Los veterinarios abogan por "un control más exhaustivo" para erradicar la brucelosis

Los veterinarios abogan por "un control más exhaustivo" para erradicar la brucelosis

"Ni el Ministerio ni la Consejería pueden hacer más dadas las restricciones impuestas por la Unión Europea"

NACHO GONZÁLEZ UCELAY

Los veterinarios especializados en medicina bovina, grandes conocedores de la realidad que viven las explotaciones ganaderas de la región, consideran que solo un control más exhaustivo tanto de la reses como del entorno en el que estas se mueven podría favorecer la erradicación en Cantabria de la temida bacteria de la brucelosis, que en el mes de diciembre obligó a sacrificar un millar de vacas de doce cuadras de la región.

Los ganaderos convocan una manifestación el día 3 de marzo

Las diversas asociaciones ganaderas de la región anunciaron ayer en un comunicado la convocatoria de una manifestación que tendrá lugar el próximo día 3 de marzo, viernes, "para reivindicar una sanidad animal justa y un presupuesto digno, así como el pago a tiempo de las ayudas de la PAC».

La protesta dará comienzo a las doce del mediodía en Correos y finalizará frente a la sede del Gobierno regional en Peña Herbosa, donde los ganaderos entregarán un manifiesto con sus reivindicaciones al presidente del Ejecutivo, Miguel Ángel Revilla, y al consejero responsable de Medio Rural, Jesús Oria.

Según explican los convocantes, que de esta manera reanudan las concentraciones protagonizadas durante el año pasado, el "malestar» de los ganaderos deriva básicamente de las infructuosas reuniones mantenidas en el Gobierno de Cantabria, encuentros en los que, afirman, "no se ha consensuado ninguna medida que flexibilice la problemática en sanidad animal».

"Es un problema muy complejo", coinciden los expertos consultados. "Y de muy difícil solución considerando las restricciones impuestas por la Unión Europea al respecto", concuerdan en la hora de extenderse en el análisis.

Dice uno de ellos, Ismael Villar, que el control de la brucelosis alcanzó su punto álgido en Cantabria "cuando se permitía la vacunación". Y corrobora otro, Federico Aja, que con ese procedimiento preventivo "la brucelosis llegó prácticamente a desaparecer" del mapa regional. Pero recuerda uno más, Rubén Seco, que las actuales normativas europeas desautorizaron esta práctica "porque podría provocar interferencias entre la enfermedad y la vacuna a la hora de llevar a cabo las pruebas diagnósticas".

Así las cosas, rea de las restricciones de la Unión Europea, el Ministerio de Agricultura y Pesca, en niveles estatales, y la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación, en cotas autonómicas, "no pueden hacer más de lo que están haciendo" para combatir la enfermedad. "No, porque de ninguna manera pueden desmarcarse de las directrices que les marcan desde Bruselas", que imponen el sacrificio masivo el vacío sanitario, que lo llaman de los animales que integran una explotación en la que se ha detectado la bacteria.

"Si utilizara las vacunas", precisa Seco, "Cantabria quedaría al margen de cualquier movimiento comercial, es decir, no podría comercializar con su ganado ya no en Europa sino en el resto de España". Además, tal y como recordó el consejero, Jesús Oria, durante su comparecencia del miércoles, la región "correría el riesgo de perder las ayudas europeas".

Por esta razón, y para evitar infecciones que deriven en el sacrificio de explotaciones ganaderas enteras, los veterinarios recomiendan "un control más exhaustivo" tanto de las reses como del entorno en el que habitan.

Reservorios

Es, según insisten los especialistas, la única manera de mantener a raya "una bacteria extremadamente peligrosa", advierte Villar, que aboga por un análisis mucho más profundo no solo del animal infectado sino de su hábitat.

"En la transmisión de esta enfermedad, los reservorios juegan un papel fundamental", sostiene Villar en referencia a la fauna y a la flora en que a veces anida el microbio. "Por eso es muy importante chequear no solo el ganado sino la fauna y la flora con la que está en contacto". Sobre todo en la montaña. "Los pastos comunales pueden ser un foco de infección muy grande, porque allí pueden llegar a concentrarse miles de reses de diferentes explotaciones, lo cual facilitaría un supuesto contagio", añade Aja, que piensa que conocer las condiciones de vida de los propietarios "es fundamental".

Con todo, Seco, Aja y Villar, que recomiendan a los ganaderos que hagan "un seguimiento muy estricto de su ganado y de su entorno", confían en que la prevalencia de la brucelosis en Cantabria (un 0,08%) pueda rebajarse paulatinamente hasta alcanzar cotas que la declaren libre de la enfermedad.

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