Cómo cocinar la pasión

'Yo soy el armor' encierra una receta antigua, casera, para una sopa moderna y arriesgada

Cómo cocinar la pasión
Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

El emplatado exquisito, coreográfico y esteticista, a veces operístico, es el retrato de una pasión. Texturas y sabores de una familia, entre el clan, los mordiscos de poder, los bocados del amor y la ambición.

Luca Guadagnino no es Visconti ni Antonioni pero adereza con mimo esta historia bien pochada, con un punto de cocción, siempre en busca de la ebullición jubilosa de los sentidos y la intensidad de lo emotivo. 'Yo soy el amor' es una inmersión en el paladar de la pasión a través de una actriz que se convierte en la verdadera chef, el ingrediente primordial y el sabor esencial de este relato sobre herencias, compartimentos sociales, apariencias, hipocresía y descubrimientos, con el deseo como gran restaurador.

Ella es la inmensa Tilda Swinton quien ya había exprimido toda la grasa interpretativa junto al cineasta de 'Call me by your name' a través del documental 'The love factor', un corto que retrataba una conversación entre actriz y director acerca del cine, la soledad y el amor.

Una familia rica milanesa que se asemeja a una gran corporación del capitalismo, una mujer de origen ruso, encarnada por Swilton, un cocinero que mima sus platos y, sobre todo, el vacío y la pomposidad son los factores de esta ensaladilla sobre la pulcritud, la falsedad y la necesidad de afectos. La película de Guadagnino tiene en una cena navideña, una tarta y unos langostinos a sus aliados gastronómicos para que su trama cunda y se expanda en sus recetas estéticas, su propia ampulosidad y sus conflictos dramáticos. Imágenes que embriagan, sensaciones dispares y ese estilo de contrastes, camaleónico, de giros y alternativas visuales tan atractivos como desconcertantes en una extraña macedonia.

El declive de una dinastía y, en paralelo, el redescubrimiento del amor; éxtasis gastronómico y exasperado ejercicio de estilo. Entre silencios y aromas, entre los sentidos y 'El gatopardo', entre las convenciones y el deseo.

'Yo soy el amor' es una película elegante, impecable, a veces obsesiva en su búsqueda del encuadre y con tendencia por la afectación. Es como uno de esos platos barrocos y desmesurados que parecen alimentar otros muchos.

Y en el epicentro de los sabores y sensaciones, en el corazón del buen gusto y en el eje de este retrato de familia y de independencia individual, brilla Tilda Swinton como un brote de condimento de origen desconocido para proporcionar una nueva cocina y una serena explosión de los sentidos. Su personaje, Emma, es Flaubert en esta brocheta de voces y atmósferas, de elipsis y primeros planos, de conjuros y secretos, todo sazonado con una sucesión de miradas muy elaboradas. Una receta antigua, casera, para una sopa moderna y arriesgada.

Yo soy el amor. Título original: Lo sono l'amore. Director: Luca Guadagnino. Año:2009.Nacionalidad: Italia.Duración:120 minutos.Intérpretes: Tilda Swinton, Flavio Parenti, Edoardo Gabbriellini, Alba Rohrwacher, Pippo Delbono, Diane Fleri, Maria Paitao, Marisa Berenson, Waris Ahluwalia, Gabriele Ferzatti, Martina Codecasa, Mattia Zaccaro...
Yo soy el amor. Título original: Lo sono l'amore. Director: Luca Guadagnino. Año:2009.Nacionalidad: Italia.Duración:120 minutos.Intérpretes: Tilda Swinton, Flavio Parenti, Edoardo Gabbriellini, Alba Rohrwacher, Pippo Delbono, Diane Fleri, Maria Paitao, Marisa Berenson, Waris Ahluwalia, Gabriele Ferzatti, Martina Codecasa, Mattia Zaccaro...

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