Sin rastro del joven desaparecido en Ruiloba tras más de dos días de búsqueda

Javier Rosendo

Efectivos de los servicios de emergencias tratan de dar con Manuel en el «mayor dispositivo» de seguridad que se ha puesto en marcha en Cantabria en los últimos años

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

El joven de 16 años natural de Torres, Manuel Blanco, lleva más de 48 horas desaparecido, desde que el pasado domingo por la noche decidiera irse a dar una vuelta solo mientras pescaba con sus padres y sus dos hermanos en la Punta de las Cornejas, de Ruiloba. Alrededor de cien efectivos de todos los servicios de emergencias de Cantabria han peinado varias veces la zona costera entre Puerto Calderón, en Oreña (Alfoz de Lloredo) y Comillas por tierra, mar y aire sin resultado positivo. Se trata, según explicó la consejera de Presidencia, Paula Fernández, del dispositivo de búsqueda de «mayor envergadura» que se ha puesto en marcha en Cantabria en los últimos años.

«La niebla ha impedido que puedan salir los helicópteros durante todo la mañana», explicaba al mediodía de este martes el coordinador de emergencias del Servicio de Protección Civil del Gobierno de Cantabria, Miguel Gómez, desde el puesto de mando instalado en el barrio de Trasierra. El aparato aéreo del Gobierno comenzó a volar a las tres y media de la tarde y fue relevado más tarde por el helicóptero de rescate de Salvamento Marítimo con base en Gijón ante la mejora de las condiciones meteorológicas.

Además de por aire, a Manuel, un chico aficionado al deporte y la escalada, se le busca por tierra y por mar. Hasta ahora, al menos dos perros distintos han localizado su rastro en la costa norte del pueblo de Liandres (Ruiloba), justo donde su hermano le vio marcharse a dar un paseo. Por tierra, a la una del mediodía, recorrían el litoral treinta efectivos de las seis agrupaciones de Protección Civil, cuatro patrullas de la Guardia Civil, dos patrullas de inspección pesquera del Gobierno de Cantabria, tres unidades del Seprona con motos y dos perros con guías (uno de Protección Civil de Santander y otro de la Guardia Civil), que se iban alternando. Rastrean la línea del acantilado a pie y toda la costa de senderos y entradas al mar. Si no encuentran nada, empiezan de nuevo. Y así todo el tiempo.

Mientras, por mar, hizo lo propio la embarcación de la Guardia Civil. Los miembros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) bucearon desde la ensenada de Fonfría hasta la Punta de las Cornejas y desde Tusío hasta la punta oeste de la playa de Luaña, cubriendo todos los puntos posibles. Para acceder a las zonas más profundas y a las gateras por debajo del nivel del mar se contó con el Equipo de Respuesta Inmediata de Emergencias de la Cruz Roja, cuyas embarcaciones sirvieron también de apoyo a los bomberos del 112, que reconocieron una zona de lastras con neoprenos a media cintura.

El Greim de Potes se unió a la operación por la tarde y los operarios siguieron buscando a Manuel hasta que la noche impidió la visibilidad.

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Mientras, los familiares siguen el operativo desde una casa cercana al puesto de mando en Trasierra, a la que han ido llegando diferentes miembros de la familia. Pablo López es el jefe del equipo de psicólogos de la Cruz Roja, cuya labor resulta fundamental en estas circunstancias. Pablo confirmó ayer que «los familiares del joven nos están dando muchas facilidades a la hora de trabajar, porque se muestran comprensivos con la situación». La familia ha pedido respeto a los medios de comunicación.

Además de los profesionales en este tipo de operativos, están participando en las labores de búsqueda vecinos del pueblo que conocen bien la zona de los acantilados. Como Lucio Fernández, el cartero de Toñanes, que guía a algunas patrullas con sus botas de goma por los entresijos de una tierra que puede ser muy complicada de recorrer. «Se hace lo que se puede», decía junto al puesto de mando. La alcaldesa de Ruiloba, Sara Portilla, destacó que la gente del pueblo está colaborando mucho. Y así es, porque siempre hay una tortilla recién hecha para los voluntarios. El dispositivo continuará en marcha al menos durante todo el miércoles.

El 112 agradece además la «constante presencia y atención» que el Ayuntamiento de Ruiloba y vecinos están teniendo con todo el personal desplazado.

Un numeroso operativo cargado de profesionalidad y experiencia, que desde ayer por la noche insiste en peinar la zona por todos los medios para acelerar el proceso y hallar al menor.

En tierra, patrullas de la Guardia Civil están peinando la zona de Puerto Calderón, zona Molino Bolado a Puerto Calderón y la zona de Tusio-Luaña.

Junto a ellos se encuentran voluntarios de Protección Civil de Santander, Comillas, Alfoz de Lloredo, San Vicente de la Barquera, Reocín y Cabezón de la Sal, con la participación de perros rastreadores.

Por mar, participan en la búsqueda cuatro embarcaciones: dos barcos de Salvamento Marítimo, un barco de Cruz Roja con un equipo de buzos y otro de la Guardia Civil.

Por aire, se espera que esta tarde las condiciones meteorológicas permitan retomar los vuelos de los cuatro helicópteros que están participando en las labores de búsqueda: el helicóptero del Gobierno de Cantabria, que ha estado en el aire y está ya de vuelta en base, el helicóptero de Salvamento Marítimo, con base en Santander; el helicóptero de Salvamento Marítimo, que ha venido desde Gijón, y el helicóptero de la Guardia Civil, enviado desde Madrid.