Cuenta atrás para un año complicado para la vendimia en Cantabria

Transportando la uva en un viñedo de la costa de Cantabria. /Andrés Fernández
Transportando la uva en un viñedo de la costa de Cantabria. / Andrés Fernández

Los viticultores cántabros afrontan la vendimia con cierto retraso tras haber superado un ejercicio plagado de amenazas y con exceso de lluvia en primavera y en julio. La calidad y la cantidad de uva también depende de los últimos días de maduración

José Luis Pérez
JOSÉ LUIS PÉREZSantander

Cuando amanece, los viticultores cántabros miran el cielo después de haber consultado en sus móviles alguna aplicación de pronóstico meteorológico. ¡Siempre pendientes del tiempo, siempre sufriendo! La delicadeza y los riesgos que tienen los viñedos durante todo su crecimiento en estas latitudes hacen de esta actividad se convierta en un cúmulo de incertidumbres que sólo de sobrelleva con las grandes dosis que hay detrás de los viticultores. Los vinos de Cantabria, en la mayoría de los casos amparados por la Indicación Geográfica Protegida (Vinos de la Tierra Costa y Vinos de la Tierra de Liébana), han ganado presencia en los mercados y restaurantes, así como calidad, en la última década siempre a partir de producciones pequeñas. Es un sector emergente, pero que cada año afronta la recta final que culmina en la vendimia con la 'espada de Damocles' del tiempo y otras amenazas.

Cantabria en la Mesa ha preguntado a todos los viticultores y cada uno de los que ha respondido, con sus particularidades y circunstancias, coinciden en factores que condicionarán los resultados finales. La primavera fue lluviosa y el verano comenzó con un mes de julio fresco y con excesivo agua, algo que no favoreció a las vides en el momento decisivo de la floración. Otras amenazas han sido la mildio y el oídio -brotes que atacan a las hojas y brotes tiernos de la planta y se desarrolla mejor con la humedad-; la botritis o podredumbre gris de la viña; e incluso la avispa asiática. Con este contexto, la mayoría de los viticultores coinciden en que la vendimia llegará con cierto retraso a otras regiones de España; la previsión apunta que se vendimiará a partir de mediados de octubre. Hasta entonces, se seguirá con el control casi diario de la maduración de la uva para elegir el momento óptimo de cara a poner en marcha todo el proceso de recolección, artesano y manual pero al mismo tiempo 'mágico' hasta el punto que en algunos caso se convierte en un fiesta con familiares y amigos que se animar a 'echar una mano'. Los cultivos lebaniegos en este caso implican mayor dificultad por la pendiente de las fincas.

EN DATOS

Superficie de viñedo
En Cantabria están en explotación aproximadamente un centenar de hectáreas de viñedo, aspecto sometido a una regulación por lo que desde la Consejería de Medio Rural ha solicitado al Gobierno Central la concesión de más superficie de viñedo.
Vino de la Tierra Costa de Cantabria
Bajo este sello de calidad (IGP) se producen hasta una cota de 600 m. unos vinos blancos, muy frescos, de aspecto limpio y brillante.
Vino de la Tierra de Liébana
Bajo este sello de calidad (IGP) se producen vinos tintos, frescos, sabrosos y con un equilibrio adecuado entre alcohol y acidez y de color intenso. La zona de producción se circunscribe a la comarca de Liébana.
Ángel Moreno. Sierra del Oso «Hasta que pase el último cura, no acaba la procesión»

«Hemos tenido una primavera lluviosa, pero el verano ha sido óptimo para tener una maduración fenólica adecuada. Aún nos faltan unos cuantos días para empezar la vendimia y 'hasta que no pasa el último cura, no acaba la procesión'.

Tenemos previsto vendimiar a mediados de octubre, aunque dependemos del tiempo. La cantidad prevista será aceptable, considerablemente mejor que el año pasado, y si la maduración fenólica continúa bien, será una buena cosecha.

Nuestros viñedos están dentro de la IGP, son de alta montaña y por tanto la vendimia es manual. Esto nos permite seleccionar la uva para conseguir el mejor vino, reconocido con el premio Optimum al Mejor Vino Tinto de Cantabria 2017 por la Asociación de Sumilleres».

Manuel Torío Behetría de Cieza «El mes de julio fue horroroso»

«Vendimiaremos sobre el 15 de octubre, aproximadamente la misma cantidad que el pasado año. El clima no ha sido favorable, sobre todo el mes de julio, que fue horroroso. La calidad esperamos sea buena si hay buen tiempo pero aún es pronto. Nos gustaría repetir el premio Optimum al Mejor Vino Blanco que ganamos el año pasado».

Javier Blanco Picos de Cabariezo «Esperamos calidad y cantidad»

«Picos tiene a día de hoy una gran cosecha. Liébana sufrió mucho ataque de mildiu y algo de oídio ha causa de la humedad y lluvias del mes de julio. Afortunadamente nuestro equipo de campo estuvo sobre la viña y al día de hoy tenemos una cosecha sana y abundante. La vendimia viene un poco tardía, esperamos a la tercera y cuarta semana de octubre. Esperamos cantidad y calidad. El año pasado la helada mermó mucho la cosecha. En nuestro caso, este año será, si todo va como debe, una cosecha quizás record.

A principios de este año plantamos media hectárea de Godello y otra media de Mencía en nuestra Finca Morillas, que, unido a la superficie plantada que ya teníamos y lo que adquirimos a proveedores locales, nos permite elaborar nuestros vinos de autor que tan buena valoración tienen en concursos internacionales».

