"Los lobos pasan por delante de las casas y matan lo que apañan, estamos atemorizados"

"Los lobos pasan por delante  de las casas y matan lo que apañan, estamos atemorizados"

Vecinos de Bárcena de Toranzo y Vejorís afirman que los ataques de los cánidos al ganado se repiten "cada tres o cuatro días" y piden al Gobierno cántabro que tome "medidas urgentes"

JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

"El otro día dos lobos pasaron por delante de las casas", alerta Leopoldo Revuelta, ganadero y presidente de la Junta Vecinal de Bárcena de Toranzo, que pone voz al miedo que están sintiendo en las últimas semanas los habitantes de la zona por la proliferación de los cánidos, que "matan lo que apañan". Este pasado fin de semana, un becerro en Vejorís, y un carnero, un cordero y varias ovejas en Bárcena, fueron las víctimas de los ataques de los lobos, "cada vez más frecuentes" en el municipio de Santiurde de Toranzo en un fenómeno que se está repitiendo en distintos puntos de Cantabria.

"Estamos atemorizados, los lobos no pacen y ahí están, se están cebando. Cada tres o cuatro días sufrimos un ataque, jamás había visto esto en mi vida", explica Revuelta en una denuncia que comparte también Isidro Abascal, presidente de la Junta Vecinal de Vejorís. Ambos piden al consejero de Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Jesús Oria, que tome "medidas" para acabar con la sangría que sufre una comarca que vive especialmente vinculada a la ganadería. "La semana pasada apareció muerto un potro, a mi hijo le han matado hace poco un ternero, a otro vecino un becerro...", relata molesto Revuelta en una sucesión de episodios sin fin. "Hace dos semanas, una chica que estaba esperando a que la viniera a buscar su padre vio a varios lobos correr en una finca detrás de las yeguas, van detrás de lo que pillan", comparte preocupado.

El presidente de la Junta Vecinal de Bárcena comenta que los guardas de la zona son "conocedores" de la situación y reclama al Gobierno de Cantabria que actúe "con urgencia" porque "no podemos seguir así". "Debería autorizar batidas para poner fin a esta situación, pero se encuentra con la oposición de los ecologistas. Y tendrían que ejecutarse de forma inmediata controles poblacionales. Que el Gobierno haga lo que haya que hacer, pero que busque una solución, porque nos vamos a quedar sin ganaderos en la zona como esto siga así", concluye Revuelta.

Una plaga de casos

Los ataques de lobos sufridos en Santiurde de Toranzo se suman a los acontecidos en el presente año en Liébana, Rionansa, Tudanca y Polaciones, entre otras comarcas.

Hace justo una semana, los lobos se volvieron a cebar con las ovejas en Piasca, localidad del municipio de Cabezón de Liébana. En febrero, entraron en un recinto cerrado matando todos los corderos del ganadero Ismael Blanco, a escasos metros de las casas del pueblo. En aquella ocasión, había once ovejas y cinco corderos en el interior del recinto cerrado con estacas. Y el 21 de marzo, los cánidos regresaron del nuevo al lugar y mataron una oveja. Cerca de allí, en el municipio de Camaleño, en terrenos del Parque Nacional de Picos de Europa, los lobos atacaron -y no era la primera vez- el ganado de Diego Rodríguez, de la localidad de Tanarrio, que se encontró a siete ovejas muertas en la Cuesta de Taranos, donde se encontraban pastando.

Por su parte, la explotación ganadera de Marta Fernández, situada en Rioseco (Rionansa), ha sido también objetivo de varios ataques de lobos durante las últimas semanas que han supuesto la pérdida de once de sus 60 ovejas. Por su parte, el 24 de febrero una manada mató a un potro de 15 meses, propiedad del ganadero Abel Gómez, en las inmediaciones de Vao la Reina, en el monte Cestera, a escasos cinco kilómetros de Tudanca.