Cantabria empezará a exigir titulación a los monitores de deportes de riesgo

Un hombre hace 'puenting', una práctica que este verano ha costado la vida a dos personas en Cantabria y Granada. /
Un hombre hace 'puenting', una práctica que este verano ha costado la vida a dos personas en Cantabria y Granada.

El Gobierno acelera la confección de una ley más restrictiva tras la muerte de la holandesa Vera Mol durante un ejercicio de 'puenting' en Cabezón de la Sal

ÁLVARO SAN MIGUELsantander

La investigación del caso Vera Mol -la holandesa de 17 años que murió este verano haciendo 'puenting' en Cantabria- sigue abierta y aún se desconoce quién fue el responsable del trágico accidente. Mientras el caso se resuelve y se depuran responsabilidades, el Gobierno regional acelera la elaboración de la ley que regulará a partir de ahora los deportes de riesgo en la comunidad autónoma. El departamento de Turismo dará prioridad a la formación de los monitores de aventura y les exigirá a partir de ahora una cualificación profesional para cada práctica que dirijan. ¿Eso significa que Vera Mol perdió la vida porque los monitores de la empresa Aqua 21 Aventura no tenían la formación adecuada? «No hemos podido saberlo -responde la directora general de Turismo del Ejecutivo, Eva Bartolomé-, primero porque el caso está en los tribunales y, segundo, porque la empresa implicada en el accidente no ha respondido a nuestras llamadas».

El decreto en vigor, aprobado en 1997, mete los deportes de riesgo en el mismo saco normativo que los alojamientos y actividades en el medio rural de Cantabria. Así que una empresa que quiera ofrecer un deporte de riesgo como el 'puenting', el barranquismo, la escalada o el parapente solo tiene que presentar una licencia, suscribir un seguro de responsabilidad civil, otro de accidente o asistencia, contar con un director técnico y disponer de monitores específicos en función de la actividad. Unos requisitos cumplidos por 173 empresas de aventura desde entonces -son las que aparecen en el registro del Gobierno de Cantabria, aunque no todas siguen operando-.

La normativa está «obsoleta», lamenta la directora de Turismo, Eva Bartolomé. Es uno de los decretos pendientes de actualizar para cumplir las últimas directivas europeas. Bruselas obliga a dar más libertad a las empresas, reduciendo el exceso de burocracia y los obstáculos administrativos. El objetivo es que los empresarios del turismo activo puedan poner el negocio en marcha antes de contar con autorización administrativa.

El próximo 21 de septiembre, los responsables de Turismo de todas las comunidades autónomas se reunirán en Madrid para debatir el nuevo rumbo del turismo de aventura y su regulación con los dos recientes accidentes mortales de 'puenting' en mente -el de Cabezón de la Sal y otro en Granada-. Eva Bartolomé asegura que defenderá, en la línea de lo que tiene pensado para Cantabria, la exigencia de cualificación, «especialmente en idiomas», a todos los monitores que quieran trabajar en la región.

La exigencia de una cualificación específica «será una prioridad en Cantabria», afirma Bartolomé, aunque la directora de Turismo subraya que ahora mismo hay «muy pocas alternativas educativas para formar a los monitores». En estos momentos, en Cantabria, solo se pueden cursar dos titulaciones de este tipo: el grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte que ofrece la Universidad Europea del Atlántico y el módulo de FP de grado medio de Conducción de Actividades Físico-Deportivas en el Medio Natural, que sólo se imparte en institutos de Potes y Ampuero.