El impulso al ferrocarril marca el primer año de De la Serna como ministro

El impulso al ferrocarril marca el primer año de De la Serna como ministro

Fomento asegura que tiene obras licitadas o puestas en ejecución por valor de 506 millones, «la mayor inversión en la historia de la región»

ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

El 4 de noviembre de 2016 la carrera política de Íñigo de la Serna dio un vuelco total. «Santander lo es todo para mí, siento por esta ciudad una absoluta devoción y, tenga la responsabilidad que tenga, la voy a llevar siempre en el corazón», dijo en una emotiva rueda de prensa al dejar el bastón de mando de la capital después de casi diez años y poner rumbo a Madrid para convertirse, desde el Ministerio de Fomento, en uno de los hombres de confianza de Mariano Rajoy. Hoy, 366 días después, De la Serna se ha convertido en un ministro multitarea. Ha recorrido España salpicando de proyectos y millones toda la geografía; ha tenido que torear, con más o menos suerte, con conflictos de gran desgaste político, como el de los estibadores o la huelga en el aeropuerto de El Prat; se le ha visto fijando la posición del Gobierno central sobre la crisis catalana; y ha prestado una especial ‘atención’ a Cantabria, la comunidad a la que más visitas oficiales ha realizado en este año (19 en total).

Quizá porque uno de los primeros reproches que se encontró desde la región al tomar posesión como ministro de Fomento fue que no había una sola grúa entre San Vicente de la Barquera y Castro Urdiales, De la Serna ha centrado este primer año de gestión en desbloquear los principales proyectos de infraestructuras que demanda la comunidad y en acelerar algunas de las urgencias históricas. Sin duda, el impulso al ferrocarril, el tan demandado tren de altas prestaciones entre Santander y Madrid, ha marcado su primer año de gestión, aunque curiosamente son los proyectos de carreteras los que más avanzados están a día de hoy (solución al nudo de Torrelavega, desfiladero, acceso al Puerto, autovía Aguilar-Burgos).

El ministro ha puesto a trabajar a pleno rendimiento a los técnicos de Ineco, una empresa pública de ingeniería vinculada a su departamento, y si llegan a materializarse todos los proyectos anunciados, Cantabria podrá presumir de una inversión millonaria sin precedentes en la historia de la comunidad y, lo que es más importante, se acabará con una «discriminación» –según la califican desde el bipartito– del Gobierno central con las infraestructuras de la región. Ahora bien, la mayoría de las iniciativas que están en el portafolio de De la Serna se encuentran en trámites administrativos y no se completarán antes de que termine la legislatura.

Un dato que esgrimen desde Fomento con satisfacción es que, en la actualidad, hay obras licitadas o en ejecución por un importe de 506 millones de euros, «el volumen más elevado de la historia de la región», pero que habrá que confirmar en los futuros presupuestos del Estado. Las actuaciones en marcha o proyectadas, dice el Ministerio, suman otros 1.839 millones, con lo que la proyección final se dispara hasta los 2.340 millones.

Si bien de manera tímida, este primer año las palas y los obreros ya han estado trabajando en la mejora de las vías entre Reinosa y Torrelavega, que están a punto de culminar, y volverán al Desfiladero de la Hermida tras la celebración de la Fiesta del Orujo. También se han reanudado las obras paradas en 2010 de la autopista entre Aguilar y Burgos (A-73), que permitirá mejorar la conexión conMadrid.

El tren

Conocido por sus siglas como el ‘TAP’ y por el presidente Revilla como el «puñetero tren», a secas, el tren de altas prestaciones es el más refulgente de cuantos proyectos ferroviarios negocia Cantabria con el Ministerio de Fomento. Aunque Ana Pastor, actual presidenta del Congreso, dio luz verde a las obras porque iban a tener un coste de 300 millones de euros, el proyecto ha ido haciéndose más ambicioso cada mes hasta llegar a los 1.658 millones. Con el matiz «administrativo» en la frase puesto que buena parte de los proyectos –la mayoría– están aún en pleno proceso burocrático y no hay todavía una fecha concreta para que la obra esté finalizada (el único que se ha atrevido a hacer una estimación ha sido el presidente Revilla: «En 2025 como pronto»).

Para mejorar el tren Santander-Madrid y que el trayecto entre ambas capitales quede reducido hasta las tres horas, Fomento prevé invertir en los próximos años los citados 1.658 millones en lo que define como el corredor Palencia Santander y que permitirá llevar la Alta Velocidad (el AVE) hasta Reinosa: una línea de nuevo trazado diseñada para una velocidad máxima de 350 kilómetros por hora con ancho estándar y pensada «para tráfico exclusivo de viajeros».

La obra del tren se puede dividir en cuatro actuaciones concretas.

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Palencia-Aguilar de Campoo. La redacción del estudio informativo para estos 94,3 kilómetros se inició en 2016 con una inversión estimada de 940 millones. Tras ser sometido a información pública, analizar las alegaciones y recibir los últimos informes pendientes, a finales del pasado mes de julio se remitió el expediente y el estudio de impacto ambiental al Ministerio de Medio Ambiente, que deberá emitir la Declaración de Impacto Ambiental. Con ella, lo siguiente será redactar los proyectos, iniciar las expropiaciones y solicitar los permisos necesarios. Fomento, en todo caso, advierte de que ya hay una dotación presupuestaria de 654,1 millones de aquí a 2020.

