Movellán se queda a un edil de la mayoría absoluta

Movellán votó en el colegio Matilde de la Torre./
Movellán votó en el colegio Matilde de la Torre.

DANIEL MARTÍNEZ

Diego Movellán ganó ayer las elecciones municipales en Camargo por segunda legislatura consecutiva, pero dependerá del resto de grupos para ocupar el despacho de la Alcaldía. El Partido Popular logró diez concejales, uno menos que en los anteriores comicios y de los necesarios para poder llevar las riendas del Ayuntamiento en solitario. El actual partido en el Gobierno se quedó con la miel en los labios, ya que con solo 400 votos más habría podido lograr una mayoría absoluta que no se descartaba.

«Los vecinos de Camargo han hablado claro»

diego movellán (pp)

Diego Movellán, candidato del PP y ganador de las elecciones en Camargo, considera que los vecinos «han hablado claro» a la hora de mostrar su preferencia sobre quién debe encargarse de formar el próximo Gobierno municipal. El actual alcalde en funciones se mostró dispuesto a sentarse a negociar con todas las fuerzas políticas con representación en el Consistorio para llegar a acuerdos que den al municipio una estabilidad que considera imprescindible. Con este propósito, espera encontrar predisposición en todos los grupos para hablar sobre ideas y proyectos concretos para Camargo.

Movellán quiso expresar ayer el agradecimiento a sus vecinos por haberle concedido el respaldo mayoritario y afirmó que estos resultados son «muy positivos» teniendo en cuenta el contexto actual. «Ha habido en toda España una ola de castigo al Gobierno del Partido Popular y nosotros hemos sido de los que mejor hemos aguantado», explicó poco después de conocer los datos definitivos.

Con una participación del 68,90% en las anteriores elecciones locales fue un punto superior en un censo de 24.154 personas, la segunda posición volvió a ser para el PSOE, que en los últimos cuatro años se deja dos ediles por el camino y se queda con cinco. La debutante Esther Bolado ha atraído para los socialistas 3.847 votos. Son 1.091 menos que en 2011 y uno de los resultados más discretos de la agrupación.

Por su parte, los regionalistas encabezados por Héctor Lavín se consolidan como tercera fuerza al escalar hasta los tres concejales, una marca que, salvo gran sorpresa, ya esperaban alcanzar. Izquierda Unida también mejora su resultado. Además de mantener el representante que logró en la anterior legislatura después de varias sin voz en el Consistorio, añade otro más, aunque por un estrecho margen.

La Corporación resultante de estas votaciones también será más plural, ya que pasará de cuatro a cinco partidos como consecuencia de la entrada de Ganemos Camargo, mientras que La Unión y Compromiso por Cantabria no ven cumplidas sus aspiraciones.

Después de seis legislaturas de dominio de la izquierda en el valle con varias mayorías absolutas de los socialistas encabezados por Ángel Duque, Movellán y el PP han confirmado el cambio de tendencia vivido hace ahora cuatro años. En total, 6.683 camargueses optaron por meter la papeleta azul en la urna de las elecciones locales, que ganó en 33 de las 35 mesas electorales. Es el 41.09%, lo que supone un refrendo al primer mandato del que fuera en 2011 uno de los alcaldes más jóvenes de la región, pero también una pérdida de 1.025 sufragios con respecto a la anterior convocatoria.

Se trata de unos resultados que dejan pocos cambios en la distribución de los representantes municipales pero que afectan de manera importante a la gobernanza de Camargo. A pesar de que Movellán parte de una posición de clara ventaja, tendrá que trabajar para conseguir apoyos para su candidatura. Es casi imposible que los socialistas apoyen su investidura y las relaciones políticas del PP con los regionalistas e IU durante esta legislatura no han sido las mejores, pero los ganadores no cierran ninguna puerta.

De no lograrse un pacto, solo quedarían dos alternativas. Que la investidura de Movellán salga adelante solo con los votos de su partido y que gobierne en minoría o que se produzca una improbable unión de todas las fuerzas de la oposición en un cuatripartito que sume once concejales. El PSOE y el PRC ya se entendieron en el pasado, pero ellos solos solo reúnen nueve ediles. Y lo que hagan las otras dos formaciones es todavía una incógnita.

El PP también se hace con siete de los ocho presidencias de juntas vecinales que estaban en juego, una más que hace cuatro años. Escobedo seguirá siendo de los socialistas.