Haz en casa unos ricos tortos de sardinas con mermelada de pimientos

Un bocado sencillo y exquisito, además de fácil de preparar./
Un bocado sencillo y exquisito, además de fácil de preparar.

RICARDO EZCURDIA

La mermelada no es únicamente un producto preparado con fruta y relacionado con los dulces y postres, sino que también es posible elaborar mermeladas de vegetales para acompañar carnes y todo tipo de recetas. En esta ocasión vamos a preparar una rica mermelada de pimiento rojo que ahora mismo están en su mejor momento, dulces y carnosos.

Paso a paso para hacer la mermelada

En primer lugar, lavamos los pimientos bajo el grifo y los troceamos no demasiado pequeños, retirando a la vez las semillas de su interior.

Seguidamente lo echamos en una olla junto con tres cucharadas de azúcar, medio vaso de agua y un cuarto de vinagre de manzana, movemos y lo dejamos a fuego fuerte unos diez minutos.

Transcurrido este tiempo bajamos la temperatura del fuego a media potencia y lo dejamos media hora más para que cueza y el caldo vaya espesando, removiendo bien para que no se pegue, sobre todo cuando ya no quede apenas líquido.

Apagamos el fuego y lo trituramos hasta que quede bien fina, y la reservamos.

Ya tenemos la mermelada, que puede servirnos de base para infinidad de elaboraciones tanto dulces como saladas, con anchoas, queso, jamón, cecina…

Ahora vamos con el torto

Para sostener nuestra tosta vamos a hacer un torto de maíz, como ya hemos realizado en varias ocasiones. Empleamos harina de maíz, dos tazas, que mezclamos con media de harina de trigo, añadimos una cucharadita de sal y otra de azúcar y le vamos añadiendo leche poco a poco, al mismo tiempo que amasamos. Vamos viendo lo que necesitamos hasta conseguir una masa compacta. Hacemos una bola y la dejamos reposar en la nevera envuelta en film transparente.

Transcurrida una hora lo sacamos y vamos formando bolitas de masa del tamaño de una pelota de golf, que aplastamos con la mano dándole forma redonda y que tengan un grosor bastante fino; aunque sean más difíciles de manejar, el resultado final es mucho mejor. Calentamos aceite en una sartén, no mucho, lo justo para que cubra el fondo, y vamos friendo nuestros tortos, dándoles la vuelta para que se hagan por los dos lados. Los sacamos cuando vemos que han adquirido un precioso color dorado, casi tostado. Las pasamos a un papel de cocina para que acabe de absorber el exceso de aceite que puedan tener y ya están listos.

Y finalmente, las sardinas

Como broche final a nuestro pincho vamos a marinar unos lomos de sardina, para coronar como la ocasión merece. La mejor forma de tomar las sardinas es sin tocarlas mucho para que no pierdan ninguno de sus nutrientes. Lo bueno de esta receta de sardinas marinadas es que se hace 'volando', apenas hay que hacer nada. Si le dices a tu pescadero con un poco de tiempo que te prepare las sardinas en filetes ya casi lo tenemos hecho. Es conveniente al llegar a casa meterlas en agua con hielo unos minutos para quitar algún posible resto de sangre que pudiera haber quedado.

Como ya hemos hecho alguna vez, las marinamos en sal y azúcar, aunque esta vez vamos a añadir la ralladura de un limón a la mezcla. Ya sabéis, la mitad de azúcar que de sal, cubrimos los lomos limpios y lo dejamos marinando una hora. Pasado este tiempo pasamos los lomos por el chorro de agua y los secamos con un papel de cocina. Luego los ponemos en una fuente con un chorrito de aceite de oliva.

Montamos el pincho con un torto, la mermelada de pimientos y un trozo de lomo de sardina encima. Picamos un poco de cebollino y lo tenemos listo. Un pincho sublime.