Desactivado en plan de emergencias contra incendios pero se mantiene el nivel máximo de alerta

El fuego ha desparecido durante la madrugada./
El fuego ha desparecido durante la madrugada.

Durante este martes no se ha producido ninguna incidencia reseñable más allá de pequeños rescoldos de incendios anteriores

RAFA TORRE POOSantander

El Gobierno de Cantabria ha desactivado, a las 19:30 horas de esta tarde el Plan Especial de la Comunidad Autónoma sobre incendios forestales (Infocant), que permanecía en vigor, en su nivel 2, desde la madrugada del lunes Esta medida supone retorno a sus respectivas bases de León, Zaragoza y Madrid de los 3 destacamentos que la Unidad Militar de Emergencias (UME) tenía desplegados en la región (464 militares y 123 vehículos). No obstante, hasta que no varíen las condiciones de viento sur y temperaturas elevadas, la Dirección General del Medio Natural mantendrá activo su nivel máximo de alerta (nivel 2) por lo que seguirán desplegados todos medios regionales disponibles para poder responder "con rapidez y suficiencia al fuego".

Tras comunicar la desactivación del Infocant el Gobierno ha expresado la felicitación y el agradecimiento de los cántabros a tanto a la UME como al conjunto de efectivos, más de 700 en total -un despliegue "inédito" en Cantabria-, que han trabajado en los últimos días en la extinción de los numerosos incendios forestales registrados en la comunidad, más de 200 desde el pasado miércoles.

Durante este martes no se ha producido ninguna incidencia reseñable más allá de pequeños rescoldos de incendios anteriores en puntos como Ramales de la Victoria, Anievas, Terán o Arenas de Iguña, que han sido sofocados con inmediatez por los servicios de extinción. Sin embargo, es "normal" dice el Ejecutivo que en las próximas horas se visualices en la región columnas de humo provocadas por estos rescoldos que no tienen que suponer ningún tipo de alarma para la población. El Gobierno de Cantabria recuerda que siguen prohibidas cualquier tipo de quemas y solicita la colaboración ciudadana para evitar negligencias y proporcionar información que pueda ser de utilidad en la investigación de las causas de los incendios forestales.

La ausencia de incendios este martes se debe, explica el Gobierno, a que el suelo está hoy algo más húmedo como consecuencia de la lluvia caída ayer y a que tanto la UME como los guardas y operarios regionales, y efectivos de los Parques de Emergencia de Laredo, Tama, Valdáliga y Villacarriedo llevan todo el día realizando rutas de vigilancia para controlar las zonas de mayor riesgo y también con "fines disuasorios". Por todo ello tampoco ha sido necesario movilizar medios aéreos.

Petición de ayudas a Madrid

Con los incendios controlados ahora toca hacer balance de daños. El presidente regional, Miguel Ángel Revilla, ha anunciado este martes que una vez terminada "la pesadilla" el Gobierno regional estudiará si se piden ayudas a Madrid. Lo primero, ha dicho, será contabilizar cuáles han sido los daños provocados por los incendios, y cuál ha sido el gasto generado ya que ha sido necesario habilitar diversas partidas presupuestarias para hacer frente a esta "catástrofe". Una vez estudiado todo, se pedirán las ayudas que sean necesarias al Gobierno central. Mientras la Guardia Civil se centra en las investigaciones del origen y autores de los incendios. Fuentes del Instituto Armado han confirmado que aún no hay ninguna detención en Cantabria, aunque en Asturias -donde los incendios también han tenido en jaque a la comunidad- sí se ha imputado a dos personas.

Las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora por el Seprona de la Guardia Civil de los incendios en toda la Cornisa Cantábrica apuntan más a imprudencias, sobre todo por quemas para la regeneración de pastos, que a una intencionalidad de pirómanos, aunque no se descarta en algún caso. Aún no han concluido las investigaciones porque tampoco se han apagado todos los fuegos, pero las primeras conclusiones de las pesquisas remitidas a la fiscalía revelan que la mayor parte de los incendios se ha declarado por imprudencias en la quema de rastrojo para la regeneración de los pastos, según han señalado a Efe fuentes fiscales.

Cantabria ha amanecido este martes prácticamente libre de incendios forestales después de seis días, en los que se han registrado más de 200. La jornada de ayer, lunes, fue la más dura debido a las rachas de viento sur de más de más de 100 kilómetros por hora.

A primera hora no queda ningún foco activo más allá a algún rescoldo, controlado y sin mayor importancia, en la zona de La Capía-Dobra, cerca del pueblo de Sopenilla en San Felices de Buelna.

De hecho Revilla confiaba esta mañana en que hoy quedase todos los focos extinguidos completamente y terminar así con una "pesadilla" que ha mantenido a la región y a los cántabros "en vilo. Aún no hay datos definitivos de las hectáreas quemadas ni del alcance de los daños. Pero para hacerse una idea de la magnitud del daño, el lunes en la mañana las hectáreas quemadas superaban en solo seis días las 2.000 hectáreas, cuando la media de todo un año en la región se sitúa entre 5.000 y 6.000.

Mientras innumerables efectivos vigilan los montes para evitar nuevos sustos. Revilla ha hecho repaso de lo ocurrido y ha aprovechado para quejase de la falta de interés mostrada por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy. "No me ha llamado ningún representante del Gobierno. Estarán muy ocupados con mantener el sillón, pero la vida sigue (...) A mi me hubiera gustado una llamada del presidente del Gobierno o al menos de su jefe de Gabinete o de la señora ministra o de alguien, pero no, no habido ninguna llamada", ha apostillado el presidente cántabro . Sí se han puesto en contacto con él, en cambio, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, -cuyo mensaje de móvil ha mostrado a los periodistas-, y del líder de Podemos, Pablo Iglesias, así como del presidente de Canarias, Fernando Clavijo (Coalición Canaria), a quien ha dicho que ni siquiera conoce y que le ofreció todos los medios de esa comunidad autónoma.

Tensa calma

La lluvia caída desde última hora de la tarde de ayer, pero sobre todo el trabajo de los cerca de 700 efectivos desplegados para hacer frente al fuego -la UME, que tiene movilizados a 455 militares en la región; personal del Gobierno de Cantabria (cuadrillas, guardería de la Dirección General del Medio Natural y bomberos del 112), Guardia Civil y voluntarios-, ha permitido que esta noche quedaran extinguidos los focos que permanecían activos a última hora del lunes en Liendo, Guriezo, Rasines, Ramales de la Victoria, Socabarga y el valle del Besaya.

El presidente ha resaltado los medios "excepcionales" de las últimas horas que actuaron "de maravilla" y ha precisado que hay puntos en los que no se pudo "atacar" el fuego por tratarse de zonas altas de "muy difícil acceso".

En declaraciones a los periodistas tras mantener un encuentro con la alcaldesa de Polanco, Rosa Díaz, Revilla ha calificado de "diez" la actuación de los equipos de extinción de incendios y la respuesta de la Unidad Militar de Emergencias (UME). E, incluso, ha dicho que ha tenido que pedir a efectivos de ese operativo de extinción de incendios que se retiraran a descansar, porque muchos de ellos han estado "más de 24 horas seguidas" trabajando contra los fuegos.

A juicio del presidente es "dificilísimo", controlar los incendios, que en "el 99 por ciento" de los casos han sido "provocados", y que se han visto favorecidos por la sequía y el viento. "Si en 200 hectáreas hay 14 focos, sin ninguna duda han sido provocados", ha insistido Revilla, que ha subrayado que son fuegos "dispersos". Ha aludido también a la existencia de mechas con pólvora que se dejan en el monte y que tardan una media hora en prender y arder. "¿Quién controla eso?", se ha preguntado.

La mejor prueba de que la situación está normalizada es que no se ha recibido en toda la noche ninguna llamada alertando de incendios forestales, mientras que solamente el 112 registró ayer 866 llamadas de este tipo.

El despliegue de medios, especialmente de personal desplazado de la UME, se mantendrá mientras no se rebaje el nivel de alerta.