Roberto Brasero: «Cuando voy a Cantabria compro un cargamento de sobaos»

Roberto Brasero./M. Villanueva
Roberto Brasero. / M. Villanueva

«Una de las razones por las que me he puesto muy contento es por conocer la Vega de Pas»

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

. Roberto Brasero, el 'Hombre del Tiempo' de Antena 3 TV es el nuevo Embajador del Sobao Pasiego y la Quesada. Habitual desde hace bastantes años de los veranos en Santander, su base durante las vacaciones para moverse por la región, es un gran conocedor de la gastronomía cántabra. Le encantan los sabaos para desayunar y la quesada, «con un cafetito por la tarde». Y, sobre todo, le gusta llevarse a Madrid estos productos para «regalar» y «prolongar unos días más las vacaciones». «A algunos les gusta llevar vino u otros productos, a mí, sobaos». Come y cena fuera de casa cuando está en Cantabria y pide cocido montañés cuando va «con los niños» a un restaurante del Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

–Embajador del Sobao Pasiego y la quesada ¿será todo un honor para usted?

–Para mí es un honor y además un placer doble, literalmente, por que va a ser un gusto volver a probar estos dos productos que tanto me gustan.

–¿Qué sabía usted de estos dos productos tan tradicionales de Cantabria?

–Que saben muy bien. Cuando estoy en Cantabria siempre desayuno sobaos y cuando vuelvo a Madrid me traigo un buen cargamento. Aunque en Madrid los puedo comprar, no me saben igual.

–¿Toma alguno de estos productos con frecuencia?

Sí, pero tampoco quiero abusar de ellos, sobre todo de los sobaos. A media tarde con un cafetito, la quesada; y para desayunar, sobaos. Y para regalar, sobaos. A algunos les gusta regalar vino u otras cosas, a mí sobaos.

–La Vega de Pas es la cuna del sobao ¿conoce este municipio?

–No, y una de la razones por las que me puesto muy contento es que voy a conocer este municipio. Conozco otros de Cantabria, por ejemplo Selaya, pero tengo muchas ganas de venir a descubrir la Vega de Pas.

–¿Es usted cocinillas?

- Siempre que tengo tiempo... En el día a día no. Pero aprovecho los fines de semana. Últimamente he debutado con los arroces y no se me dan nada mal.

–¿Cuáles son sus platos preferidos?

–En invierno los platos de cuchara... y también en verano. Recuerdo el cocido montañés que como en un restaurante que hay en el Parque de Cabárceno. Voy allí con los niños en verano, y llueva o haga 25 grados, como cocido montañés.

–¿Qué sabe de la gastronomía de Cantabria?

–Afortunadamente la conozco por la práctica. Lo fácil es comer bien en Cantabria y lo difícil no elegir bien. El verano pasado no pude ir a todos los restaurantes que quería. Comí y cené fuera todos los días y al final no tuve tiempo de ir a todos. En Santander hay muchos y buenos, como los del Grupo de Luz –La Caseta de Bombas, El Machi–, y en la provincia El Cenador de Amós... Y tengo que ir donde Jesús Tresgallo, que nos seguimos en twitter. La gastronomía de la región la conozco por la práctica y no solo por la teoría.

–El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, suele cargar contra los pronósticos del tiempo para Cantabria. Dice que ustedes no aciertan.

–Es que no es cuestión de acertar, es cuestión de contar lo que dicen las predicciones. Es verdad que muchas veces no están muy claras, que hay situaciones atmosféricas y momentos en que las fiabilidades son menores y por eso hay que contarlo, para ser honestos. El presidente Revilla me ha dicho, y lo hemos discutido, que con viento sur no llueve en Cantabria, y eso lo tenemos en cuenta a la hora de los pronósticos. Por eso debe estar tranquilo.

–El cambio climático existe, está claro. Pero ¿nos estamos dando cuenta de ello?

–Cada vez nos damos más cuenta y somos conscientes de que ya está aquí. No es algo que cuenten los científicos y no es nada que esté tan lejano. Los inviernos son cada vez más suaves y los veranos más calurosos.

–¿Hace mucho tiempo que veranea en Cantabria?

–Voy todos los veranos y de allí me vuelvo al trabajo en Madrid. Pero la verdad es que después prolongo las vacaciones durante varios días más en mi casa, desayunando los sobaos que me traigo de allí. Hace seis o siete años que viajo a Santander, desde que Miguel Ángel Miguélez, 'El Tomavistas', empezó a enviar fotos al programa del tiempo. Yo había estado de pequeño, pero al ver esas fotografías decidí que tendrá que volver todos los años.