Condenan a GSW a readmitir e indemnizar a un representante de USO despedido

La fábrica de Global Steel Wire (GSW), en Nueva Montaña. /Antonio 'Sane'
La fábrica de Global Steel Wire (GSW), en Nueva Montaña. / Antonio 'Sane'

Los ceses de este trabajador y el de otro cuyo caso se está tramitando se produjeron después de que ambos repartieran pasquines sindicales en la fábrica de Nueva Montaña

DM .
DM .Santander

El Juzgado de lo Social Nº5 de Santander ha condenado a Global Steel Wire (GSW) a readmitir e indemnizar al representante sindical de USO que fue despedido el pasado mes de mayo, alegando la empresa unas supuestas «causas organizativas» que no ha podido justificar.

El secretario general estatal de Industria de USO, Pedro Ayllón, y la secretaria general del sindicato en Cantabria, Mercedes Martínez, han informado del contenido de esta sentencia, que, según subraya Ayllón, pone de manifiesto una «estrategia torticera» de GSW y del grupo Celsa contra USO.

Martínez ha destacado que la «contundente sentencia» por la «actitud regresiva» contra USO condena a la empresa a la inmediata readmisión del trabajador, abono de los salarios dejados de percibir y una indemnización de 9.000 euros «para la reparación íntegra y contribuir a prevenir el daño».

El despido de este sindicalista y de otro trabajador, cuyo caso aún se está tramitando, se produjo el pasado 15 de mayo tras repartir pasquines sindicales en la fábrica de Nueva Montaña.

Una negociación fallida

Mercedes Martínez ha explicado que, ante la «gravedad de los hechos», el sindicato quiso trasladar lo ocurrido al Gobierno de Cantabria y al Parlamento de Cantabria para recabar su apoyo y tratar de «evitar la vía jurisdiccional», pero unos y otros «miraron hacia otro lado».

La sindicalista ha precisado que se puso en contacto con la vicepresidenta de Cantabria, Eva Díaz Tezanos, a quien informó de los despidos y le recordó que «sólo un mes antes, GSW había recibido un aval del propio Gobierno de 15,5 millones de euros para circulantes, es decir, para obtener liquidez».

«La vicepresidenta miró para otro lado», ha destacado Martínez pidiendo a Díaz Tezanos que «asuma responsabilidades por su negligente actitud». Para Mercedes Martínez la clase política de Cantabria es «torpe, pusilánime y fatua».

En los mismos términos ha criticado el proceder de las organizaciones sindicales CCOO, UGT y SCAM (Sindicato Cántabro de Asalariados del Metal), por no apoyar a USO en su intento de detener esta «salvaje actuación empresarial, que por un lado tenía como efecto inmediato dejar sin trabajo a dos familias y, por el otro, aterrorizar a 650 trabajadores».

«Despidos a la carta»

Por su parte, Pedro Ayllón ha afirmado que para la Federación de Industria de USO (FI-USO) esta sentencia viene a ratificar las denuncias de vulneración de derechos fundamentales, como es el derecho a sindicarse libremente, que tanto en Barcelona como en Cantabria el grupo Celsa está llevando a cabo.

Ayllón valora que se haya emitido una «sentencia taxativa, que no deja lugar a dudas», al declarar que «la actuación de la empresa despidiendo al trabajador, constituye una vulneración del derecho fundamental a la libertad sindical».

Por ello, USO exige al Grupo Celsa que «finalice de manera inmediata su política antisindical» y deje de «perseguir, acosar y coaccionar a USO, a los afiliados y a sus delegados».

Ayllón ha pedido al Grupo Celsa que destituya a su directora de Recursos Humanos y exdirectora general de Empleo de Cantabria e inspectora de Trabajo entre los años 2004 y 2011, Rosa María Castrillo, por hacer «despidos a la carta», de una manera tan «burda».