelo de los bosques de la erosión y contribuye a la formación de humus. Por eso se recomienda su plantación.
Salud
El arándano contiene altas cantidades de quercetín, famoso por reducir el riesgo de cáncer de próstata, colon y seno. Parecen infinitos los beneficios de esta fruta tan sabrosa, tantos como la cantidad de estudios que hay sobre ella.
Propiedades
El arándano destaca por su color brillante e intenso. Tiene un bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono, conviertiéndolo en un gran aliado en las dietas o personas que deben vigilar sus niveles de azúcar en sangre. A su vez, ofrece una notable cantidad de vitamina C y antioxidantes. Esta probado que el consumo de arándanos es beneficioso para el tratamiento de las infecciones urinarias, aumenta el HDL (conocido popularmente como colesterol bueno), colabora en el mantenimiento de nuestra salud visual y de nuestras encías inhibiendo ciertas bacterias orales responsables de la placa dental. En general, las bayas silvestres son buena fuente de fibra, que mejora el tránsito intestinal, y de potasio, hierro y calcio, taninos de acción astringente y de diversos ácidos orgánicos.

Pero es que, además, es una fruta con muchas posibilidades en cocina. Además de poder comerse crudo, el arándano se utiliza para hacer zumos, mermeladas, guarniciones para carnes y pescados, para elaborar helados y batidos, fabricar bebidas y numerosos postres. Por cierto, es recomendable no adquirir frutos que no hayan madurado, pues no lo harán en casa. Pero tampoco se deben comprar muy maduros, pues pierden su jugo.

Existen numerosas variedades de esta baya, si bien dos son las más frecuentes. El negro es rico en vitamina C y proliferan en terrenos altos y suelos ácidos. Abunda en el norte de Europa. El rojo, por su parte, es más agrio y es habitual cocinarlo para realzar su sabor.

El arándano se recolecta entre junio y diciembre, y puede mantenerse listo para su consumo durante entre cuatro y cinco semanas. A la hora de adquirirlo en el mercado debe tener un color brillante e intenso, y presentarse firme y seco al tacto.

En Europa, los principales países productores son Alemania y Polonia. España está por detrás de ellos, siendo Asturias y Huelva las dos provincias que más cultivos poseen. En Cantabria la empresa Campoberry tiene plantadas en la localidad de Güemes once hectáreas plantadas en la que, además, hay frambuesas, fresas y moras.

Algunas preparaciones

Los arándanos se pueden añadir al arroz con leche cuando esté en su punto de cocción. Le da a este postre típico de la cornisa un toque muy interesante.

Una salsa a base de cebolla, arándanos, miel, vinagre, brandy, comino, pimentón, sal y pimienta, es un acompañamiento ideal para carnes y pescados al horno.

A una pasta fresca se le puede añadir una salsa hecha pochando en una sartén con aceite de oliva virgen extra: cebolla, unas verduras frescas, seta shitake, tofu, arándanos deshidratados, salsa teriyaki, sal y pimienta.

También se puede elaborar una tarta con leche, queso tipo Philadelphia, nata, azúcar, mantequilla y mermelada hecha con este fruto, la piedra preciosa de los bosques.

 

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