La noche de San Juan acaba con seis menores en Valdecilla, una de 12 años, por intoxicación etílica

La playa de San Juan de la Canal, en Bezana, fue uno de los muchos lugares donde se realizó una hoguera./Antonio 'Sane'
La playa de San Juan de la Canal, en Bezana, fue uno de los muchos lugares donde se realizó una hoguera. / Antonio 'Sane'

Las adolescentes, todas chicas y socorridas en Santander, fueron trasladadas al hospital en una noche «más tranquila de lo esperado»

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

La noche más corta del año acabó antes de tiempo para seis jóvenes, todas chicas y todas menores de edad, que tuvieron que ser atendidas por los servicios sanitarios por intoxicación etílica en Santander, la única localidad de Cantabria donde se produjeron incidencias reseñables durante la fiesta de San Juan.

La primera intervención de la Policía Local se produjo a las 23.30 horas del viernes en los alrededores de los Jardines de Piquío. Allí, los agentes se encontraron a una mejor, de tan solo 12 años, que se sintió «indispuesta» -así figura en el parte de intervenciones relevantes- después de participar en una fiesta en la playa. Pocos minutos después de que concluyeran los fuegos artificiales con motivo de la inauguración del Centro Botín, en el otro extremo de la bahía, una ambulancia del 061 trasladaba a la adolescente hasta el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

El mismo trayecto tuvieron que realizar las otras cinco chicas -de entre 14 y 17 años- que hasta la una y media de la madrugada de ayer necesitaron la ayuda de los sanitarios tras pasarse con el alcohol en una noche «anormalmente tranquila» en toda Cantabria teniendo en cuenta la cantidad de personas que salieron a la calle. Todos los casos de intoxicaciones etílicas se produjeron en los alrededores de la Segunda de El Sardinero. En concreto, en el Parque de Mesones, la glorieta del Doctor Fleming, la avenida Manuel García Lago y el aparcamiento del campo de fútbol de El Sardinero.

De otra parte, según destacan las autoridades, no hubo quemaduras de consideración entre las personas que se animaron a saltar las tradicionales hogueras, ni altercados de relevancia, algo poco habitual en este tipo de celebraciones. Ni en Santander, ni en otras localidades que festejaban San Juan.

En Camargo, la Policía Local no tuvo apenas trabajo, lo mismo que en Bezana o Los Corrales de Buelna. Allí, el fin de semana anterior, también festivo, sí que se intervino en una pequeña pelea y se auxilió a tres personas por intoxicación etílica. Esta vez tranquilidad casi total. Tampoco en Suances, que la pasada madrugada reunió a una gran cantidad de jóvenes entre la zona de ocio nocturno del paseo marítimo y el pueblo de Cortiguera, donde había distintos actos.

El otro suceso destacable en la noche de San Juan fue la quema de dos contenedores en la avenida de Los Castros, en Santander. El fuego, que se declaró sobre las 5.30 horas, fue sofocado por los bomberos municipales. Uno de los contenedores era de materia orgánica y el otro de papel. Ambos resultaron destruidos.

Menos basura en las playas ante el aviso de la pleamar

Si en circunstancias normales las autoridades municipales piden a la población que no dejen residuos en las playas después de la celebración de la noche de San Juan, ayer había, si cabe, más motivos ya que la fiesta coincidía con la pleamar de las 05.17 horas, de 4,89 metros. Es decir, que todos los restos de la celebración que quedaran en los arenales tenían muchas posibilidades de acabar en el mar.

La respuesta ciudadana fue positiva y, en líneas generales, se acumuló menos basura que en otras ocasiones. En San Juan de la Canal (Bezana), la playa amaneció ayer totalmente limpia, como confirma su alcalde, Pablo Zuloaga. También en Santander, aunque en la capital los servicios municipales estuvieron trabajando hasta las 10.30 horas.