"Los drones permiten captar tomas imposibles incluso para un helicóptero"

El cántabro Francisco Rodríguez es uno de los pioneros en el uso profesional de drones | Ha cubierto los San Fermines para TVE, participado en series como 'Cuéntame' y realizado trabajos para Cuatro, la Sexta o Telecinco

Francisco Rodríguez con uno de sus drones en Liencres./
Francisco Rodríguez con uno de sus drones en Liencres.
ÁLVARO GARCÍA POLAVIEJASantander

Con los tiempos que corren no todo el mundo se atreve a abandonar la seguridad de un puesto fijo y el consecuente sueldo a final de mes para lanzarse en pos de una oportunidad incierta, pero el cántabro Francisco Rodríguez lo hizo. Cuando tienes un sueño o lo realizas y tiras para delante o te arrepientes toda tu vida de no haberlo hecho, responde cuando se le pregunta por su aventura personal y profesional.

Eso ocurrió hace casi dos años y hoy todo indica que Rodríguez no enfocó mal el tiro. Es responsable de la delegación cántabra de Aeromedia, una de las empresas de referencia a nivel nacional e internacional en el uso de drones aplicados a distintos campos. Un mundo al que accedieron a través del sector audiovisual, en el que los drones han entrado con mucha fuerza: Los drones han sido una puerta muy grande para entrar al sector audiovisual, porque permiten hacer tomas y realizar imágenes que son imposibles incluso para un helicóptero por temas como la cercanía, ya no tanto por la altura, sino por el tipo de cosas que se pueden hacer con él.

Una nueva disciplina, la de los drones, que exige mucho más de lo que cabría esperar a primera vista. No solo por sus multiples aplicaciones, sino porque, como en el caso de Francisco Rodríguez, son proyectos que por sus características requieren no solo de tecnología puntera y formación específica, sino también de una constante investigación y del desarrollo de soluciones innovadoras que permitan conseguir los objetivos propuestos. El caso de la cobertura de los San Fermines como colaboradores de TVE es un buen ejemplo de ello:

Esto es mucho más que volar, mucho más que levantar un dron, coger, subir y hacer cualquier cosa. El proyecto de los San Fermines vino en parte por nuestra apuesta constante por el i+D. La normativa de drones no permite volar sobre aglomeraciones de personas, por lo que diseñamos un dispositivo que se llama 'cablecam', un cable de entre 100 y 200 metros que permite que un dispositivo manejado por control remoto porte una cámara de gran tamaño y puedas ver en tiempo real esa misma imagen aérea sobrevolando las personas pero sin poner en riesgo a nadie. A TVE le gustó mucho la idea y nos dió la oportunidad de formar parte este año.

No es el único ejemplo de que Francisco Rodríguez apostó en el momento justo por un campo con un potencial enorme. Además de los Sanfermines o el StarLite de Marbella para RTVE, ha realizado trabajos para cadenas como la Sexta, Cuatro o Telecinco y también ha participado en el rodaje de la serie 'Cuéntame' y de películas como 'Lobos sucios', producción española que se estrenará este año.

Nuevos horizontes

Aplicados a la producción audioviosual, los drones ofrecen la posibilidad de realizar tomas que eran prácticamente imposibles hasta la fecha, incluso para los helicópteros. Pero estos aparatos amplian cada día sus posibles aplicaciones, lo que ha permitido a Francisco Rodríguez y a los suyos abrir nuevas vías de negocio.

En nuestro trabajo lo que más urgía era el tema audiovisual para trabajos turísticos y empresariales. Con el paso del tiempo y con la profesionalización de los drones han empezado a surgir otro tipo de trabajos más técnicos como puede ser en viñedos, en ganadería y agricultura, en donde se están utilizando para ver la humedad que tiene un terreno, o en topografía para hacer levantamientos topográficos y fotogrametría, así como revisión de estructuras con cámaras termográficas, que te permiten obervar si hay una pérdida de calor por algún punto.

No son las únicas aplicaciones. Si recientemente este periódico publicada la noticia de la llegada de los primeros drones a las playas de Cantabria, ese es precisamente otro de los campos, el del salvamento, en el que están trabajando: En rescates es fundamental la velocidad que ofrecen estos equipos para llevar a una persona un flotador que está a 150 metros de la playa un día que hay oleaje a un socorrista le supone, a parte del esfuerzo y del riesgo que está corriendo, 2 o 3 minutos. Con un dron llegarías en 30 o 40 segundos y no sólo no pones en riesgo a nadie en ningún momento, sino que la persona que está en el agua ya tiene algo de flotabilidad y das tiempo a que el socorrista pueda llegar con más seguridad sin arriegar su propia vida. Si bien los drones que ya 'vigilan' algunas playas cántabras no son los de Francisco Rodíguez, en Galicia Aeromedia ya están trabajando con la Xunta para ofrecer este servicio.

El siguiente vídeo, realizado por Francisco Rodríguez, permite ver algunos lugares emblemáticos de Cantabria desde insólitas perspectivas: