La A-8 entre Torrelavega y Solares entra hoy en servicio

Imagen del nuevo tramo de la A-8./
Imagen del nuevo tramo de la A-8.

La ministra de Fomento, Ana Pastor, inaugura el nuevo vial en un acto en el que estará acompañada por el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla

ASER FALAGÁNSantander

Cantabria pone hoy fin a un proceso histórico que se ha prolongado durante décadas. La Penilla acogerá el acto inaugural de la carretera Solares-Torrelavega (A-8), con lo que se da por concluido un proyecto estratégico: articular un corredor del Cantábrico en torno a una vía de alta capacidad. A la incipiente A-8 vasca se unieron progresivamente nuevos tramos hasta la finalización de los trazados gallego y asturiano, y ahora Cantabria verá también cómo entran en servicio los últimos kilómetros aún pendientes de habilitar.

La ministra de Fomento, Ana Pastor, será la encargada de cortar la cinta en un acto protocolario previsto para las 10.00 horas, aunque la entrada en servicio de los dos nuevos tramos podría prolongarse bastante más, en el peor de los casos ya bien entrada la tarde, y siempre algunas horas después de que Pastor, que estará acompañada por el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, inaugure la vía.

Los primeros trabajos preeliminares y expropiaciones tuvieron lugar en 2003 y las obras de los tramos Solares-La Encina y La Encina-Torrelavega arrancaron en mayo de 2009. Posteriormente, la A-8 fue una de las grandes infraestructuras cuyas obras se paralizaron como consecuencia de la actual crisis económica, y se revitalizaron hace aproximadamente tres años, al principio a un ritmo muy sostenido y con gran intensidad durante el último año.

De hecho, durante los dos últimos meses las empresas concesionarias han trabajado incluso a triple turno para recuperar el tiempo perdido durante el parón que en su momento ordenó el Estado. Con la apertura de los nuevos kilómetros de la A-8 entre Solares y Torrelavega será posible recorrer transversalmente Cantabria sin necesidad de transitar ni la S-10 ni la A-67. O, dicho de otro modo, sin pasar por Santander, como había sido imprescindible hasta ahora. La nueva autovía acercará así Torrelavega a la costa oriental y al País Vasco, pero también contribuirá a aliviar de tráfico el tramo de la A-67 que conecta la capital del Besaya con Santander, ahora saturado y para el que se ha llegado a proyectar incluso un tercer carril.

Inversión

El presupuesto de los dos contratos de obra ha ascendido a 219 millones de euros, según recordó ayer la agencia Europa Press. Sumados al coste de redacción de los proyectos y del estudio informativo, al importe de las expropiaciones y a las asistencias técnicas para el control y vigilancia de las obras, la inversión global ha ascendido a 257,6 millones.

El tramo Solares-La Encina comienza en el enlace de Solares, donde conecta con la autovía A-8 y con la S-10, la carretera de entrada a Santander por el este. Entre el enlace de Solares y el de San Vitores, se ha aprovechado el trazado de la carretera existente, N-634, y se ha duplicado. Desde allí hasta las proximidades de Sarón se ha construido un nuevo trazado -cortado por un argayo en Castañeda, donde habrá movilizaciones-, para aprovechar en Sarón la variante como una de las calzadas de la autovía. El tramo finaliza en las proximidades de La Encina, donde conecta con el siguiente tramo. Se han construido tres viaductos, cuatro pasos superiores y nueve pasos inferiores, y están pendiente las estructuras afectadas por el cambio de ubicación del enlace de Sarón. El tramo La Encina-Torrelavega ha aprovechado al comienzo la variante de La Penilla como una de las calzadas de la nueva autovía.

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