La precariedad del empleo docente en Secundaria crece un 30% en dos años

Este curso, 641 docentes interinos ejercen en Cantabria con contrato a tiempo parcial, 471 de ellos en institutos de Secundaria. /AFP
Este curso, 641 docentes interinos ejercen en Cantabria con contrato a tiempo parcial, 471 de ellos en institutos de Secundaria. / AFP

Las contrataciones a tiempo parcial afectan ya a 641 interinos, uno de cada diez profesores de la educación pública, cifra nunca alcanzada antes

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

La contratación a tiempo parcial de profesores ha vuelto a crecer este curso en Cantabria y ya afecta a 641 interinos, una cifra nunca alcanzada hasta ahora, ni siquiera en la época de recortes de derechos laborales en la enseñanza que se introdujeron a partir del Real Decreto Ley de 2012. Entonces, se pasó en apenas tres cursos de 261 a 625 docentes, récord que se ha superado este ejercicio. A ellas habrá que sumar las vacantes sobrevenidas que puedan surgir a lo largo del año, por lo que el número crecerá aún más. El aumento experimentado se debe a la situación que se vive en Secundaria, donde este tipo de contrataciones precarias ha crecido un 15% este curso y casi un 30% los dos últimos (de 367 casos a 471).

Esta cifra de 641 profesores, 170 de ellos de Infantil y Primaria y otros 471 de Secundaria, supone que prácticamente uno de cada cuatro interinos se encuentra en esta situación de subempleo, teniendo en cuenta que este año hay 2.676. Uno de cada tres si la mirada se centra sólo en las enseñanzas medias. Y si se pone en relación a todo el profesorado de Cantabria (7.026 profesionales incluyendo también a los funcionarios de carrera), el balance refleja que uno de cada diez docentes de la enseñanza pública ejerce con un contrato a tiempo parcial. Los casos más repetidos son medias jornadas, con el consiguiente salario reducido al 50%.

La contratación a tiempo parcial es un buen termómetro para medir la calidad del empleo y este crecimiento continuado en los últimos años ha disparado la preocupación entre los sindicatos. «Que en la función pública docente existan cada vez más nombramientos (vacantes de todo un año) a tiempo parcial habla muy mal de la sensibilidad de los gobernantes en relación a la calidad del empleo que depende directamente de ellos y es un mal ejemplo para el resto de sectores laborales», destacan desde el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Cantabria (STEC). Un número tan alto es un «perjuicio para la calidad de la enseñanza y el funcionamiento» de los colegios e institutos, ya que «condiciona» los horarios y «dificulta enormemente» la coordinación y el trabajo en equipo de los docentes.

«Cuando en un centro hay mucho personal interino es difícil dar estabilidad a los proyectos pedagógicos, pero cuando, además, muchos de ellos están a tiempo parcial, las dificultades se multiplican», razona José Ramón Merino, representante de STEC.

El aumento de la contratación parcial en el empleo docente interino experimentada este año en Cantabria se centra en el profesorado de Secundaria (hay 58 casos más que el curso pasado en esta situación), ya que en Primaria el número se ha estabilizado en torno a 170 maestros.

¿Las razones? El 'fichaje' de 115 nuevos profesores por parte de la Consejería para poder cumplir el acuerdo llegado hace dos años con la Junta de Personal para reducir las horas lectivas de los docentes de Secundaria a 18 semanales. «Hemos hecho un esfuerzo para contratar más profesores para cumplir con ese compromiso. Algunos casos son con jornadas completas y otros, parciales (refuerzos y apoyos), porque sólo se necesitan unas determinadas horas. Pero es una situación derivada del cumplimiento de ese acuerdo para mejorar los derechos laborales del profesorado, recortados en la anterior legislatura», explica César de Cos, director general de Personal Docente, que no entiende las críticas lanzadas desde el entorno sindical. «Si aumentamos el volumen del profesorado -este curso hay 145 profesores más en ejercicio que el pasado-, también crecerán los que puedan tener jornada parcial. Todo es imposible», reflexiona.

Merino admite este hecho como una de las causas del crecimiento, pero advierte de que las contrataciones a tiempo parcial realizadas se podrían completar con «desdobles y apoyos» que son «necesarios» en los centros y que evitarían esta situación de precariedad que afecta a tantos docentes. Igualmente, critica que se han «troceado» contratos a jornada completa en varios de tipo parcial «porque es más cómodo y barato».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos