«Las adicciones no son un vicio»

Alba Cascajo, en la sede de la Fundación Acorde, en Nueva Montaña. /Alberto Aja
Alba Cascajo, en la sede de la Fundación Acorde, en Nueva Montaña. / Alberto Aja

Alba Cascajo Coordinadora de voluntarios de la Fundación | Preocupada por el estigma social que rodea a los trastornos mentales la especialista recuerda que las adicciones también lo son

LAURA FONQUERNIESantander

Alba Cascajo (Santander, 1992) empezó a colaborar en la Fundación Acorde porque le preocupaba el «rechazo hacia personas con trastornos mentales». Siete meses después cuenta que estar allí le «ha aportado muchas cosas» tanto a nivel personal como profesional. También destaca la labor de los voluntarios, que son «imprescindibles». Ahora continúa su formación y estudia Educación Social.

-¿Por qué escogió la Fundación Acorde?

-Cualquier persona puede sufrir un trastorno mental. Desde que me formé a nivel académico he mostrado preocupación por el rechazo hacia este tipo de personas que detectaba por parte de la sociedad y que muchas veces es fruto del desconocimiento. En ocasiones se considera que quien tiene una adicción no es más que alguien que si lo desea puede dejarlo, sin tener en cuenta que se trata de una enfermedad y que no es tan sencillo. Desde mi primer día en esta entidad no he dejado de aprender. Y no sólo de forma laboral, también personal.

«La gente sufre más de lo necesario por miedo a sentirse un 'loco' al necesitar ayuda»

-¿Qué persigue esta entidad?

-Nuestro tratamiento se centra en la rehabilitación psicosocial de personas con patología dual (cualquier trastorno mental al que se le une que también hay un trastorno de tipo adictivo) y de personas con trastorno de la personalidad, en dos unidades específicas de tratamiento. Nuestro principal objetivo es dotarles del mayor nivel de autonomía posible, en el entorno social, comunitario y laboral adecuado a cada usuario o usuaria.

-¿Por qué es importante hacer un tratamiento coordinado de trastornos mentales y adicciones?

-Se sabe que las enfermedades mentales y las adicciones están relacionadas y que se influyen mutuamente. Queda mucho camino por recorrer para poder abordar ambos tipos de trastornos de forma adecuada. Y se sabe que el abordaje de ambos debe hacerse de forma conjunta e integral, desde un único dispositivo y tratando ambas patologías como una única.

-La salud mental no preocupa igual que la física. ¿Todavía hay mucha mala fama?

-Aún hay mucho estigma relacionado con la salud mental y la petición de ayuda específica. Mucha gente sufre más de lo necesario por la vergüenza de sentirse 'loco' al necesitar ayuda psicológica o psiquiátrica. Pero la realidad es que muchas de las conductas desadaptativas que surgen en la edad adulta y que generan conflictos, podrían minimizarse con una intervención precoz en salud mental basada en la búsqueda de la estabilidad emocional de las familias de modo que se fomente un entorno de buenos tratos que ayudará al desarrollo sano de la mente de los hijos.

-¿Falta información y educación sobre adicciones?

-Creo que la información está al alcance de todo el mundo, sobre todo con las nuevas tecnologías, pero sí considero que se debería impulsar más la educación sobre adicciones, aprender a diferenciar entre el uso, el abuso y la adicción, y analizar las posibles consecuencias de lo que se considera uso recreativo. Muchas veces no somos conscientes del riesgo. Es necesario realizar más intervención precoz, trabajar con los adolescentes y, a posteriori, con las personas afectadas. Es necesario empezar a cambiar la idea preconcebida de que las adicciones no son enfermedades mentales, sino cuestión de 'vicio'. Ya se sabe, y lo certifica el National Institute on Drug Abuse (entidad estadounidense que avanza en el conocimiento y consecuencias del uso y la adicción a las drogas), que son enfermedades mentales y hay que tratarlas como tal y no como algo que depende de la fuerza de voluntad.

-Los voluntarios son una parte esencial. ¿Qué perfil precisáis?

-Para una entidad como la nuestra, los voluntarios son imprescindibles. Aportan valores a las personas para las que trabajamos. Les enseñan que no todo en esta vida es hacer algo esperando otra cosa a cambio. Cuando solicitamos voluntarios sólo pedimos personas solidarias, con interés y motivación para ayudar a los demás. Lo principal es que tengan ganas de realizar voluntariado de forma altruista, simplemente aportando una diminuta parte de su tiempo. Es maravilloso encontrar gente dispuesta a ayudar a los demás.

-Acaban de abrir una Unidad de tratamiento para Trastornos de la Personalidad por un aumento en Cantabria de este trastorno.

- La situación en la región está igual que en otras de España. Por su compleja definición, los trastornos de personalidad necesitan de una intervención y tratamiento especifico, para lo cual surge esta unidad. En los trastornos de personalidad importan el entorno social y la cultura del sujeto. Los rápidos cambios que se están dando en la sociedad conllevan cierto aumento en estos comportamientos. El ser humano cada vez tiene menos tiempo para adaptarse a los cambios.

- También se ha abierto el Alojamiento Supervisado Acorde. ¿De qué se trata?

-Es un recurso residencial semiprotegido. Un hogar que actúa como apoyo para fomentar la vida independiente de personas afectadas por trastornos mentales. Los destinatarios están dotados de autonomía suficiente para llevar a cabo una autonomía diaria. Les ofrecemos la oportunidad de que obtengan una vida independiente. Y así mejorar su equilibrio emocional y, sobre todo, su integración en la sociedad.