La guerra de los policías 'lowcost'

La guerra de los policías 'lowcost'
Javier Cotera

Policías nacionales y guardias civiles exigen la equiparación de sus sueldos con los de las policías autonómicas

Nacho González Ucelay
NACHO GONZÁLEZ UCELAYSantander

Casi 2.500 personas respondieron ayer miércoles a la llamada realizada por el movimiento Justicia Salarial Policial (Jusapol) para reclamar la equiparación de los sueldos de los agentes de la Policía Nacional y Guardia Civil con los de los cuerpos autonómicos –Ertzaintza y Mossos d’Esquadra– y coser, así, la brecha de 600 euros brutos mensuales que existe entre los salarios de aquellos primeros y los de estos últimos.

Más numeroso de lo esperado incluso por los propios organizadores, el acto, una marcha a pie por el centro de Santander, llegó a consumarse a pesar de que unas horas antes los sindicatos y las asociaciones de la Policía Nacional y Guardia Civil y el ministro Juan Ignacio Zoido habían anunciado a bombo y platillo que ambas partes habían firmado una «propuesta de acuerdo» sobre equiparación salarial que permitiría a los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado percibir en el año 2020 el mismo sueldo que un mosso con igual puesto y categoría.

Zoido, que se ha comprometido con los sindicatos y asociaciones a tramitar una ley que garantice «la equiparación salarial justa» entre los cuerpos, calificó de histórico un acuerdo que los representantes de policías nacionales y guardias civiles consultarán a sus bases para tratar de cerrarlo definitivamente en los próximos días.

«La propuesta de acuerdo firmada por el ministro no resuelve del todo el problema que tenemos» Jorge López. Delegado de Jusapol en Cantabria

Esa propuesta, negociada por el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, supondría que en los Presupuestos Generales del Estado de 2018 el Gobierno central incluiría una partida de 500 millones de euros para aumentar las nóminas de policías y guardias civiles. Luego, en los dos próximos años (2019 y 2020) se incorporarían las cantidades necesarias para incrementar esos salarios hasta conseguir la equiparación.

Satisfactoria para el ministro y para sindicatos y asociaciones policiales, esa «propuesta de acuerdo» no colma sin embargo las expectativas de Jusapol.

Disconformes

«No, porque esto no viene a resolver el problema que tenemos con respecto a las policías autonómicas», aseguró ayer el delegado del movimiento en Cantabria, Jorge López, disconforme con el sistema de consulta y con el acuerdo en sí.

Según explicó, esta propuesta «se consultará a los afiliados, que representan al 30% de los afectados». Eso, de un lado. De otro, el acuerdo «afecta sólo a una parte de la diferencia que existe en las nóminas. Es decir, no contempla las pagas extraordinarias, las horas extras, la asistencia a juicio y la pensión de jubilación». Es decir, que la propuesta «resuelve una parte de la diferencia, pero no toda».

Por eso, pasadas las cinco y media de la tarde, Jusapol inició una marcha por el centro de Santander a la que asistieron 2.500 personas –la mayoría de ellas policías nacionales y guardias civiles de Cantabria arropados por compañeros llegados de Asturias, Vizcaya y Castilla y León– y que respaldaron con su presencia representantes de todos los partidos políticos del Parlamento –PP, PRC, PSOE, Podemos y Ciudadanos– y el propio presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, que no efectuó el recorrido pero sí se acercó a la cabecera de la manifestación para mostrar su apoyo.

Pasada por agua en otra tarde gélida en la capital, Santander, la marcha discurrió sin más incidencias que el colapso de tráfico que durante una hora provocó el corte total de la principal arteria de la ciudad, el Paseo de Pereda de punta a cabo, para que policías nacionales y guardias civiles pudieran reivindicar aquello que les parece justo.

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