santillana del mar: Un encuentro con el medievo en el siglo XXI

El municipio mantiene su privilegiada condición de ser uno de los más turísticos de la región, con mucha historia y buena gastronomía

Vista de la ermita de Santa Justa, Ubiarco. /DM
Vista de la ermita de Santa Justa, Ubiarco. / DM
Isabel González Casares
ISABEL GONZÁLEZ CASARESTorrelavega

Todo un lujo para Cantabria. Esta es una de las frases que se pueden decir de Santillana del Mar, localidad que es una de más conocidos fuera de la región y cuya fama y prestigio trasciende las fronteras del país.

Porque, con absoluta franqueza, es mucha historia la que guarda y conserva con mimo esta villa que fue la capital de la Merindad de Asturias de Santillana, una de las merindades que conformaban la actual Cantabria.

Desde la Edad Media, Santillana del Mar ha sido uno de los núcleos más importantes de la región. De estructura medieval, con esas características calles empedradas, por las que discurre silenciosamente el pasado, está calificada como conjunto histórico artístico, mereciéndose asimismo, la mención de ser uno de los centros culturales y turísticos más conocidos de nuestra comunidad autónoma.

Su Plaza de las Arenas, dominada por la imponente Colegiata; la Plaza de Ramón Pelayo, con las magníficas Torres del Merino y de Don Borja; la Casa Consistorial; los conventos de Regina Coeli y de San Ildefonso... Edificios que forman parte de un patrimonio arquitectónico que es, sin duda, extraordinario.

Pero lógicamente, el atractivo de la que es capital del municipio de Santillana, con una población que supera el millar de habitantes, según recoge la web del Ayuntamiento, trasciende a todo ese grandioso patrimonio. La cueva de Altamira, a tan solo dos kilómetros del pueblo, baluarte principal, e incomparable. Toda la villa, en su conjunto, es digna de recorrerse disfrutando tanto de los grandes edificios, como de edificaciones más humildes pero no carentes de valor histórico que trasladan al visitante al medievo y al Renacimiento.

Uno de los 'motores' de Santillana es el turismo, recibiendo a cientos de miles de foráneos durante, prácticamente los doce meses del año, si bien las temporadas de mayor aglomeración se corresponden, lógicamente, con el verano. Aunque la localidad mantiene su especial encanto en cualquier otra temporada, como la de otoño que ahora nos ocupa, cuando está a punto de reestrenarse el tiempo de disfrutar del colorido tan particular de estos días. 'Perderse' por las calles de Santillana es una de las mejores recomendaciones para disfrutar de la nueva estación.

Visitar sus museos (el Diocesano, la Casa Museo del Escultor Jesús Otero, la Fundación Santillana, el Museo de Caja Cantabria o las Casas del Águila y la Parra).

Y, desde luego, sentirse agradablemente acogido por una amplísima oferta hostelera que se adapta a todos los gustos, en función de los establecimientos, pequeños y medianos, que en muchos casos ocupan edificios antiguos con siglos de historia entre sus paredes.

La gastronomía aquí, es tan excepcional como su rango monumental. El producto de la tierra (una buena carne, un buen pescado...) se puede degustar en siempre teniendo muy en cuenta el marco, el lugar. Saborear, por ejemplo el típico cocido montañés y acompañarlo con un postre en el que el sobao o la quesada no falten, es algo que hay que hacer, por lo menos, una vez en la vida. Como paladear el bizcocho mojado en leche, enfocando la vista a la Colegiata, desde el puesto tradicional junto al antiguo abrevadero.

Ni que decir tiene que también se puede disfrutar en los pueblos del municipio: Arroyo, Camplengo, Herrán, Mijares, Queveda, Riaño, Ubiarco, Vispieres, Viveda y Yuso. Un emplazamiento sensacional dentro de casa.

Pasaje de los Nobles

Dirección: Calle Carrera 6, Santillana.

Teléfono: 942 840 106.

Día de cierre: Los Lunes.

Propietaria: Belén Morquillas Gómez.

Cocinero: Ernesto Domínguez Lináres.

Especialidades: El restaurante tiene una gastronomía sencilla y tradicional con un guiño a lo comtemporáneo. Recomendables las pochas con langostinos y cigalas o la chuleta ecológica «de aquí». Su carta dispone de un 99% de platos sin gluten y es el primer restaurante en Cantabria con el sello certificado.

Casa Miguel

Dirección: Calle del Río 2, Santillana.

Teléfono: 942 818 964.

Día de cierre: Jueves.

Propietario: Miguel Ángel de la Pinta.

Jefa de cocina: Mª Luisa Juárez.

Especialidades: Ensaladas, cachopo de setas y queso, cachopo de morcilla y cebolla caramelizada, cachopo de carne de tudanca con jamón serrano y queso. Menú del día (toda la semana) 15 euros. Son famosos también por sus ocho variedades de hamburguesas de carne de tudanca. Disponen de una gran y acogedora terraza.

Observaciones: El restaurante está situado en la casona de los hombrones.

Parador Gil Blas

Dirección: Plaza Mayor 11, Santillana del Mar.

Teléfono: 942 818 000.

Propietario: Paradores de Turismo.

Cocinero: José González.

Especialidades: Cocina tradicional cántabra. Cocido montañés, solomillo de ternera tudanca a la parrilla con pisto de verduras y pastel de patatas, suprema de rodaballo, degustación de quesos cántabros, postres caseros como la torrija pasiega con helado de sorbete.

'Compartas': El Parador ha apostado por implantar una nueva carta de tapas que tras el éxito de este verano, va a continuar ofreciendo tapas de cuchara, de tenedor, para compartir e incluso dulces. Una opción sencilla y tradicional para hacer un alto mientras se visita la villa.

Restaurante El Castillo

Dirección: Plaza Mayor 6, Santillana.

Teléfono: 942 818 377.

Propietario: Eduardo Ansorena.

Cocinero: Jorge Oliveira.

Especialidades: Asados, carne de Cantabria, platos de cuchara, pescados de roca, raciones. Pinchos y desayunos. Dispone de terraza.

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