Todos los estibadores del puerto de Santander secundan la huelga de 48 horas

El puerto vacío en la mañana de este miércoles./
El puerto vacío en la mañana de este miércoles.

El paro, que durará hasta las 8.00 horas de este viernes, afecta por ahora a tres buques atracados en la capital cántabra

E. P. Santander

Todos los estibadores del puerto de Santander están secundando la huelga general de 48 horas que ha comenzado este miércoles a las 8.00 horas y que, según la Autoridad Portuaria, ha afectado en esta primera jornada a las operaciones de carga y descarga de tres buques.

El paro se ha interrumpido con la llegada del buque de Brittany Ferries Pont Aven al Muelle de Alvareda, incluido en los servicios mínimos que garantizan las operaciones de estiba y desestiba en las embarcaciones de transporte de pasajeros, mercancías peligrosas o perecederas.

Los tres barcos afectados por la huelga son el Uni Harmony (azúcar), Poplar Arrow (sacas de sosa) y Bomar Monn (mineral, bentonitita).

La huelga de 48 horas, que finalizará a las 8.00 horas del viernes, sucede a los paros horarios los días 5, 7 y 9 de la semana pasada, tras concluir sin acuerdo la negociación con la patronal de la estiba.

Según Pablo Gutiérrez, presidente del comité de empresa de Sestisan (la patronal de la estiba en el puerto de Santander) y representante de UGT, la huelga iniciada este miércoles es respaldada por todos los estibadores, como en todas las demás movilizaciones que ya se han llevado a cabo porque "tienen muy claro que seguirá habiendo conflictividad mientras no se garanticen los puestos de trabajo".

"La patronal dice por activa y por pasiva que quiere garantizar la subrogación del empleo y el mantenimiento de las plantillas actuales de estibadores en los puertos españoles, pero por ahora nada hemos visto al respecto", afirma Gutiérrez, quien critica que ese compromiso es "meramente verbal y luego no se traduce en nada concreto en las negociaciones".

Señala además que los sindicatos han planteado acelerar la negociación de un nuevo acuerdo marco del sector para adaptar a ese acuerdo el actual convenio colectivo, para lo que se aplazarían las movilizaciones hasta el mes de septiembre, "con las correspondientes garantías de que no se perderá empleo hasta alcanzarse el acuerdo definitivo".