El colectivo de Urgencias y 061 critica el «juego sucio» del SCS en la negociación

Cerca de 200 profesionales participaron en una manifestación que partió de la calle Vargas y terminó en la sede de la Consejería de Sanidad./DM
Cerca de 200 profesionales participaron en una manifestación que partió de la calle Vargas y terminó en la sede de la Consejería de Sanidad. / DM

Los profesionales vuelven a reivindicar la adecuación salarial pendiente en una movilización «forzada por el cambio de horario que plantea la Gerencia», a la que achacan «coacciones»

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

Luchan «por una urgencia de calidad», sin «sobrecargas brutales», con recursos suficientes pero, sobre todo, «remunerados de forma justa. Ya está bien, hemos llegado a una situación límite». Inmerso en una suerte de déjà vu, el colectivo de profesionales que atienden los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) y el 061, salió a la calle ayer, tres años y medio después de su última huelga, empujando su hartazgo tras una pancarta rodeada de viejas consignas: 'Señora consejera, saca la cartera' o 'Señores de Gerencia, mejoren las urgencias'.

Pese al retraso acumulado en la adecuación salarial comprometida en 2015 por la Consejería, el «detonante» que ha agotado la paciencia de los sanitarios y ha forzado el inicio de movilizaciones ha sido la propuesta del Servicio Cántabro de Salud (SCS) de cambiar el horario de los SUAP, «un elemento que no tocaba ahora y que ha enfangado la negociación. Esto es jugar sucio», se quejan. Recuerdan que su principal reivindicación viene de hace más de 20 años, «cuando se creó el SUAP y el 061, y alguien 'se olvidó' de poner en los papeles que teníamos derecho a los complementos de nocturnidad y de festivos. No pedimos nada nuevo, soloacabar con un agravio comparativo histórico. Somos los únicos trabajadores de la sanidad pública que cobran lo mismo por una jornada en día laborable que en festivo, y no solo no nos lo compensan sino que encima cada vez es mayor la penosidad laboral por la falta de sustitutos», insisten.

«Nosotros estamos para atender urgencias, no para suplantar a los médicos de cabecera»

«Es así de triste, pero estamos aquí por lo mismo que salimos a la calle en 2014, solo que ahora es peor, porque nos quieren imponer un cambio de horario que no está justificado y que nos hace sospechar que detrás hay una modificación de la Atención Primaria tal y como la conocemos», señala una enfermera de SUAP.

Alrededor de 200 profesionales, con sus identificativos chalecos reflectantes, se dieron cita frente al centro de salud de la calle Vargas, nueva sede de la Gerencia de Atención Primaria, para desde allí emprender una manifestación hasta la Consejería, que discurrió por la calle Burgos, Pasaje de Peña, las Estaciones y la calle Castilla, que incluso fue cortada al tráfico por la Policía Local para abrir paso a la protesta. El personal sanitario denuncia que desde que se ha hecho efectiva la convocatoria de huelga -prevista para los días 13, 20 y 27 de mayo y esta vez secundada por todos los sindicatos de la mesa sectorial (CC OO, UGT, CSIF, Satse y ATI)-, el Servicio Cántabro de Salud «ha empezado una campaña de coacciones».

Hasta el punto -añaden- que «nos están acosando de todas las formas posibles, suspendiendo permisos de libranza y limitando nuestras vacaciones», actitud que interpretan como «un castigo por exigirles nuestros derechos». Además, acusan a la Gerencia de recurrir a «mentiras e intoxicaciones» para «enfrentarnos a nuestros compañeros y, sobre todo, a los ciudadanos que curamos y salvamos».

Para que la población entienda las razones de su protesta, el colectivo repartirá documentos explicativos en los centros de salud, donde apuntan que «nosotros estamos para atender urgencias, no para suplantar a los médicos de Atención Primaria».

Miembros del equipo del SUAP de El Alisal, que soporta la mayor demanda asistencial de la región, recalcaban ayer en la marcha que «la mayoría de las urgencias están motivadas porque la gente no tiene una cita rápida con su médico de cabecera». Por eso, ya temen que «la Semana Santa será complicada». Insisten en que «no podemos atender a los pacientes con la calidad que se merecen. Con esta presión, no damos abasto. Hay momentos en los que solo podemos hacer de filtro y derivar. Y si empezamos la jornada a las 15.00 horas en lugar de a las 17.00, será peor aún». El personal de SUAP y 061 reitera que «la solución del conflicto está en manos del Gobierno: cumplir con lo que firmaron hace tres años. A igual trabajo, igual salario».