Sobaos El Andral, con leche ecológica de ganadería propia y envasado respetuoso con el medio ambiente

Alicia Santander y José Ángel Sainz Santander, junto con una trabajadora de la empresa. / FOTOS: LUIS PALOMQUE | VÍDEO: PABLO BERMÚDEZ

A la experiencia de Alicia Santander, 'alma mater' del proyecto, se suman las inquietudes y el compromiso de sus hijos, con el entorno de los Valles Pasiegos

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El galardón al productor ecológico de los Premios Alimentos de Cantabria de 2019 ha recaído en Sobaos El Andral, de Selaya, un negocio familiar con ganadería propia, marca joven, certificación ecológica y un ejemplar compromiso con el medio ambiente.

El Andral es el topónimo del barrio de Selaya donde se encuentran las instalaciones de esta pequeña empresa artesana que elabora sobaos (con el sello IGP) y quesadas de primera calidad. Disponen de granja de producción lechera propia, de la que se nutren para obtener su principal materia prima, la leche. Sus procesos, en constante búsqueda de la máxima calidad, afectan a los restantes productos de elaboración. La ganadería posee el certificado de producción ecológica y la empresa dispone del Sello 'Calidad Rural. Valles Pasiegos' y del certificado del Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica de Cantabria.

Concienciación

La familia Sainz Santander siempre han sido ganaderos, primero con vacas frisonas, ahora normandas. Llegaron a producir 4.700 litros de leche diaria; ahora, tras convertir toda la ganadería a ecológico, producen unos 2.000, de los unos 300 se quedan en el obrador para obtener una producción de unos 1.500 kg, al día, principalmente de sobaos, pero también de quesadas.

Este cambio de régimen fue fruto de su compromiso con el medio ambiente. «Hemos contaminado toda la vida y lo veíamos como algo normal. Empleábamos herbicidas. Pero llega el punto en que te planteas que esto no puede seguir así. Había que cambiar», señala José Ángel. Las vacas de El Andral nunca están atadas, tienen camas de arena inerte, individuales, se alimentan sin productos químicos y pasan el mayor tiempo posible al aire libre, en pastos naturales.

Instalaciones

Para dar salida a su producción, El Andral se ha dotado de unas instalaciones con una línea de envasado y horneado del más alto nivel de exigencia, así como el resto de procesos necesarios para finalizar los productos que comercializan.

Destaca el compromiso con el medio ambiente y el entorno donde desarrollan su actividad –Selaya y los Valles Pasiegos–, utilizando materiales biocompostables y orgánicos en su envasado, siendo únicos en el sector en Cantabria.

Alicia Santander Agudo es el 'alma mater' de este proyecto empresarial familiar, junto con sus hijos Manuel, José Ángel, Jesús, Alicia y Alejandro Sainz Santander. Ella, con sus más de 25 años de experiencia en la elaboración de productos artesanales de la comarca pasiega, conserva las recetas y formas tradicionales que dan origen a la elaboración de sus dos productos: sobaos y quesadas. Estas recetas tradicionales de Alicia se adaptan hoy a las nuevas exigencias tecnológicas para que su elaboración pase todos los controles de calidad.

La empresa familiar de los Sainz Santander puso en marcha un nuevo obrador de sobaos y quesadas en 2011. Y en apenas un año se certificaron en ecológico, con el objetivo de poner en el mercado uno producto más exclusivo, en línea de lo que hoy demanda de forma creciente un sector de los consumidores, comprometidos con el medio ambiente y con el respecto del entorno.

En el día a día, Alicia se encarga de la producción, junto a Manuel –que amasa– y Jesús –que alterna el obrador con la granja–. Alejandro se centra más en la ganadería propia; Alicia, otra hija, se ocupa de la contabilidad; y José Ángel es el responsable comercial, el relaciones públicas, la cara visible y quien hace los kilómetros necesarios para que los sobaos y las quesadas de El Andral sean valorados y estén al alcance del consumidor en los mejores sitios.

Sobre-esfuerzo

Producir en ecológico representa un sobre-esfuerzo. El precio, ligeramente más alto, posiblemente también resta cierta competitividad al producto en el mercado generalista, pero lo 'eco' tiene su público, vende, sobre todo en las grandes ciudades. En el caso de El Andral, las dificultades se sobreponen con calidad.

El reto de ofrecer productos de gran calidad, gourmets, no es compatible con grandes volúmenes y con rápidos crecimientos. El objetivo es elaborar todo con productos naturales, crear unos pocos puestos de trabajo, apoyar a la zona y ganarse la confianza de los clientes. Se busca tener presencia en comercios que apoyen esta filosofía.

El compromiso llega incluso al plástico que protege el sobao, es biodegradable. El azúcar de caña es de comercio justo. Y el cartón del embalaje procede de bosques responsables. Otro aspecto por el que destaca El Andral es por su imagen corporativa y por su packaging.

Finalmente, esta empresa establece vínculos con la gastronomía y con los cocineros para que el sobao ecológico tenga más presencia en sus recetas.