Sabores sin fronteras

Sabores sin fronteras

En la zona del Ensanche de Santander, un viejo almacén de sal se ha convertido en un café-restaurante moderno con una cocina internacional rica y atractiva

José Luis Pérez
JOSÉ LUIS PÉREZSantander

Siempre resulta satisfactorio asistir a la puesta en funcionamiento y a la cálida acogida por parte del público de nuevos negocios de hostelería. Si, además, sus propuestas representan un soplo de aire fresco por novedosas y originales, el interés se multiplica. Este puede ser el caso de Salvaje Santander, un café-restaurante que desde el pasado mes de noviembre funciona en la santanderina calle de Ataulfo Argenta, en el Ensanche de la ciudad, junto a la sede del Colegio de Médicos. Su responsables, Gregorio de la Roza y Guillermo González -que también son propietarios de La Malinche-, así como Moisés Peláez, que también se encarga de dirigir el día al día del establecimiento, han rehabilitado un antiguo almacén de sal para conseguir un espacio agradable y cálido donde poder disfrutar de una plural oferta gastronómica.

En el local, con unos techos muy altos, se ha recuperado la piedra y el ladrillo en los paramentos, se mantiene un imponente suelo enlosado y el área de barra y de cocina, así como la zona de almacén e instalaciones ubicadas encima, se encierran en un bloque de madera, consiguiendo el diseñador un contraste de materiales y una nítida definición de espacios. El minimalismo manda en el conjunto.

La barra es pequeña y el comedor tiene capacidad para medio centenar de comensales, que podrán optar por un menú diario con platos de carta, que se mantiene dos euros por encima los fines de semana, y por una carta bastante completa.

Salvaje Santander Coffe & Restaurant

C/ Ataulfo Argenta nº 31. Santander.

Teléfono: 942 786175.

Propietarios: Gregorio de la Roza, Moises Peláez y Guillermo González.

Inaugurado: Noviembre 2018.

Cocina: Equipo de cocina.

Sala: Moisés Peláez.

Estilo de cocina: Internacional, de fusión.

Precio medio de la carta: Entre 20 y 22 euros.

Menú diario: 12 euros (de lunes a viernes).

Menú de fin de semana y festivos: 14 euros.

Brunch: 11 y 15 euros, todos los días, de 10 a 13 horas.

Capacidad: 45-50 comensales.

Terraza: No.

Horario: De 10 a fin de cenas.

Cierra: Domingo tarde y lunes.

Bodega: Unas 20 referencias.

Café: Dromedario, de finca, de filtro.

Wifi: Sí.

Comida para llevar: Sí.

Aparcamiento: Zona de OLAy subterráneo de Castelar.

El enfoque del restaurante, tras un análisis de mercado, se dirige a un cliente que busca sabores diferentes, sin tener en cuenta las fronteras, con conceptos internacionales inspirados en la cocina hawaiana -caso de los poke bowls-, italiana -focaccias o cocas-, peruana -causa limeña-, norteamericano -huevos benedictine-, francesa...

A diario, el cliente puede disfrutar por la mañana de un brunch. Existe dos versiones, baby (11 euros) y extended (15 euros). En la primera hay café o té, limonada casera o zumo de naranja natural, yogur con granola, chía y frutas, croissant Triticum o sobao de El Andral y tosta a elegir. En la segunda versión, hay más opciones para elegir, entre ellas el huevo benedictine que se ha convertido en una auténtica especialidad de la casa.

Menú de éxito

Al mediodía, el comedor se llena y las mesas incluso se doblan para disfrutar con un menú del día de 12 euros. Éste incluye un plato de la carta, una guarnición a elegir (ensalada del día, crema ecológica del día o guiso del día), copa de vino, caña o agua y postre o café. Muy buena relación calidad-precio y un amplio abanico de opciones.

En la carta, hay cuatro bloques de especialidades. En primer lugar están las ensaladas, como la de burrata con frutas, la de quinoa roja, la causa limeña o la césar con pollo.

Referencia en Salvaje Santander son los poke bowls, especialidad de Hawaii que llaman la atención. Proponen cuatro, big island, oahu, kauai y maui. Esta última, por ejemplo, con un toque picante, lleva quinoa roja, atún, cebolleta, cebolla roja, aguacate, huevas de pez volador, edemame y salsa siracha.

En el apartado de 'homenaje al buen pan' el cliente encontrará, a partir de elaboraciones de la prestigiosa marca Triticum, especializada en panes premium, deliciosas focaccias, dos tipos de cocas (con pollo y de algas), un pulled pork con chucrut en en brioche, un sándwich de pastrami o de salmón, y una hamburguesa de rabo de toro.

Finalmente, hay raciones variadas como el foie micuit, el carpaccio de atún ahumado con helado de pistacho, el tartar de salmón y aguacate, el pulpo frito con mahonesa de chipotle, la tempura de verduritas con salsa romescu, la costilla a baja temperatura, la pechuga de pollo asada y el queso Divirín al horno con mermelada de tomate.

En definitiva, una comida sabrosa a partir de platos poco vistos por estas latitudes y apetecibles a primera vista.

 

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