El Gobierno baraja trasladar la sede central de Correos al edificio de Tabacalera

La ministra Reyes Maroto, junto a Pablo Zuloaga, ayer, en Madrid./DM
La ministra Reyes Maroto, junto a Pablo Zuloaga, ayer, en Madrid. / DM

Zuloaga se reunió ayer con la ministra Reyes Maroto para estudiar el proyecto que busca habilitar un parador en el histórico edificio que hoy acoge el servicio postal

José Carlos Rojo
JOSÉ CARLOS ROJOSantander

Dice el delegado del Gobierno en Cantabria, Pablo Zuloaga, que es «una buena idea». Que «Santander es la única capital de provincia que no tiene un parador en su centro urbano», que «supondrá un revulsivo para el turismo de calidad» y que «constituye la pieza que le falta a la ecuación que se completa con la oferta cultural del Centro Botín, la del futuro Centro Asociado del Reina Sofía en el antiguo Banco de España, y la de la sede de Enaire en Gamazo».

La reconversión del actual edificio de Correos en parador de turismo es una iniciativa que ya anunció este periódico el pasado domingo y que hizo pública ayer oficialmente el Ministerio de Industria y Turismo. Un proyecto que entra ahora en fase de estudio «para evaluar todas las posibilidades que hay que tener en cuenta a la hora de transformar un inmueble de estas características en un establecimiento hotelero con habitaciones y mejorando las condiciones de accesibilidad, cosa que en la actualidad presenta ciertos problemas», matizó el responsable del Gobierno de Pedro Sánchez en Cantabria, Pablo Zuloaga.

El proyecto obligaría a reconstruir todo el interior del inmueble para habilitar habitaciones y servicios Rehabilitación

La duda que despierta la propuesta tiene que ver con la reubicación de las actuales oficinas del servicio. «En el estudio también se va a contemplar la posibilidad de trasladar esas oficinas al edificio de Tabacalera», aseguró Zuloaga. Un espacio que permanece cerrado desde 2002 y en el que se está ultimando la construcción de un centro cívico del que podrán disfrutar a partir de esta primavera los cerca de 20.000 vecinos que viven en el barrio Castilla-Hermida de Santander.

La medida busca «evitar que el Estado tenga que invertir dinero en el alquiler de espacios al tiempo que se le da vida a algunos edificios de propiedad pública que, a día de hoy, están sin uso».

Una reconstrucción interna

Lo que sí parece claro en todo esto es que la idea de transformar el edificio de Correos en parador obligaría a una obra importante para reconfigurar todo su interior –el exterior fue renovado en 2016–. Porque sería necesario construir todo el entramado de habitaciones y servicios y acomodarlo a las medidas de seguridad que requiere un establecimiento de estas características.

La reconversión a parador respetaría la esencia de un edificio que forma parte de la iconografía de la ciudad Mantener la esencia

«Hemos elegido el edificio céntrico por su valor histórico y patrimonial», confiesa el delegado de Gobierno. Yes que se edificó en 1915 según los planos de los arquitectos Secundino Zuazo y Eugenio Fernández Quintanilla. Está erigido sobre grandes bloques de sillería desde el cimiento hasta el alero y la estructura es de hormigón armado. Fue, casualmente, una de las pocas construcciones que se salvaron de la quema en el gran incendio que arrasó media ciudad en 1941. Consta de tres plantas y entreplanta, y sus cuatro esquinas están rematadas por torres poligonales. Sus fachadas dan a cuatro calles diferentes:Alfonso XIII, Somorrostro, plaza de Atarazanas y avenida Calvo Sotelo. Es, en definitiva, uno de los mejores ejemplos del estilo regionalista montañés que caracterizó buena parte de la arquitectura cántabra de principios del siglo XX.

Son fuentes ministeriales las que aseguran que la importancia del proyecto radica en conservar la totalidad de la esencia de un edificio que es parte importante de la iconografía de la ciudad. Además, es uno de los puntos de encuentro social más importantes de la capital. «Y luego, después de todo esto, la importancia de la idea es que busca el ahorro, porque estamos hablando de obtener un beneficio de los edificios públicos que a día de hoy están infrautilizados».