La exdiputada del PP Ana Madrazo carga contra el senador de su partido, lamenta su «injusta» salida y pide «coherencia»

Javier Puente y Ana Madrazo, cada uno en una esquina de la foto, durante las pasadas elecciones generales./Roberto Ruiz
Javier Puente y Ana Madrazo, cada uno en una esquina de la foto, durante las pasadas elecciones generales. / Roberto Ruiz

A tres semanas de las elecciones autonómicas, el enfado de Madrazo en redes sociales evidencia las diferencias entre Génova y la dirección de Santander por la imposición de nombres en las listas electorales

Gonzalo Sellers
GONZALO SELLERSSantander

Después de quince años representando al PP de Cantabria en Madrid, la exdiputada Ana Madrazo quedó relegada en las listas de las pasadas elecciones generales. De número uno al Congreso cayó a número dos al Senado. En otros tiempos, cuando el PP dominaba la arena electoral en la región, su futuro político estaría asegurado en la Cámara Alta, pero los resultados del mes pasado dejaron a los populares con un solo senador frente a los tres del PSOE. Así que ese único escaño será ocupado por Javier Puente, un fichaje de última hora de los populares con el objetivo de captar votantes potenciales de Vox e impuesto por Pablo Casado a la dirección regional. Una decisión que Madrazo nunca ha reprochado en público. Hasta ahora.

En un mensaje en su cuenta de Facebook, Madrazo se despide «con toda gratitud» del PP, de su presidenta en Cantabria (María José Sáenz de Buruaga), de sus compañeros de partido y de los miles de votantes que han confiado en ella. De entre las decenas de respuestas de apoyo que llegaron después aparece una de Javier Puente, dándole las gracias a la exdiputada por su «dedicación y trabajo» y le insta a disfrutar de esta nueva etapa alejada de la política con su familia, «los que siempre están ahí, en los momentos fáciles y en los difíciles». Pero Madrazo, en un gesto que no suele ser habitual en ella, se aparta de los políticamente correcto en su respuesta y carga contra el nuevo senador.

«Es injusto y lo sabes .Un poquito más de coherencia ......no vendría mal. En fin .... allá cada uno con su conciencia», responde tajante Madrazo, visiblemente molesta por el rol que ha desempeñado en las pasadas elecciones, a la sombra del senador que dejó el partido en 2017, fundó la plataforma Avanza Cantabria y, tras la victoria de Pablo Casado en el Congreso, decidió volver al PP.

El nuevo senador consiguió 91.123 votos en las elecciones en Cantabria, 14.000 más que los logrados por el PP en la lista al Congreso. Madrazo, sin embargo, acumuló 75.064, por debajo de la cifra lograda por el partido a la Cámara Baja.

Puente fue concejal de Ribamontán al Mar entre 2007 y 2011, año en el que dio el salto nacional como diputado al Congreso. Allí aparecieron las primeras fisuras con su partido. Su posición contra el aborto le llevó a romper la disciplina de voto hasta el punto de dejar el partido tras las elecciones generales de junio de 2016. Pero la victoria de Casado frente a Soraya Sáenz de Santamaría y la ascendencia de Teodoro García Ejea en Génova -amigo y compañero de escaño en su etapa en el Congreso– desbloquearon su retorno al PP justo a tiempo de conseguir un puesto de salida en las elecciones. Esto, unido a que Diego Movellán -otro señalado por Casado – lideraba la lista al Congreso, debilitó la posición de Madrazo hasta dejarle sin puesto en Madrid. Una situación «injusta», como ella misma dice en sus redes sociales y que confirma que la herida entre el PP de Madrid y el de Santander sigue abierta.