Un dulce haiku

La salsa 'an' empapa a los personajes de 'Una pastelería en Tokio' sin llegar a provocar la exaltación emocional

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

Los dorayakis –pastelitos rellenos de una salsa llamada 'an'– constituyen el objeto emocional y la moneda de cambio de los personajes de 'Una pastelería en Tokio'.

Naomi Kawase, cineasta de 'El bosque del luto' (2007) gusta de jugar entre la claridad, lo luminoso y las tinieblas, siempre con una intención poética. Aquí traza los perfiles de un haiku emocional sobre el paso del tiempo con estos pastelitos típicos japoneses rellenos de salsa de frijoles rojos y dulces llamada 'an' como fetiche y símbolo entre recetas secretas y viejas heridas.

Lo paciente, la contemplación, la espera, la tolerancia y las tortitas se mezclan con el sabor de lo sensorial, de la naturaleza y la rima de la experiencia y la juventud, del saber y del aprendizaje. Es un filme amable pero cuya salsa empapa a los personajes pero sin llegar a provocar la exaltación emocional.

El sentimentalismo a veces condiciona en exceso está comunión entre hombre y naturaleza por lo que la apuesta de Kawase se queda entre el bocado celestial y la mirada zen. En realidad un cuento delicioso, de pastel y aroma, de melancolía y fragilidad, de esteticismo y minimalismo.

Los mejores momentos surgen de ese vínculo intimista y femenino de la cocinera que custodia los secretos de la salsa. El dorayaki, popular por ser el dulce preferido del gato Doraemon, posee la textura de un bizcocho relleno de 'anko' y chocolate. Se cocinan a la plancha como los pancakes anglosajones y los crepes. En este caso se acompañan de jarabe de arce, frutas de bosque, salsas dulces o mermeladas, aunque lo más singular es el relleno 'anko', esa pasta de judía roja confitada.

La cinta, que apela a los pequeños placeres de la vida, está habitada por dorayakis y colegialas, enfermos terminales e inadaptados afectivos a la intemperie, en la que subyace el dolor y el miedo, pero en la que el árbol vital sigue creciendo aunque sea invisible. Una invitación a morder el pastelito y pensar como Alicia que uno se hará muy grande o muy pequeño.

UNA PASTELERÍA EN TOKIO. Director: Naomi Kawase. Año: 2015.Duración:113minutos. País: Japón. Intérpretes: Masatoshi Nagase, Kirin Kiki, Miyoko Asada, Etsuko Ichihara, Miki Mizuno, Kyara Uchida.
UNA PASTELERÍA EN TOKIO. Director: Naomi Kawase. Año: 2015.Duración:113minutos. País: Japón. Intérpretes: Masatoshi Nagase, Kirin Kiki, Miyoko Asada, Etsuko Ichihara, Miki Mizuno, Kyara Uchida.

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