Una ‘paz social’ que no duró ni un día con el Gobierno de Cantabria

De bailar acompasados a un enfrentamiento público de alto voltaje. La relación entre Íñigo de la Serna y Miguel Ángel Revilla ha sido como una montaña rusa en este año. El jefe del Ejecutivo cántabro fue siempre muy crítico con la Administración de Mariano Rajoy, pero el nombramiento del exalcalde de Santander supuso un giro de la relación con Madrid. A pesar de los fuertes choques y desencuentros entre el regionalista y el popular por el Museo de Prehistoria, los diques de la Magdalena o la licencia de Valdecilla, ambos recobraron la armonía y el clima de colaboración.

Sin embargo, los incumplimientos del Estado en el pago de las anualidades pendientes de Valdecilla, la dependencia, la Lomce o la Fundación Comillas, volvieron a despertar la guerra de Revilla con Madrid. Revilla aprovechó el último Desfile de la Hispanidad para abroncar a Rajoy por su «abandono» a la región y lo aireó con pelos y señales en El Hormiguero. Esto desató tres días de bronca pública entre De la Serna y el regionalista. Tras la tensión y las descalificaciones, ambos acordaron firmar la ‘paz social’ para reconducir las relaciones entre las administraciones. Un pacto que duró 24 horas cuando el Gobierno cántabro anunció una reclamación previa a la vía judicial del dinero pendiente.

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Aguilar de Campoo-Reinosa. Estos 35 kilómetros están en una fase más temprana. Ahora mismo se están completando los trámites para un estudio informativo que se intentará someter a información pública «en el verano de 2018». «Es el objetivo que nos hemos marcado», apuntan desde el Ministerio antes de indicar que la inversión será «de unos 350 millones».

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Mejorar toda la vía entre Palencia y Santander. Cuando se completen los proyectos de un documento que se presentó en 2013 se habrán invertido 223,4 millones «con el fin de renovar la línea y actualizar sus instalaciones». Ya se ha renovado el tramo Palencia-Reinosa (118,3 millones) y se trabaja actualmente entre Reinosa y Torrelavega (55,8 millones) y Torrelavega-Santander (49,3 millones)

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Duplicación de la vía Santander–Torrelavega. Adif tiene previsto iniciar las obras de duplicación de la vía en 2018. La idea es mejorar la capacidad de un área que, en la zona más cercana a Santander, soporta una media de 56 circulaciones diarias (36 de cercanías, seis de larga distancia, cinco de media y nueve de mercancías). Comprende trece estaciones y apeaderos, tres puentes y hasta cinco pasos a nivel. Duplicar el camino supondrá gastarse 145,18 millones.

Integración ferroviaria

El ‘paquete ferroviario’ envuelve también la reordenación de las estaciones de Torrelavega y Santander, una demanda que llevaba más de un década deambulando de cajón en cajón en Madrid. Fomento contempla los dos proyectos como un solo y estará cofinanciado por las tres administraciones implicadas. El Ministerio presume de que, para Torrelavega, se ha elaborado «en un tiempo récord» un borrador de convenio sobre el que «acaban de recibir las alegaciones por parte del Gobierno de Cantabria». Adif ya ha encargado la redacción del proyecto. El ministro ha indicado que hay que firmar el convenio –sería necesario hacerlo a partir del 1 de enero por cuestiones de carácter presupuestario del Gobierno– y llevarlo ya al Consejo de Ministros para su aprobación y, por otro lado, hay que adjudicar la redacción del proyecto. En Santander, la cosa está mas verde. El proyecto supone una inversión de 188 millones de euros y el Ministerio de Fomento ha adelantado que se hará cargo de la parte de la solución ferroviaria con el importe de esos 87-88 millones de euros y el resto, que está en el entorno de los 100 en los mismos términos en los que está establecido el de Torrelavega.

Desfiladero y autovías

Uno de los primeros compromisos que verá la luz será la solución al nudo de Torrelavega. La obra ha sido recientemente autorizada por 165,2 millones de euros, un proyecto no muy considerable por su envergadura pero complejo desde el punto de vista técnico y «transcendental» para la comunicación no sólo de Torrelavega, sino de toda Cantabria. El mes que viene se acaba el plazo para presentar ofertas y en enero se abrirán los sobres. El plazo de ejecución es de 40 meses. Antes se hará la conexión de la A-67 con el Puerto, que se aprobó el viernes en el Consejo de Ministros por 31 millones.

En materia de carreteras aparece también la compleja obra de ampliación del Desfiladero de la Hermida, donde ahora mismo se están efectuando trabajos de mejora en seis tramos –2,8 kilómetros de carretera– en los que Fomento ha invertido un total de 7,1 millones de euros, es decir, la décima parte del dinero que tendrá que consignar (60 millones).

Una de las últimas ‘sorpresas’ fue la firma del convenio para instalar en las naves de Gamazo la sede permanente de la colección de arte de la Fundación Enaire. El desarrollo de Santander como ciudad cultural fue una de las apuestas de De la Serna como alcalde y ahora ha aprovechado su paso por Fomento para traer a Santander los fondos de la empresa dependiente del Ministerio por al menos 20 años.