Isla, epicentro de esta joya de la agricultura cántabra

Pimientos rojos de Isla. :: dm/
Pimientos rojos de Isla. :: dm

Es una de las verduras más características de la región que presenta un grosor y un sabor dulce muy apreciados

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

Muchos alimento, demasiados quizás, además de su nombre llevan un apellido que les sitúa en su lugar de origen, les caracteriza, les da identidad, categoría, prestigio... Vino de Rioja, berenjenas de Almagro, pochas de Sagüesa, jamón de Guijuelo, atún de Zahara, mantequilla de Soria, morcilla de Sotopalacios, anchoas de Santoña y pimientos de Isla, entre muchos otros que, a buen seguro, a usted se le vienen ahora a la cabeza. Centrémonos en estos últimos, los Capsicum Annum, de la familia Salanacea. Pimientos rojos o verdes ellos que se siembran en la localidad de Isla, en Arnuero.

A poco más de 40 kilómetros de Santander se encuentra este municipio, turístico, ganadero y agrícola, que cuenta en su censo con 2.018 habitantes, cifra que se supera espectacularmente en verano. Cargado de historia, casas señoriales y unas playas que le han convertido en un reclamo para quienes quieran disfrutar durante cualquier época del año, Arnuero presume, además de sus langostas y mariscos, de estos pimientos que poseen unas características especiales que les ha dado una gran fama dentro y fuera de la región.

Integrado desde hace varios años en el catálogo de Alimentos Calidad Cantabria, este pimiento destaca por su elevado grosor, su terciado tamaño, su carnosa textura y, en especial, por su característico sabor dulce. Toda una joya de la agricultura cántabra.

Si el pimiento en sus orígenes fue traído de América desde países como México, Bolivia y Perú, curiosamente el pimiento de Isla pertenece a la una familia de bayas procedente de California. Precisamente desde el siglo XV, el pimiento se viene plantando en Isla, siguiendo unas pautas que apenas han tenido modificación alguna. La esta localidad trasmerana es una tierra arenosa y suelta que, tras un correcto abonado, propicia la buena siembra de pimientos, tomates, calabacines, lechugas, puerros, cebollas, alubias, judías, guisantes...

En el pimiento de Isla influye, además, como en el resto de su huerta, la proximidad de la costa. De ahí, dicen los expertos, su grosor y ese característico sabor tan apreciado. La plantación se recomienda hacerla a últimas horas de la tarde y necesita poco agua en los primeros días. Después, se recomienda regar de manera uniforme.

En sus primeros momentos, cuando florece verde, el pimiento de Isla es un manjar frito. Ya en su madurez, cuando adquiere un tamaño mayor, ese color rojo y su brillo tan atractivo, asado es espectacular. Para asarlo, se puede hacer directamente sobre el fuego o en el horno, para después una vez pelado servirlo con un chorro de aceite de oliva virgen y unas lonchas de ajo fritas.

El pimiento de Isla asado o confitado es un fiel acompañante del bonito del norte, de la anchoa de Cantabria, de huevos fritos, filetes y chuletas. También inseparable del lomo adobado y, en muchas ocasiones, de una tortilla de patatas. Y también relleno de carne de cocido, carne picada, bacalao y cualquier tipo de marisco.

Ahora, en este mes de septiembre, estamos en plena cosecha del pimiento de Isla para su posterior consumo en crudo, frito o asado. En algunas tiendas y superficies comerciales, además, puede adquirirse este pimiento asado y envasado.