Concluye la retirada de los 22.000 litros de cerveza

Trabajos para la retirada de la mercancía. / Celedonio

Una grúa logró extraer el tráiler y recuperar los 22.000 litros de cerveza, con lo que el conductor polaco pudo reemprender la marcha hasta el puerto y tomar el ferri con destino a Cork

Ángela Casado
ÁNGELA CASADOSantander

Janduda logró este viernes poner rumbo al puerto de Santander, no sin ciertas vicisitudes, después de pasar una larga semana atrapado en la localidad de Anero. El conductor polaco volcó el viernes pasado por la noche, pero los vecinos de la zona no lo vieron hasta el sábado por la mañana. En ese momento se pusieron en contacto con la Guardia Civil, que tomó declaración de lo ocurrido, al tiempo que se daba aviso a Grúas Estrada. Parecía que todo se iba a resolver con rapidez, pero pasaban los días y nadie auxiliaba al hombre.

Domingo Estrada, propietario de la empresa de grúas, explicaba el jueves que no habían tenido noticias de DSV, la compañía para la que trabaja Janduda, hasta el miércoles. «Hasta que no nos llegue algún justificante del pago de la operación, no podemos empezar», advertía a mitad de la tarde. No había pasado mucho tiempo cuando confirmaron que la desembolso, al fin, se reflejaba en su cuenta. A partir de ahí organizaron rápidamente las tareas. La planificación inicial contemplaban dividirlas en dos jornadas: hoy descargarían la mercancía y mañana izarían el remolque caído sobre el arroyo.

Cuando los operarios de Grúas Estrada se dirigieron al lugar y abrieron el toldo que protegía la mercancía –22.000 litros de cerveza Estrella Galicia– comprobaron que el líquido estaba envasado en grandes barriles, más fáciles de manejar y transportar que otro tipo de recipientes, como botellines o latas. Con la pluma de la grúa y con ayuda de unas maromas, empezaron a descargar de cuatro en cuatro. «Nos va a dar tiempo a terminar hoy –por ayer–», aseguraba Estrada. Y, efectivamente, en torno a la una y media de la tarde toda la cerveza estaba fuera del remolque. La propia empresa de grúas trasladó esa mercancía a una nave cercana, en la que estará almacenada hasta que la empresa DSV envíe otro camión de su flota a recogerla.

Janduda, entre tanto se realizaban esas tareas, paseaba inquieto por la zona a la espera de disponer de nuevo de su tráiler. También hablaba por teléfono con su familia, contándoles las novedades. «Voy a ir a Irlanda en el ferri», indicaba poco después. Aunque él es de Polonia, la compañía para la que trabaja opera desde Cork. «Si hace falta que te acerquemos en coche, cuenta con nosotros», le invitaban Blanca Asensio y José Miguel Salmón, el matrimonio de Anero que le ha echado una mano durante estos días de incertidumbre.

La extracción del remolque vacío fue más sencilla que la de la mercancía. Cuando estaba completamente amarrado, la grúa lo izó con facilidad y lo situó en la carretera, junto a la cabina. Janduda no tardó en sentarse al volante e introducir la llave en el contacto. Arrancaba. Su intención era conducir la cabina hasta el puerto y dejar la parte trasera en tierra para que el seguro se ocupase de su transporte. Pero tras realizar varias comprobaciones, llegaron a la conclusión de que el remolque estaba en condiciones para llevarlo hasta el ferri sin carga.

Por la tarde condujo su camión hasta el puerto acompañado de su improvisada familia, Asensio y Salmón, que fueron con su coche para asegurarse de que llegaba bien. El matrimonio llegó antes pues Janduda se pasó el acceso y continuó hasta Puertochico. Allí generó una pequeña caravana y pudo dar la vuelta de regreso a la entrada del puerto. «Está viniendo muy despacio porque tiene un tubo de alimentación averiado», decía Blanca. Si todo marcha según lo previsto, Janduda pisará pronto tierras irlandesas.