«El gran reto es responder de forma más flexible a un mercado laboral cambiante»

«El gran reto es responder de forma más flexible a un mercado laboral cambiante»

El rector Ángel Pazos alcanza el ecuador de su legislatura al frente de la Universidad de Cantabria con la mirada puesta en la definición del Plan Estratégico que marcará el rumbo en el futuro

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

Ángel Pazos (El Ferrol, 1956) cumple dos años al frente de la Universidad de Cantabria. El rector cruza el ecuador de la legislatura haciendo un balance «positivo» de la primera etapa. Positivo «porque hemos ido avanzando en todas las líneas claves (docencia, investigación, transferencia de conocimiento a la sociedad...); porque hemos conseguido algún hito externo muy importante como la firma del Contrato-Programa con el Gobierno de Cantabria, con lo que supone para asegurar la suficiencia financiera cubriendo todos los gastos de personal; y porque, internamente, hemos podido sacar una oferta de empleo razonable, con 60 plazas, después de años con una plantilla congelada tanto por la reducción presupuestaria como por la limitación de la tasa de reposición».

Pero Pazos prefiere dirigir la mirada al futuro, sobre todo a ese Plan Estratégico 2019-2023 en el que trabaja para definir el rumbo de la institución académica en los próximos años. «Para emprender el camino correcto, hay que saber a dónde se quiere ir, con independencia de que en los próximos años se pueda cubrir el 40 o el 80% del camino; tenemos que mirarnos dentro, definir qué queremos ser y por dónde queremos ir», explica.

Un plan que, de cumplirse los plazos, se pondrá en marcha coincidiendo con el último año de su mandato. ¿Invita esto a pensar que tiene decidido presentarse a la reelección? «Es muy pronto para decirlo, no tengo tomada aún ninguna decisión, en ningún sentido», señala, para a continuación reflejar que, en cualquier caso, el proyecto «no es personalista, no es de Ángel Pazos, sino de la Universidad. Va a estar absolutamente participado, se tendrá que aprobar por el Consejo de Gobierno, por el Consejo Social... Lo seguirá aplicando mi equipo en caso de que me presente y salga reelegido o, en caso contrario, pienso que es útil para cualquier otro rector, que debería seguir apoyándose en él», reflexiona.

«La UC no es una fábrica de parados, pero tenemos que ser mucho más ambiciosos en la colaboración con las empresas»

El Plan Estratégico pivotará sobre siete ejes: Formación, Investigación, Sociedad, Buen Gobierno y Comunidad Universitaria, Internacionalización, Transformación digital y Empleabilidad. También se han creado ya los grupos impulsores, que empezarán a trabajar después de Semana Santa, «a poner negro sobre blanco acciones concretas que desarrollen esos ejes». Y a partir de ahí, se iniciaría un proceso participativo de toda la comunidad universitaria para que ese plan «sea la imagen más fiel de lo que los miembros de la UC quieren».

«Una mejor empleabilidad»

Todos los ejes están relacionados, pero hay tres que lo están «especialmente», confiesa el rector antes de entrar en detalle: Formación, Transformación digital y Empleabilidad. «Una de las grandes claves a la que nos enfrentamos es cómo abordar los retos de la formación en el futuro, que son básicamente tres», anuncia. El primero, «garantizar una formación de calidad», a lo cual «nos va ayudar definir el mapa futuro de titulaciones y qué nuevos nichos pueden aparecer y sin son viables o no».

El segundo reto consiste en «establecer los mecanismos para responder más flexiblemente a las necesidades de un mercado laboral cambiante». Un papel que «va a cumplir la nueva normativa de títulos propios que vamos a poner en marcha». La anterior data de 2006 y sólo ha tenido dos lavados de cara «cosméticos». Los títulos propios son la oferta de estudios de postrado -másteres, expertos, cursos de especialización y de formación continua con una clara orientación profesional- cuya puesta en marcha y modificación depende exclusivamente de la Universidad y no del Ministerio de Educación -cuyos estudios están rodeados de una rigidez enorme y de un complejo proceso burocrático que se dilata años-, por lo que se convierten en un instrumento «ideal», «más flexible y eficaz», para adaptarse a las «necesidades» del mercado laboral.

«El Plan Estratégico no es un proyecto de Ángel Pazos, sino de la Universidad, que debería ser útil para cualquier rector»

Pazos explica que el tercer reto formativo es la apuesta por la enseñanza digital (a distancia, presencial pero con «enorme» apoyo de metodología digital...). «Decir que la universidad del futuro va a tener una parte de apoyo en nuevas tecnologías mucho más importante que ahora no es ninguna novedad, lo decimos todos. Pero en el plan se van a concretar iniciativas concretas de formación de personas, de equipamiento, de diseño de nuestra organización docente...», detalla.

Una formación enfocada, en definitiva, a «garantizar una empleabilidad mejor». El rector desmonta el extendido tópico de que la universidad «es una fábrica de parados». «No es cierto, en ningún sitio. Tener estudios universitarios genera más oportunidades de empleo que no hacerlo», subraya. Y lo desmonta con datos, los que refleja la encuesta sobre inserción laboral que realiza de forma periódica la UC. Al año de finalizar los estudios, el 70% de los graduados en la Universidad de Cantabria han conseguido trabajo, porcentaje que se eleva hasta el 80% cuando han pasado tres años desde que terminaron su formación. Además, más del 70% lo hacen en un empleo relacionado con la titulación cursada y a más del 80% se les exigió estar en posesión de un título universitario para acceder al trabajo. A todo ello, añade, se une la colaboración con cerca de 600 empresas para la realización de prácticas, que este curso «han beneficiado a más de 2.000 alumnos».

