La DGT activará tres cámaras más en Cantabria para vigilar las distracciones de los conductores

La DGT activará tres cámaras más en Cantabria para vigilar las distracciones de los conductores

Dos estarán en la A-67 y una en la A-8, y a través de ellas se podrá constatar si el automovilista utiliza el móvil mientras conduce

DM .
DM .Santander

La DGT pondrá en marcha este semana una campaña para concienciar sobre el peligro de las distracciones al volante, y, por ello, en Cantabria habilitará dos cámaras en la Autovía de la Meseta (A-67) y una en la del Cantábrico (A-8) e incrementará la vigilancia en todas las vías de la región.

La campaña, que se desarrolla en todo el país, intenta concienciar al ciudadano de que la distracción al volante es la primera causa de muerte en carretera, y para subrayar que el uso del móvil multiplica por cuatro estos siniestros y su riesgo es equiparable a conducir bajo los efectos del alcohol.

Según ha informado este lunes la Dirección General de Tráfico y la Delegación del Gobierno en Cantabria, en 2018 fallecieron en España debido a distracciones al volante 446 personas, un 26 por ciento del total, y 1.983 resultaron heridas graves.

Por eso Tráfico llevará a cabo desde hoy hasta el domingo una esta nueva campaña de vigilancia y concienciación tanto en carreteras como en ámbitos urbanos, en este caso en colaboración con las diferentes policías municipales.

A la vigilancia que mantendrán los agentes -unos 180 en Cantabria- se sumarán dispositivos electrónicos como 216 cámaras -tres en la región- que están instaladas en las carreteras y en las que se puede constatar si el conductor utiliza el móvil.

El delegado del Gobierno en Cantabria, Eduardo Echevarría, ha recordado que hay que mantener la concentración al cien por cien mientras se conduce y prestar especial atención a las señales de tráfico y los paneles informativos.

Echevarría ha recomendado hacer paradas cada dos horas para descansar y poder completar un viaje en condiciones de seguridad.

Tráfico también ha subrayado que el uso del teléfono multiplica por cuatro el riesgo de sufrir un accidente y este peligro es equiparable a la conducción con exceso de alcohol.