Murillo dice en Santander que es «indecente» banalizar sobre violencia de género

Murillo dice en Santander que es «indecente» banalizar sobre violencia de género

En un encuentro celebrado por el partido en UGT, la secretaria de Estado de Igualdad ha criticado declaraciones de los partidos de derecha sobre este asunto

DM .
DM .Santander

La secretaria de Estado de Igualdad, Soledad Murillo, considera «indecente» e incluso «condenable» que se «banalice» con asuntos relacionados con la violencia de género o incluso se diga «públicamente» que «algo no existe» cuando no es así.

Murillo ha estado este miércoles en Santander, en un encuentro sobre políticas de igualdad celebrado por el partido en UGT, en el que ha criticado las declaraciones de los partidos de derecha sobre este asunto, ha defendido la labor y gestión del Gobierno central para «mantener» una estructura «espectacular» y «fantástica» de medios tras el «parón importante» que había, ha dicho, cuando el PSOE llegó a La Moncloa.

Junto a Murillo ha intervenido junto al líder de los socialistas cántabros y candidato autonómico, Pablo Zuloaga, entre otros dirigentes.

La secretaria de Estado ha señalado que los ciudadanos tienen casos «próximos» de violencia y, si no es de «manera cercana2, lo ven por la televisión, por lo que la sociedad -ha dicho- sabe que es »improcedente« banalizar o »quitar importancia« a este tema.

«Confío muchísimo en que las personas no se dejen impresionar por aquellos que quieren denostar» el trabajo realizado, ha expresado, antes de añadir que «Las personas no se van a dejar engañar».

Murillo ha advertido sobre este tema, y a raíz de algunas declaraciones de los candidatos de otros partidos anoche en el segundo debate electoral en televisión, que en esta formación van a estar «alertas» para que «nadie» les «desfigure» su «compromiso de vivir en una sociedad libre de violencia».

Preguntada por cuáles serán las políticas de igualdad que el PSOE acometerá de seguir en el Ejecutivo tras los comicios de este domingo, 28 de abril, la secretaria de Estado del ramo ha dicho que «lo que teníamos pendiente», como la Ley de trata, la de Igualdad de trato y contra la discriminación racial o étnica o la LGTBI, norma esta última que en Cantabria «no se aprobó por una sinrazón de los grupos más conservadores».

Tras recordar la reciente aprobación de la ley de igualdad, Murillo ha apuntado que esta norma no tiene «nada que ver» con tener hijos, sino con un «compromiso de actuación muy serio para que el empleo sea una oportunidad para las mujeres».

En Delegación del Gobierno

Por otro lado, Murillo ha visitado la Delegación del Gobierno en Cantabria donde su titular, Eduardo Echevarría, le ha presentado el protocolo de actuación común contra la trata de personas con fines de explotación sexual que se está impulsando desde este departamento.

Le ha explicado que el principal objetivo del protocolo es establecer una guía de actuación coordinada entre ayuntamientos, policías locales, Policía Nacional y Guardia Civil, de tal manera que «se pueda erradicar un problema que afecta fundamentalmente a las mujeres, que atenta contra su libertad sexual y esconde numerosos dramas».

Al respecto, Murillo ha señalado -según informa la Delegación del Gobierno- que «la situación de precariedad es la forma de captación y de asegurar el servicio sexual que prestan las víctimas», que en muchas ocasiones -ha proseguido- se ven obligadas a prostituirse para pagar la deuda contraída con las mafias, que para conseguirlo las amenazan utilizando como moneda de cambio a las familias que dejan atrás en los países de origen.

Por su parte, la jefa de la Unidad de Violencia sobre la Mujer en la Delegación del Gobierno, Consuelo Gutiérrez, ha contextualizado el origen de esta iniciativa en la reunión de coordinación contra la trata de personas celebrada organizada por la Fiscalía en 2017.

A partir de ahí, se tomó como referencia para elaborar esta guía el caso de éxito en Santa Cruz de Bezana, municipio en el que la actuación del Ayuntamiento y la Policía Local logró clausurar dos viviendas en las que se practicaba la prostitución.

Lo que el protocolo pretende es poner en común los conocimientos de los cuerpos policiales y las administraciones sobre el problema de la prostitución y la trata de personas en pisos y viviendas particulares, además de en clubes, para establecer una guía de actuación común ante casos de prostitución y trata de personas con fines sexuales.

Los asistentes a la reunión han coincidido en destacar las dificultades que implica a la hora de actuar que la actividad de trata o prostitución se desarrolle en viviendas o locales particulares, lo que hace «imprescindible» la colaboración de las entidades locales y una sensibilización de los ayuntamientos y vecinos.

Así, Murillo y Echevarría han manifestado que «es fundamental» la sensibilización y concienciación de los ayuntamientos y la ciudadanía en relación a la trata, de tal manera que deje de ser un negocio rentable para las bandas organizadas y quede erradicada.

Por otro lado, el delegado del Gobierno ha manifestado que este tipo de actividades genera «numerosas molestias» a los vecinos de los inmuebles utilizados por las mafias de explotación de personas y que, en muchos de los casos, acaban en conflictos que ponen en peligro la convivencia pacífica y tranquilidad en las comunidades de vecinos.

«Son precisamente estas molestias las que dan las primeras pistas» a policías y administraciones sobre posibles casos de trata, pues los vecinos «se ven abocados a denunciar el continuo ir y venir de personas extrañas en sus portales y los problemas que generan».

Ante esta situación, el protocolo también contempla la necesidad de blindar las zonas residenciales a este tipo de actividades, para lo que es necesario concienciar a los propietarios de los inmuebles de los riesgos de alquilar los pisos y viviendas a estas redes e implicar a las administraciones locales en el control de estas actividades.