Quejas de los peregrinos por el cierre de la Puerta del Perdón al mediodía

Dos turistas se disponen en la mañana de ayer a cruzar la Puerta del Perdón del monasterio de Santo Toribio de Liébana. /
Dos turistas se disponen en la mañana de ayer a cruzar la Puerta del Perdón del monasterio de Santo Toribio de Liébana.

La congregación del monasterio de Santo Toribio, que permanece cerrado entre la una y las cuatro de la tarde, afirma que hay tiempo «de sobra» para el culto

PILAR GONZÁLEZ RUIZ/ DANIEL MARTÍNEZ

En Santo Toribio de Liébana, como es lógico, no disponen de hoja de reclamaciones. Por eso son los tres monjes que dirigen el monasterio y los cofrades voluntarios que reciben a los peregrinos y turistas los que tienen que escuchar el descontento por lo que muchos consideran un horario más que limitado. Desde que comenzó el Año Santo, han recibido cerca de 2.000 quejas de personas que pretendían cruzar la Puerta del Perdón y se encontraron con que estaba cerrada. El recinto permanece abierto de 10.00 a 13.00 horas y de 16.00 a 19.00 horas. Si el visitante llega fuera de esos márgenes, no puede cumplir con el rito para que se anulen todos sus pecados. Al mediodía, uno de los momentos con más llegadas, está echado el pestillo y se tienen que conformar con ver el templo desde fuera.

Desde el Gobierno de Cantabria, la Consejería de Turismo dice verse con las manos atadas, ya que confirman que «es solamente el Obispado quien decide cuáles son los horarios de apertura del monasterio». Y parece que la orden franciscana que custodia el Lignum Crucis no tiene intención de cambiar sus hábitos. En primer lugar, porque los tres monjes que viven en Santo Toribio no dan más de sí, pero también porque consideran que ese tiempo es suficiente para el culto a la reliquia. «Nuestra labor es preocuparnos por lo religioso, no por lo turístico», señala el prior Juan Manuel Núñez, quien apunta que no se alteró lo más mínimo cuando un turista le dijo que por cerrar al mediodía se habían quedado sin una generosa limosna. «No estamos aquí por las limosnas que puedan llegar», dice rotundo.

El responsable del templo afirma que, aunque quisieran, no podrían ampliar el horario porque entre la una y las cuatro de la tarde hacen vida en el interior. «En el pasado ya estuvo abierto todo el día y muchos aprovechaban que no podíamos atender el templo en ese momento para robar. La iglesia no puede quedarse abierta sin que nadie la vigile», matiza. Aunque los cofrades voluntarios se han ofrecido para hacer un esfuerzo extra, la congregación no se plantea realizar cambios en los horarios. Y al Gobierno, los monjes le recuerdan que sí es su responsabilidad aportar a los peregrinos y turistas información precisa. Por ejemplo, poner en la página web de Turismo el horario de apertura de la Puerta del Perdón para que no continúen los malentendidos o eliminar el apartado donde se indica que es posible hacer visitas guiadas, algo que «nunca ha existido».

Aunque el grueso de las protestas que se contabilizan en Santo Toribio tienen que ver con los horarios de apertura, también hay otras sobre la señalización o los cambios en el trazado. «No hay ninguna indicación. En la etapa de la senda fluvial del Nansa la salida no se ve. Tuvimos que seguir el curso del río. Un desastre», se quejaba ayer una peregrina, incapaz de entender por qué se habían cambiado los tres tramos del Camino Lebaniego. Ahora, además de ser más complicado, las señales son contradictorias. Y es imposible consultar el trazado en la aplicación, porque la red Wifi que se instaló por el Año Jubilar permanece inactiva en muchos puntos. «También protestan porque hay etapas muy duras y que acaban en sitios donde no hay plazas de albergue para los peregrinos, pero eso es cosa del Centro de Estudios Lebaniegos, nosotros no hemos intervenido», apuntan los responsables del templo.