A dos horas de otro continente

Imagen de los primeros pasajeros procedentes de Marrakech en el aeródromo cántabro./Roberto Ruiz
Imagen de los primeros pasajeros procedentes de Marrakech en el aeródromo cántabro. / Roberto Ruiz

El aeropuerto estrenó la conexión de Ryanair con Marrakech, la primera con un destino fuera de Europa. Los vuelos operarán los lunes y los viernes

Álvaro Machín
ÁLVARO MACHÍNSantander

Cecilia Kokot tenía la mirada acelerada de todo pasajero en tránsito en un país extranjero. Entre policías, periodistas y autoridades repartiendo bolsas con folletos turísticos, ella –mochila a la espalda– buscaba con la vista urgente los paneles de salidas. «Es que tengo conexión ahora con el vuelo de Varsovia». Curiosidades. La pasajera número uno del primer vuelo que conecta a Cantabria con el continente africano fue una polaca. Haciendo escala, Marruecos-Polonia con Santander de por medio. En total, 67 personas llegaron a bordo de un avión de Ryanair de 189 plazas. Un aparato en el que minutos después viajaron en dirección opuesta 179 pasajeros. El 'Seve' es el único aeropuerto de todo el Norte de España que opera esta ruta. La conexión más exótica en toda la historia del antiguo Parayas.

Lo primero, la información práctica. Dos vuelos semanales, lunes y viernes. Llegan a Santander en torno a las 17.15 y salen a las 17.40. El viaje dura algo más de dos horas. «Los días están premeditadamente pensados para poder pasar fines de semana –de viernes a lunes– y para viajes de trabajo –de lunes a viernes–». Eso lo explicó Eva Bartolomé, que acudió para dar la bienvenida a los primeros pasajeros. La directora general de Turismo habló de las posibilidades de la ruta. Turismo «especialmente de salida», como ocurre con destinos «como Gran Canaria o Tenerife».

«Tengo familia en Marruecos, pero yo soy nacido en Cantabria. A mí me viene muy bien y espero que siga» Mohamed Laabarta, A medio camino

Con posibilidades de negocio para las agencias de viaje locales y haciendo valer en el mapa el «radio de acción muy amplio, de casi cinco millones de personas» que tiene el aeropuerto cántabro. Avanzó campañas de promoción en Marruecos y tiró del hilo de las opciones empresariales y académicas, con el español como pretexto para los intercambios universitarios. «Tenemos un campo muy amplio para potenciar esta ruta». Khalid Ougrirane, viceconsul marroquí en Bilbao, le puso cifras a esas ideas. «Hay unas doce empresas cántabras en Marruecos ahora mismo. Este vuelo va a reforzar el lazo comercial entre las dos partes». Eso y una opción «cómoda» de viaje para los 2.000 marroquíes que viven en la región. No perdió la ocasión de recordar que España es el primer proveedor y cliente de su país, del que destacó «su estabilidad política y su tasa de crecimiento de más del 4% desde hace diez años». Tarjeta de visita.

«Sí que sabía que era el primer vuelo. Soy polaca y hago escala en Santander para ir hasta Varsovia» Cecilia Kokot, Primera en bajar

Los primeros

Bartolomé y Ougrirane vieron desde la azotea de la terminal como los bomberos ‘bautizaron’ con un arco de agua el vuelo inaugural de la ruta. Y ambos fueron a la zona de recogida de equipajes para recibir al pasaje. Fue una escena distinta a la habitual. Más lenta. Un vuelo fuera de la Unión Europea implica mayor control y se notó. Notable presencia policial, revisión de pasaportes y varios perros adiestrados para detectar si alguien trae lo que no debe –sin olvidar que España está en un nivel de Alerta 4–. Kokot (la chica polaca) fue de las primeras en salir. Con prisa. «Voy a San Sebastián, para una visita a la familia que tengo allí. En el avión nos han dicho que era el primer vuelo», explicó ya con más calma Aisha Chukhmonr –y con el viceconsul haciendo de traductor–. Bachir Mohamed, más atrás en la cola, estaba encantado. «Si sigue el vuelo, yo hago cada año unos siete viajes de ida y vuelta. Vivo y trabajo en Bilbao, pero soy de El Aaiún. Me viene de lujo porque no tendría que ir hasta Barcelona o Madrid. Ahorro tiempo, dinero... Por el mismo precio, más tiempo en casa». Él también se enteró por casualidad de que viajaba en el vuelo inaugural.

«Nos han dicho en el avión que era un vuelo especial. Voy a visitar a la familia, en San Sebastián» Aisha Chukhmonr, Visita familiar

«A mí me dijo mi tío que algo iba a haber al llegar», contaba Mohamed Laabarta. Su caso es especial, con familia marroquí, pero nacido en Cantabria. A medio camino entre los dos puntos. «Vivo más aquí que allí. No me suele gustar demasiado viajar en avión, porque tienes poca libertad, pero para una emergencia puntual, como ha sido el caso de este viaje, ha sido perfecto. Me viene bien y espero que la gente lo coja para que se pueda mantener la línea».