Dos años de cárcel por someter a tocamientos a su hija de 14 años, que no tenía reconocida

La Audiencia rebaja la indemnización a la menor de 3.000 euros a 1.000 porque el forense apreció que su afectación por el abuso sexual "fue leve"

EFEsantander

La Audiencia de Cantabria ha confirmado la pena de dos años de cárcel que un Juzgado había impuesto a un hombre por hacer tocamientos a su hija, una menor de 14 años a la que no había reconocido legalmente y que no vivía con él. Se estima parcialmente el recurso de la defensa del acusado y, aunque confirma la pena de cárcel que impuso el Juzgado de lo Penal, sí rebaja la indemnización.

La sentencia explica que en enero de 2012 el acusado abusó de la hija de 14 años que había tenido con su pareja, pero a la que no había reconocido legalmente y que vivía con su abuela.

Según se recoge en los hechos probados, el acusado aprovechó que la madre se había ido a trabajar y que la menor estaba dormida en el sofá para cometer el abuso. Desabrochó la parte de arriba del pijama que llevaba la niña para dejar al descubierto sus pechos, le bajó el pantalón y le hizo tocamientos.

En ese momento la menor se despertó y dio una bofetada al acusado para apartarlo.

Los hechos fueron denunciados por la abuela de la menor y por el Ministerio Fiscal.

El Juzgado de lo Penal condenó a este hombre por un delito de abuso sexual y le impuso una pena de dos años y la prohibición de acercarse y comunicarse con la menor durante cuatro años. Y le impuso el pago de una indemnización de 3.000 euros.

No hubo error en la valoración de la prueba

La defensa del acusado recurrió la sentencia y alegó error en la valoración de la prueba, pero la Audiencia lo rechaza y destaca que la magistrada de instancia "ha valorado coherente y correctamente la prueba practicada". Añade que la declaración de la niña siempre fue "persistente", no la cambió en lo esencial a lo largo del procedimiento, y que no han aparecido "motivos espurios" que pudieran mover a la menor a "perjudicar gratuitamente" al acusado.

También se argumentó en el recurso que los hechos se habían calificado de forma errónea, y la Audiencia sí entiende que no debería haberse aplicado una agravación específica por ser la víctima "especialmente vulnerable".

"La Sala no aprecia esa especial vulnerabilidad", señala el tribunal, que explica que, aunque la niña fuera una menor de 14 años, esa edad no la convierte "sin más" en especialmente vulnerable.

Sin embargo, la Sala piensa que hay que imponer al acusado la pena en su mitad superior porque sí se da una agravación por el parentesco, ya que el acusado reconoció en el juicio que era el padre biológico de la niña.

La Audiencia agrega que la indemnización de 3.000 euros que había fijado la sentencia de primera instancia podría ser elevada a la vista de lo que manifestó del forense, quien señaló que la afectación "a la psique" de la niña por estos hechos fue leve. Al final establece que la indemnización tiene que ser de 1.000 euros.