Los mariscadores piden la regeneración de la bahía y exigen indemnizaciones

Los mariscadores piden la regeneración de la bahía y exigen indemnizaciones
Roberto Ruiz

Representantes de La Campanuca y Arcisa protestan ante la Consejería de Pesca por «seis meses sin percibir la ayuda de 300 euros por compensaciones»

María de las Cuevas
MARÍA DE LAS CUEVASSantander

Miembros de la cooperativa de mariscadores La Campanuca, de Santander, y de la Asociación Arcisa, de Santoña, se concentraron ayer frente a la Consejería de Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación para protestar por la gestión que lleva a cabo la Dirección General de Pesca. «La bahía está cerrada por contaminación y por el paro biológico; nuestro gremio es un afectado directo y exigimos indemnizaciones y que el responsable se haga cargo», explicaron algunos de los mariscadores que se movilizaron, que reclamaban una reunión con el consejero Jesús Oria para conocer las siguientes actuaciones de la Consejería.

El presidente de La Campanuca, José Luis Álvarez, reclamó «los seis meses de ayudas de 300 euros al mes» que se les debe «por compensaciones» por las labores de mantenimiento en los parques de almejas. Desde la Dirección de Pesca, según recordaron, ya se comunicó que no se les va a pagar y que la empresa Tragsa continuará con este trabajo.

Sin embargo, en el comunicado presentado ayer por los mariscadores se asegura que esta empresa, a fecha de ayer, «no ha iniciado los trabajos de desdoble de almejas en los 25 parques anunciados para diciembre y tampoco se han dedicado al mantenimiento de los 250 parques restantes, que están ya en un estado lamentable». Los mariscadores alertan de que «están en peligro los buenos resultados que viene dando el Plan de Regeneración Marisquera en la bahía de Santander».

«Tragsa no ha iniciado trabajos en los parques de almejas y corre peligro el plan de regeneración» José Luis Álvarez Blanco Pte. de La Campanuca

«No podemos extraer, los vertidos descontrolados han contaminado todas las playas de Santoña» Ramiro Vega Camino Pte. de Arcisa

En Santoña la mayor preocupación del sector es la contaminación, que ha provocado «el cierre de todas las playas del Parque Natural, en las que no se puede extraer marisco. Las depuradoras no funcionan y tenemos fotografías de vertidos descontrolados», aseguró el presidente de Arcisa, Ramiro Vega.

«Oria va a acabar con un oficio que, además, es un atractivo turístico de primer orden; con ello se pierde una tradición, se pierden recetas... Son muchas cosas», denunció Pedro Bedia, mariscador de Pedreña. «Que me diga Oria una sola cosa en la que haya mejorado la vida de los mariscadores en todos estos años», añadió.

Puntos de primera venta

Otra de las reclamaciones son los seguros de accidentes para pescadores, rederas y mariscadores, algo que «lleva tres años en trámites sin resultados positivos». Además, piden la instalación de puntos de primera venta de marisco en cada lonja con servicio 24 horas, «porque así funcionan ya en puertos de Asturias, sin operarios». Los marisqueros en Cantabria consideran que «los horarios restringidos» de estos puntos de pesaje del marisco son trabas añadidas. «¿Cómo es posible que un mariscador tenga que adaptarse a unos horarios, cortar la marea o esperar horas parados hasta que abre el punto de pesaje? Y lo que es peor, tener que desplazarse hasta Santoña a pesar un kilo de almejas porque el de Santander ha cerrado. Solo el coste del viaje hace que no merezca la pena».