Un Peña Candil más marinero

Juan Ramón Isabel, sobre el comedor reformado./DM .
Juan Ramón Isabel, sobre el comedor reformado. / DM .

El restaurante de la plaza del Progreso mantiene su cocina y mejora sus instalaciones

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

El restaurante Peña Candil, desde hace muchos años un referente de la cocina marinera de la región, ha cambiado de imagen. Ha mejorado sus instalaciones de la plaza del Progreso, en la capital cántabra, pero sin perder ni la filosofía ni la esencia de este establecimiento familiar desde sus inicios, allá por el año 1983. Ramón Isabel lo puso en marcha para dar a conocer en Santander las propiedades de la gastronomía de San Vicente de la Barquera, su lugar de nacimiento, y ahora continúan desarrollando esa labor sus hijos.

Juan Ramón que está hoy en día al frente del negocio, junto a sus hermanos, afirma que «el restaurante sigue casi igual. Hemos procurado hacer una buena limpieza, se han cambiado los suelos, se ha metido madera en la barra. La reforma ha sido importante, pero lo que no hemos cambiado es el fondo. Llevamos muchos años luchando y tirando para adelante, superando los problemas y evitando tener que cerrar las puertas. El restaurante ha quedado más marinero aún, con una gran foto de San Vicente a la vista del público».

Insiste Isabel en que «no hablamos de un bar nuevo, seguimos haciendo las cosas con mucho cariño, con amor, como le gusta a la gente. Nuestros padres abrieron el negocio en 1983, va a hacer 36 años. Y aquí seguimos sus hijos, con una tía. Somos una empresa muy familiar en la que hemos logrado crear un equipo muy bueno. En la cocina estuvo primero mi madre y ahora mi hermana. En este lugar del restaurante hemos procurado que siempre hubiera alguien de la familia para hacer esa comida casera, como los arroces».

Ensaladilla rusa, un clásico del restaurante.
Ensaladilla rusa, un clásico del restaurante. / DM .

«Las ayudantes de cocina -señala- no las hemos cambiado desde hace siete u ocho años, y es que no es bueno en hostelería cambiar de personal».

La cocina

El Peña Candil sigue manteniendo la línea de una cocina tradicional, marinera, con productos selectos de temporada. «El pescado en general -dice Juan Ramón Isabel- es nuestro fuerte, hecho al horno y casi siempre de encargo. Aquí todo es muy carismático, el cliente se acerca a nosotros y te pide una lubina, un rodaballo, unas cocochas, las croquetas de bogavante o las albóndigas de bonito. Y, por supuesto, nuestros arroces. El meloso, el marinero, el de bogavante, con almejas, carrilleras ibéricas, etc. El arroz se pide mucho, pienso que le hemos cogido ese punto tan bueno». La semana pasada, de hecho, entraban en el vivero del Peña Candil más de 45 kilos de bogavantes, una buena parte de ellos para hacerlos en paella.

En Peña Candil se sigue apostando por una política de precios muy ajustados. Aquí se puede comer bien por 25 o 30 euros de media. «Lo importante -asegura Isabel- no es ganar dinero, lo importante es que la gente salga bien, contenta».

Juan Ramón llegó con tan solo 15 años al restaurante de sus padres. Por entonces compaginaba los estudios con el trabajo entre las mesas y la cocina. «La vida te marca -apostilla-, cuando vine aquí el local estaba lleno todos los días. Hoy, las noches no son lo que eran. Recuerdo por entonces a mi padre atendiendo a los clientes y a mi madre en la cocina. Ellos forjaron la base del Peña Candil, la del trato personal».

Menú del día

Peña Candil tiene un interesante menú del día, a 10 euros, con postre y vino. De primero, un día cualquiera, puede haber un potaje de garbanzos, crema de calabacín, sopa de cocido, arroz a la cubana o ensaladilla, de primero. De segundo: lomo casero fresco, escalopines de cerdo, croquetas de jamón, bocartes y pescado del día (chicharro o lenguado). De postre: natillas, arroz con leche o cuajada.

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