«Se va a diseñar una nueva normativa de títulos propios y explorar los nichos laborales que se necesitan cubrir»

A pesar de estos «positivos» datos, Pazos señala que desde la UC «tenemos que ser mucho más ambiciosos en la colaboración con las empresas,», otro de los apartados que redefinirá el nuevo Plan Estratégico en base a «acciones específicas de acercamiento a la pequeña y mediana empresa, de fortalecimiento de nuestra presencia en clusters, de formación de doctores para las compañías...».

La UC aprobó hace dos semanas la incorporación a la oferta académica de un nuevo doble grado, el de Administración y Dirección de Empresas y Economía, que se pondrá en marcha el próximo curso. Puede que no sea la única novedad, porque el doble grado de Derecho y Economía sólo está a expensas del «consenso» entre ambos centros para ponerse en marcha. Si no es el próximo curso, será el siguiente.

No serán los únicos en un futuro cercano. «El Plan Estratégico no va a decir que en este año concreto o en este otro vamos a crear esta titulación determinada, pero sí va a explorar donde están los nichos laborales que se necesitan cubrir y que pueden hacer crecer el mapa de titulaciones», indica el máximo responsable de la UC. En tres direcciones: por un lado, dobles grados de titulaciones que ya existen (como los ejemplos anteriores) e internacionalización de estudios (uno de los objetivos es «fomentar la oferta de másteres que se hagan completamente en inglés»). Por otro, titulaciones nuevas, pero del mismo tronco de las vigentes, que permitirían «aprovechar el profesorado, los medios y los recursos» ya habilitados en la Universidad. Aquí, Pazos cita específicamente como opciones más viables las ramas biosanitarias o las del entorno educativo.

«Es muy pronto para decir si me volveré a presentar, no tengo tomada aún ninguna decisión, en ningún sentido»

Y, por último, titulaciones «rigurosamente nuevas», ante las que «no nos cerramos las puertas», pero «teniendo en cuenta que necesitan un consenso absoluto con el Gobierno y la sociedad cántabra porque requieren de una inversión importante, de una asignación presupuestaria especial, para poner en marcha las infraestructuras y el profesorado que en estos casos no tendríamos».

En busca de un pacto nacional

La ejecución del Plan Estratégico conlleva también ser «ambiciosos» en materia económica porque «poner en marcha estas líneas de acción va a requerir de más presupuesto», reconoce el rector. En este sentido, se muestra «satisfecho» de las «subidas significativas» que han experimentado las aportaciones del Gobierno de Cantabria (74 millones para 2018, la misma cantidad que hubo en la época de máxima financiación pública, lo que supone alrededor del 70% del presupuesto de la UC), aspira a que esta dinámica siga creciendo en el futuro y se compromete a «seguir esforzándonos» para aumentar también la captación de fondos «por nuestra cuenta», que en la actualidad representan el 20/25% del presupuesto.

Pero la gran ambición, de toda la universidad española, es la de propiciar un pacto nacional dentro del que se incluya «un modelo de financiación compartido» entre los Gobiernos autonómicos y el Estado, porque es «impensable» que ninguna comunidad pueda llegar a aportar a sus respectivas universidades públicas «suficientes recursos» como para aspirar a realizar «todos los cambios que la sociedad nos exige hoy en día» y para «avanzar» en la línea de las instituciones de referencia internacional. «Es el momento de que el Gobierno de la nación mire a la Universidad y defina qué modelo se quiere tener -plantea Pazos-, porque hay muchas cosas que requieren cambios: de financiación, sí, pero también de gobernanza, de plantilla, de criterios de acreditación de profesores...». Transformaciones que, insiste, necesitan de «un gran acuerdo nacional» con el que las universidades «se comprometan a hacer rendición de cuentas y a ser verdaderamente más eficientes cada día y, a cambio, que las administraciones resuelvan todos estos problemas». Por ello, ante este pretendido horizonte, al rector le preocupa «enormemente» que cuando se habla del Pacto por la Educación -en plena negociación durante el último año- «casi nunca se habla de la Universidad».

Más cuentas. El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, ha anunciado una modificación a la baja de las horquillas en las titulaciones oficiales de grado -a partir del próximo curso se pueden fijar como tasas entre el 0 y el 25% de los costes en primera matrícula-, lo que abre la puerta a las universidades públicas a ofertar estudios a coste cero. Andalucía ya ha anunciado que lo hará. ¿Y Cantabria? Ángel Pazos asegura que son «defendibles» tanto el modelo de universidad «completamente gratuita» como el de «tasas bajas con una ambiciosa política de becas que aseguren que ningún estudiante se quede fuera por motivos económicos».

El rector, que recuerda que la UC es la tercera universidad más barata de España, defiende que la política de reducción de precios «que siempre hemos apoyado» debe venir acompañada «de un compromiso claro de reversión de esos fondos por parte del Gobierno cántabro». Como ha ocurrido este curso, en el que las tasas de los grados se han reducido un 3,5% y las de los másteres un 10%. «En primera y segunda matrícula creo que nuestra situación es francamente buena, con tarifas muy, muy económicas; en tercera y cuarta matrícula y en los másteres hay más margen de mejora», admite.

 

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