Cabárceno ha registrado 8.567 visitantes, casi 2.000 menos que el año pasado cuando se batió el récord

Coches esperando para entrar en Cabárceno, este mediodía./Luis Palomeque
Coches esperando para entrar en Cabárceno, este mediodía. / Luis Palomeque

Aunque el jueves llegó al Parque de la Naturaleza la primera de las cuatro jirafas que vivirán en las nuevas instalaciones, este viernes no ha podido ser todavía vista por el público

Mariña Álvarez
MARIÑA ÁLVAREZSantander

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno ha registrado este Viernes Santo una elevada afluencia de visitantes, tal y como se preveía, pero la masiva llegada de coches que se han acercado a las instalaciones no han colapsado los accesos. No ha ocurrido como otros años que los responsables tenñian que cerrar las puertas de acceso al parque. En esta ocasión, desde las 08.30 horas, el flujo de vehículos ha sido «constante y fluido», según informan desde el Gobierno. Ha habido algunas colas en la entrada principal, pero no han llegado a la carretera, al menos por la mañana. Durante toda la jornada se han contabilizado en Cabarceno 8.567 visitantes, casi 2.000 menos que el pasado año, cuando se marcó el récord de visitas.

La mejoría del tiempo ha propiciado que este viernes se salve el balance de afluencia en las instalaciones de Cantur, muy mermadas en Jueves Santo, por la lluvia. Cabárceno recibió 2.053 visitantes el jueves, mientras que el Teleférico de Fuente Dé tuvo 879 usuarios. Y este viernes, además de las más de 8.500 personas que han visitado Cantabria, mientras 1.950 han utilizado el Teleférico de Fuente Dé para subir a la estación superior; y 2.215 visitaron la Cueva del Soplao.

El año pasado Jueves Santo no fue fiesta en Cantabria, aunque sí en otras comunidades, y ese día Cabárceno recibió 5.778 visitantes pero hizo muy buen tiempo. Y es que el pasado año la Semana Santa en Cabárceno fue de récord, y de hecho el día de Viernes Santo del Parque llegó los 10.400 visitantes, la mejor cifra en los ocho o diez años anteriores, aunque el tiempo entonces sí acompañó. Esa cifra no ha podido ser superada este año.

El tiempo

Ha llegado la jirafa

Hoy, viernes, ha sido un día especial en Cabárceno, porque la primera de las cuatro jirafas con las que próximamente contará el Parque de la Naturaleza de Cabárceno está ya en el nuevo recinto construido para estos animales tras el incendio de la antigua instalación, ocurrido en enero de 2018.

Sahira llegó el jueves por la tarde procedente de Bioparc, en Valencia, desde donde fue traslada por carretera. La jirafa, tal y como explica el veterinario jefe, Santiago Borragán, permanecerá un par de días dentro del recinto para descansar del viaje y aislarla de la gran afluencia de público de estos días.

La jirafa Sahira, en Cabárceno.
La jirafa Sahira, en Cabárceno.

Posteriormente, irá saliendo poco a poco al patio y, previsiblemente la semana próxima, cuando llegue una segunda hembra de jirafa, ambas comenzarán a salir a la pradera. En total, Cabárceno contará con dos hembras y un macho más.

En la mañana de este viernes, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha acudido al parque con motivo de la llegada de Sahira, acompañado por el director general de Cantur, Javier Carrión; el director de Cabárceno, Miguel Otí; el alcalde de Villaescusa, Constantino Fernández, y varios miembros de la Corporación municipal.

Con la llegada de Sahira, vuelve al parque uno de sus grandes atractivos para los visitantes, que tiene mucho éxito especialmente en los niños y que, tal y como señala Santiago Borragán «luce especialmente en Cabárceno, donde verlas correr por la pradera es impagable».

Sahira es un animal muy tranquilo y joven y por lo tanto de más sencilla adaptación que si fuese adulto. A lo largo de las próximas semanas llegarán también procedentes de Valencia Lluna, de 4 años y Kenya, de 3 años, también procedentes de Valencia. En un futuro cercano se adquirirá un macho que se unirá al grupo de hembras y de esta manera se podrá formar un grupo reproductor e incrementar la escasa población de esta especie en cautividad que actualmente apenas supera los 300 individuos.

En África viven siete subespecies de jirafa y la que se está incorporando al Parque de la Naturaleza de Cabárceno es la subespecie 'Rothschild' (Giraffa camelopardalis rothschildi), que es la que se encuentra en más serio peligro de extinción. Esta subespecie vive en las grandes sabanas de Kenia y Uganda y se caracteriza por ser de las más altas y grandes. Su color es naranja- marrón y se diferencia del resto en que sus patas no tienen manchas, son de color blanquecino y tienen 5 cuernecillos en la cabeza. Después del elefante y el rinoceronte es el mamífero que tiene una gestación más larga, entre 15 y 16 meses.

Proceso de adaptación y nuevo edificio

Los servicios veterinarios del parque han previsto un programa de adaptación de las jirafas que procederá a soltar a los animales en la pradera de cinco hectáreas, cuando se cuente al menos con dos ejemplares. De esta manera compartirán el espacio y la convivencia con el grupo de antílopes eland y los avestruces que allí viven.

El nuevo edificio de guarda y manejo de jirafas se ha diseñado para alojar hasta cinco ejemplares, disponiendo además de compartimentos desmontables en su interior para diferenciar los espacios en función de las necesidades de manejo de los animales, tales como separación de machos, protección de crías, etcétera.

En el diseño del edificio ha primado la eficiencia energética de las instalaciones y el bienestar de los animales. Por ese motivo se ha instalado un sistema de calefacción mediante infrarrojos, avalado por la Asociación Internacional de Centros de Conservación de Fauna (EAZA), y se dispondrá de un aislamiento extra para permitir unas condiciones de confort térmico adecuadas para esta especie que precisa una temperatura mínima entre de 12 y 15 grados.

Las formas del edificio y materiales empleados se han seleccionado buscando la máxima integración en el entorno, empleando la madera en los revestimientos estéticos exteriores y la chapa en cubierta con tonalidades marrones. Las instalaciones se completan con un sistema de detección de incendios, suministro de agua, red de fibra óptica para monitorización, suministro eléctrico e iluminación.