Antonio Merino y Joaquín Sánchez Pago Casa del Blanco - Viñamar «Este año es un auténtico reto»

«El clima ha sido más fresco de lo normal. La primavera y el comienzo del verano han sido muy lluviosos y de temperaturas frescas, esto ha hecho que enfermedades endémicas hayan hecho estragos en el viñedo. La cosecha se presenta corta y, si bien todos los años son difíciles, este año, es un auténtico reto. Nunca hemos tenido que estar tan pendientes del viñedo cómo ahora.

Vendimiaremos, previsiblemente, entorno al Pilar, según variedades. La Godello madurará antes y tendremos que extremar el cuidado en las últimas semanas que es cuando la piel de la uva, su escudo protector frente al ataque de distintas enfermedades es más fino y sensible. La Albariño, variedad de hollejo más grueso y ciclo más largo, seguramente se comportará mejor.

Las previsiones de calidad y cantidad dependen de cómo consigamos atajar los ataques y, aunque podemos presumir de tener una uva sana y madurando bien, la producción la preveemos moderada».

Asier Alonso Bodegas Sel D'Aiz «Estamos en la época más crítica, la maduración»

El año ha sido muy complicado, lluvia, humedad, pérdida de flor y bajo cuajado, lo que hace que la producción sea menor con el Albariño, no así en el resto de las variedades menos sensibles al mildiu. La vendimia empezaremos la primera semana de ocubre hasta la primera de noviembre. Ahora estamos en la época más crítica que es la maduración de la uva y la posibilidad de riesgo de botritis en las variedades más sensibles».

Isabel García Orulisa «Hacer vino con uva de Liébana es asumir esta realidad»

«Hemos tenido un año muy complicado climatologicamente. El año pasado fueron las heladas tardías las que nos golpearon fuerte, este año, después de un invierno frío y con nieves , como corresponde a la zona de Liébana, la primavera fue bien pero en el mes de julio, en plena floración, no paró de llover. Las temperaturas eran ya altas y con tanta humedad se dieron las condiciones perfectas para la proliferación de infecciones de la vid. Y a partir de ahí ha sido un trabajo de viña muy duro para sacar adelante la cosecha. Algunos viñedos de Pumareña han sufrido mucho, sobre todo en función de su altitud, pero su longevidad les hace ser plantas más fuertes y resistentes.

Hasta finales de mes no vendimiaremos la parcela de Tama; las de Pumareña, que son más de montaña y tienen mas altitud van a otra velocidad y estarán para un poquito más tarde..., si todo va bien y nos dejan algo los pájaros, los jabalíes y los corzos!

La uva que recojamos es una superviviente nata, será poca pero estamos seguros que eso le va a dar calidad al fruto.

Nuestra manera de cuidar el viñedo, evitando los herbicidas mediante el desbrozado manual, en busca de la menor intervención posible y con los medios más sostenibles posibles evitando tratamientos con fitosanitarios y agro químicos, nos hace tener rendimientos más bajos que quienes hacen un cultivo buscando sólo productividad. Este año hemos perdido parte de la cosecha pero hemos aprendido muchísimo. Ha sido como hacer master en viticultura. En los años buenas se aprende, en los complicados y con todas las dificultades que hemos tenido, muchísimo más. Hacer vino en Liébana es una cosa, hacer vino con uva de Liébana es asumir esta realidad, cada año es un reto. Y a nosotros nos apasiona».

Pedro Agudo Matoblanco, Cueto «Este año no hay uva, pero seguimos con ánimo»

«Este año va a servir para seguir aprendiendo... No hay uva, la primavera vino con mucha lluvia y poco sol y se ha producido mucho corrimiento en los racimos (pocas bayas y muchas faltas) y después, el verano tampoco ha ayudado (mildio y oídio), lo que terminó por acabar con lo poco que había. Aún así, entorno al Pilar, nos reuniremos los amigos y haremos una olla ferroviaria y recogeremos lo poco que haya. No hay una previsión exacta pero la cantidad de uva será testimonial. Pero los ánimos son buenos, seguimos plantando nuevas 'viñucas' y cuidando las que hay».

Convocada la V Fiesta de la Vendimia Lebaniega

La tradición vitivinícola de de Liébana se remonta, hasta donde llegan las fuentes, a la Edad Media. Aunque a fines del siglo XIX y comienzos del XX plagas y enfermedades 'arrasaron' con cientos de hectáreas de viñedos, en los últimos años ha habido un trabajo de recuperación que está dando los primeros frutos con buenos resultados aunque producciones limitadas.

Con el fin de celebrar, como siempre se hizo en pueblos y comarcas, el trabajo de recolección, se recuperó en Potes la Fiesta de la Vendimia Lebaniega, que este año cumple su quinta edición. Los actos centrales tendrán lugar el 6 de octubre a partir de las 11.00 h., cuando se reúnan las cofradías gastronómicas participantes y los aficionados en el bar La Estación de Potes. Posteriormente, a las 12.30 h., se celebrará el VCapítulo de la Vendimia en el Centro de Estudio Lebaniegos y en el transcurso del cual se nombrarán cofrades de número, de mérito y de honor.

A las 13.30 horas los participantes harán una ronda de vinos por el casco antiguo y posteriormente almorzarán en el restaurante Valdecoro. A las 17.30 h. está previsto el desfile por las calles de la villa para llegar a las 18.00 al templete de la plaza capitán Palacios y nombrar 'Vinatero de los vinos de Liébana 2018' a Sabino Quirós Martínez. Todo concluirá con el pisado de uvas, degustación del mosto y de vinos de Liébana:Angel Moreno, Lusía y Picos de Cabariezo.

Asociación de Sumilleres

Por otro lado, el Palacio de la Magdalena acogerá el 3 de octubre la cata y entrega de distinciones de la quinta edición de los Premios Optimum al mejor blanco y mejor tinto de Can tabria 2018, que convoca la Asociación de Sumilleres que preside Alfonso Fraile.

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