Taberna La Prensa, para paladares con inquietudes

Terraza de Taberna La Prensa./Sane
Terraza de Taberna La Prensa. / Sane

Aunque los pescados y mariscos son una seña de identidad de la casa, las carnes a la brasa ofrecen un gran nivel

JOSÉ LUIS PÉREZSantander

Ha cumplido ya cinco años abierta al público en Monte y la Taberna La Prensa mantiene la intensidad y el ritmo diarios que le permiten unas amplias instalaciones y que le exige una clientela numerosa que valora de este establecimiento su buena relación precio-calidad. Tras el éxito conquistado primero en El Campanero de La Albericia y luego en la Taberna La Radio, Mariano Mora puso en marcha este negocio donde cuenta con el apoyo de su hijo David y donde está replicando el éxito que luego se ha extendido a la cercana freiduría El Rinconcito y al que le espera en el nuevo negocio que para comienzos de 2020 abrirá anexo a La Prensa. En este caso se tratará de un asador especializado en lechazos y arroces.

Bajo la dirección de David, quien se apoya en Andrés Mora al frente de la cocina y en Luis Alberto Oria como encargado general, un equipo de 37 profesionales (14 en cocina y 22 camareros) responden a diario en La Prensa a las inquietudes gastronómicas de los paladares de una clientela plural, que busca una cocina tradicional, sencilla, sabrosa y donde destaque la calidad de la materia prima. Respondiendo al perfil de marisquería, este establecimiento tiene en los productos del mar y de temporada una de sus señas de identidad. Pero la carne, las raciones y los postres caseros tienen también el suficiente protagonismo para ser destacados a continuación.

La ensalada de tomate de huerta con sal maldon y aceite de oliva es casi un comienzo obligado aquí por la calidad del tomate. Se puede acompañar de una ventresca de bonito para que el plato sea fantástico. Para abrir boca, hay otras ensaladas como la de langostinos o la mixta, anchoas en salazón con pimientos de Isla, jamón de Joselito cortado a cuchillo o algún guiso casero como los garbanzos con bogavante, el rabo de novilla estofado al vino tinto, las albóndigas de buey o los callos a la madrileña.

En sus diferentes comedores o en su amplia terraza son habituales los almuerzos o cenas de grupos de amigos o familias. Es en estos casos cuando más salen las raciones para compartir, desde las emblemáticas rabas con cebolla, hasta los mejillones, los chipirones encebollados, las orejas a la plancha, el pulpo a la parrilla, las alitas de pollo crujientes o el timbal de verduras.

Mariscos y pescados

Según la disponibilidad de la temporada, aquí siempre hay buen marisco y a un precio razonable. Todos los domingos por la noche, las 'mariscadas lokas' con botella de cava tienen un precio para dos personas de 60 euros. El restos de los días de la semana, su precio es de 80 euros.

Además, por raciones, no faltan navajas, nécoras, zamburiñas, almejas, gambas de Huelva, langostinos de Sanlúcar, cigalas, percebes, bogavantes del Cantábrico, langostas del país y, como novedad reciente, carabineros que se presentan a la parrilla y terminados con un flambeado con mantequilla y brandy, como bien explica en sala Ana, una profesional que ya trabajó en la etapa del Campanero con el propio Mariano.

A la plancha, al horno o a la parrilla se preparan aquí la lubina salvaje, el rodaballo salvaje, el jargo de caña, el besugo del Cantábrico, el san martín o el machote. La merluza de pincho se propone a la bilbaína y a la cazuela, mientras que su cogote es soberbio al horno con una patata panadera.

En temporada de verano, imprescindible probar el bonito, que proponen en dados, bien encebollado o con un tomate casero.

Carne y postres

De la mano de un proveedor de garantía como Camarsa, David presenta en la mesa una pieza de lomo alto de vaca vieja con un nivel de infiltración de grasa excelente. El resultado en la degustación, sobresaliente. Otras opciones son la costilla de cerdo, el pollo a la brasa, el solomillo o el entrecot. Todo con guarnición de patatas y pimiento verde.

Finalmente en el capítulo de postres, impecable en sabor y textura la tarta de queso de cabra, pero también hay tarta de chocolate, leche frita, tiramisú, helados y sorbetes.