El acusado de golpear a su mujer para tener relaciones sexuales se niega a declarar

El acusado de golpear a su mujer para tener relaciones sexuales se niega a declarar

La Fiscalía mantiene su petición de 11 años de cárcel ya que hay un «cúmulo de pruebas» de la culpabilidad del hombre

DM .
DM .Santander

El acusado de obligar a su mujer a mantener relaciones sexuales con él después de golpearla se ha acogido a su derecho a no declarar, al igual que ha hecho la víctima.

La falta de testimonios directos sobre lo ocurrido no ha sido óbice para que la Fiscalía haya mantenido su petición de 11 años de cárcel por presuntos delitos de agresión sexual y violencia de género, al considerar que existe un «cúmulo de pruebas» de la culpabilidad del acusado.

Por el contrario, el letrado de la defensa ha hecho hincapié en que «no existe ningún tipo de prueba» para condenar a su defendido, porque, en caso de que las hubiera, «tienen que ser expuestas en la vista oral», por lo que ha pedido la libre absolución.

Así ha concluido el juicio que se ha celebrado este jueves en la sección tercera de la Audiencia de Cantabria contra el hombre que, según el escrito de la Fiscalía, golpeó y agarró por los brazos a su mujer cuando se negó a tener relaciones sexuales con él en la cocina.

Según el Ministerio Público, como ella persistió en la negativa, el hombre intentó sacar un cuchillo del cajón de la cocina «con la intención de infundirle un serio temor», y al ver peligrar su integridad física o su vida, «la mujer accedió a tener relaciones sexuales».

A continuación la llevó «a rastras hasta la habitación, empujándola y golpeándose con la mesita en la nariz», por lo que tuvo que ir al baño para lavarse, pese a lo cual él fue detrás y volvió a conducirla hasta la habitación, «obligándola a tener relaciones sexuales con penetración contra su voluntad».

Después de que el acusado se haya negado a contestar a la acusación y de que su abogado rechazara hacerle preguntas, la presunta víctima se ha acogido a la dispensa legal de no declarar contra su marido, porque, aunque se divorció de él en junio de 2018, cuando ocurrieron los hechos todavía estaban casados.

Por su parte, los forenses han declarado que la mujer presentaba heridas en la nariz y el cráneo «compatibles con el relato de que había sufrido una agresión»; así como una fractura de los huesos propios de la nariz que ella achacó a un «golpe con la mesilla».

Además, facultativas del Instituto Nacional de Toxicología de Madrid han declarado por videoconferencia que en el análisis de los hisopos vaginales de la mujer había restos de semen.

«Ésta es la defensa más fácil que me ha tocado», ha opinado el abogado de la defensa, para quien, si no hay declaración de la presunta víctima, «aquí no se ha acreditado que haya habido delito», por lo que debe prevalecer la presunción de inocencia. «Mi defendido llega al juicio como inocente y solo puede ser declarado culpable si así se prueba en el juicio oral», algo que, en su opinión, no se ha producido porque «no existe declaración de la víctima o de testigos».

El letrado ha considerado que con «solo un parte médico» no se puede acreditar que las lesiones que presentaba la mujer se las hubiera causado su marido, porque también se podían haber producido «de manera casual o por otra persona». Por tanto, a su juicio, «no existe prueba de ningún tipo de delito» y, «aunque había semen, eso no prueba nada».

Sin embargo, el fiscal, para quien hay un «relato sólido y coherente» de los hechos, con la dispensa de declarar de la presunta víctima «el acervo probatorio decae» al no haberse sostenido su versión en la vista oral.

No obstante, ha opinado que hay un «cúmulo de pruebas» de la culpabilidad del acusado, por lo que mantiene su petición de 11 años de cárcel, prohibición de comunicarse o acercarse a la mujer durante catorce años y que permanezca en libertad vigilada tras la salida de prisión durante ocho años.