Los activistas de Greenpeace detenidos en Laredo se enfrentan a cuatro años de cárcel

Momento de una de las detenciones en el puerto de Bilbao. / DM

Los miembros de la ONG que llegaron al puerto tras una protesta por la venta de armas en Bilbao pueden ser acusados de atentado, resistencia y desobediencia contra la autoridad

Domingo, 18 febrero 2018, 07:51

Los activistas que el pasado viernes realizaron una acción contra el comercio de armas en el puerto de Bilbao y que llegaron a Laredo huyendo de los agentes se enfrentan a hasta cuatro años de cárcel. La Guardia Civil los considera autores de presuntos delitos de atentado, desobediencia y resistencia contra la autoridad, unos hechos que, según la última modificación del Código Penal, acarrean penas de prisión de entre uno y cuatro años y una multa que puede llegar a los 30.000 euros. Ahora, el asunto está en manos de un juzgado de Baracaldo (Vizcaya) al que también se han derivado las diligencias abiertas contra otros cinco detenidos en Bilbao. El juez decidirá si continúa con el procedimiento o lo archiva.

Los cuatro miembros de la organización ecologista que prestaron declaración en el puesto de Laredo quedaron en libertad a última hora del viernes. Según ha podido saber este periódico, se trata de dos hombres y dos mujeres, todos de nacionalidad alemana y de entre 24 y 48 años. Varios de ellos habían participado ya en acciones de este tipo de la ONG, por ejemplo contra la pesca del atún rojo en el mar Mediterráneo, una especie que según los expertos está en peligro de extinción debido a la sobreexplotación.

Sobre las 09.00 horas, los activistas entraron en el puerto de Bilbao en tres zódiacs esquivando a la patrullera de la Benemérita y rodearon el barco ‘Bahri Tabuk’, que se disponía a embarcar armas con destino a Arabia Saudí. Según Greenpeace, España está incumpliendo tanto la legislación nacional como la internacional con la exportación de este material. Cinco de los miembros de la ONG fueron detenidos en Bilbao y otros cuatro huyeron en dos lanchas hacia la costa cántabra. En todo momento, estas embarcaciones estuvieron perseguidas por un helicóptero, que informó a los agentes de Laredo. Por eso varias dotaciones estaban esperando al mediodía en uno de los pantalanes de la instalación pejina. Desde allí fueron conducidos al puesto de la Guardia Civil, donde prestaron declaración antes de salir en libertad.

Desde Greenpeace España, Juande Fernández se mostró «sorprendido» por el «gran despliegue policial», incluso con el helicóptero, que fue quien siguió a los botes. «Están matando a civiles con esas armas. Lo nuestro tan sólo era un acto de protesta pacífica. Nos ha sorprendido la contundencia», declaró a este periódico.

Además, los agentes de Laredo se incautaron de distinto material utilizado en la protesta. En concreto, de una zódiac provista de turbina y otra provista de dos motores fuera borda. También de una furgoneta Mercedes con matrícula alemana, así como un bote semirrígido y dos semirremolques.

De los tres delitos con que se relaciona a los cuatro detenidos, el más grave es el de atentado contra la autoridad. Este implica una «agresión o intimidación grave o violencia» y una oposición de «resistencia grave a la autoridad, a sus agentes o funcionarios públicos». Ahora, todos ellos, junto a sus cinco compañeros, se encuentran a la espera de ser citados por el juez.

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