Demostración de poderío regionalista

El presidente electo saludó a los integrantes del grupo folklórico de Reocín. Declaró que le emociona ver a niños y gente joven «valorando las tradiciones»./
El presidente electo saludó a los integrantes del grupo folklórico de Reocín. Declaró que le emociona ver a niños y gente joven «valorando las tradiciones».

Revilla se presenta como presidente ante los suyos: «Somos el primer partido de Cantabria» | El secretario general pide en la XXII Fiesta del PRC la reforma de la Justicia y adelanta que venderá «a lo bestia» las bondades de la región

VIOLETA SANTIAGOSantander

La XXII Fiesta del PRC que se celebra siempre el primer domingo de julio le llegó este año al partido en un momento inmejorable: su secretario general, Miguel Ángel Revilla, se había proclamado presidente apenas 48 horas antes, circunstancia que se aprovechó para hacer una demostración de poderío. Cita distendida y campestre, sí, pero sin olvidar que faltan pocos días para empezar a gobernar Cantabria, y en esta próxima etapa los regionalistas se proponen ser reivindicativos ante el Gobierno de Mariano Rajoy (a quien reclamarán el AVE, Comillas y el pago de Valdecilla) y en la que Revilla volverá a girar por las televisiones nacionales para «poner en el mapa» la región.

«Voy a vender Cantabria a lo bestia», les anunció a sus acólitos en Puente San Miguel, capital de un municipio Reocín, que cuenta por vez primera con un alcalde regionalista, el ingeniero Pablo Diestro. Diestro esperaba «reventar» el pueblo con la cita, aunque el día oscuro y lluvioso le hicieron rebajar la expectativa. Aun así, la peña El Pimiento cocinó paella para 500 personas y la campa preparada para las actuaciones folklóricas y el discurso del jefe se llenó por completo. Esta celebración le cuesta 10.000 euros al PRC.

Maestro como es en mezclar las anécdotas con la dura crítica y en provocar la risa del auditorio mientras clava el estilete a un rival, Revilla pidó la reforma de la Justicia española (le acompañaba en el acto su amigo juez Elpidio Silva) y arremetió duramente contra «el sistema», en el «no mandan los políticos, sino las multinacionales, petroleras y eléctricas», que no podrán con él «porque a mí no me manda nadie, sólo los cántabros y el comité ejecutivo», aclaró.

Desde que llegó a las 11.50 horas conduciendo un Peugeot 2008, el presidente in pectore no dejó de chupar cámara prácticamente en ningún momento. Se hizo selfies a uno, fotos de grupo, besó a niños y madres, se abrazó a dos mediáticos amigos (el citado Silva y el periodista Jesús Cintora), departió con viejos conocidos y atendió a militantes que lo mismo le presentaron hijas que hermanos.

Estuvo la plana mayor del PRC y, en este contexto, fue señalada la ausencia de Javier López Marcano a la hora del discurso. Revilla le defendió entre críticas a los jueces que no son independientes: «le han consumido la vida», señaló. Le escuchaban José María Mazón, Jesús Oria y Rafael de la Sierra, futuros consejeros, todos los diputados y un sinfín de concejales llegados de toda la comunidad (Ruiloba, Santa María de Cayón, Villaescusa, Piélagos, Castro Urdiales, Udías, Valdáliga, Laredo, Rasines, Selaya, Entrambasaguas, Los Corrales de Buelna, Santiurde de Reinosa, Santander o Camargo, entre otros), así como decenas de alcaldes. Estuvieron los de Villacarriedo, El Astillero, Noja, Bárcena de Cicero, Arredondo, Polanco, Hazas de Cesto, entre una lista interminable.

Esta gran asistencia de cargos llevó al líder a afirmar que hoy el PRC «es el partido más poderoso de Cantabria, la primera fuerza regional. Y es mucho más que Revilla. Mirad qué juventud», invitó, señalando a los regidores que le rodeaban en el escenario. Según sus datos, en las últimas elecciones les han votado «los jóvenes de entre 18 y 28 años y las mujeres. Si llegamos a tener tres días más de campaña, ganamos. Lo hemos tenido a tiro de piedra».

Tras el baño de masas y la arenga a seguir unidos, el presidente se sentó a un larga mesa en la que había ensaladilla, filetes empanados, tortilla de patata, embutidos y empanada. De postre, emparedados.

"Voy a dar la trisca con el AVE"

El presidente electo, Miguel Ángel Revilla, está convencido de que el AVE llegará a Cantabria. «Voy dar la trisca estos cuatro años», adelantó ayer, porque los cántabros «queremos un tren como los demás» y porque esta región «no puede ser una isla». El AVE, aseguró, «es rentable» («el tramo de Palencia a Reinosa cuesta la décima parte de lo que se gastarán en entrar a Asturias») y habrá de ser también para mercancías porque, de lo contrario, el puerto de Santander «no podrá competir nunca» con los de Gijón o Bilbao.

Se lo planteará así a Mariano Rajoy. Y pedirá el pago de Valdecilla, porque piensa «llevar colgadas del pescuezo» las dos cartas que Rajoy envió «a los cántabros» en la campaña electoral de 2011, en las que el popular se comprometió a financiar Valdecilla y a adjudicar el AVE desde Palencia a Reinosa.

Por otro lado, Revilla se declaró satisfecho con los consejeros socialistas que formarán parte de su gobierno. Les ve «muy capaces», sobre todo a Eva Díaz Tezanos, «que lo hará muy bien». Ramón Ruiz «sabe mucho» de Educación, María Luisa Real «es queridísima en su sector» y Juan José Sota «es una gran persona», opinó.