«Ver sonreír a las familias lo compensa todo»

Laura Alonso, en el almacén del Banco de Alimentos Infantiles, en Mercasantander. /Daniel Pedriza
Laura Alonso, en el almacén del Banco de Alimentos Infantiles, en Mercasantander. / Daniel Pedriza

A Laura Alonso, voluntaria del Banco de Alimentos Infantil, le «reconforta» poder ayudar a otras madres en apuros y lamenta que «la sociedad no empatice más con los problemas que nos rodean»

Mariana Cores
MARIANA CORESSantander

A Laura Alonso (Santander, 1990), la maternidad no sólo le trajo una familia, sino que despertó su vena solidaria, la necesidad de ayudar a otros. Antes de ofrecerse como voluntaria del Banco de Alimentos Infantil, había colaborado con asociaciones de animales. De hecho, es presidenta de una de ellas, Anicant. Pero admite que algo cambió al nacer sus hijos: «Sentía la necesidad de compartir parte de mi tiempo con causas en las que se ayudara a las familias». Por ello, lamenta que la sociedad «no empatice más con los problemas que nos rodean».

-¿Por qué eligió el Banco de Alimentos Infantil para colaborar?

-Por mi maternidad (tengo dos hijos, de nueve años y 20 meses), me siento más identificada con los bebés y me gusta ayudar a otras madres que necesiten mi apoyo. A raíz de coincidir en una recogida solidaria de alimentos en un centro comercial, decidí colaborar con ellos.

-¿Qué persigue la asociación?

-Asistir a familias con menores de doce años a su cargo, que necesitan ayudas de emergencia, tanto de alimentos infantiles, como de productos de higiene, material escolar o gafas. También se vuelca en la formación de los padres y madres para que encuentren trabajo. Casi todos los voluntarios somos madres que nos gusta ayudar a otras madres.

-¿Cómo coordina sus obligaciones con el voluntariado ?

-Suelo ayudar una o dos tardes a la semana en el almacén que tenemos en Mercasantander. Es el tiempo libre del que dispongo ahora.

-¿Qué tareas realizan en la asociación?

-Principalmente, de logística, ayudando en la colocación de productos o entregando estos a las familias que lo necesitan. Hacemos recogidas en los centros comerciales o desplazamientos para buscar donaciones que hacen las empresas. Ver sonreír a las familias cuando les ayudamos, reconforta todo el esfuerzo realizado.

-A través de esta asociación, imagino que uno es más consciente de las necesidades que atraviesan muchas familias. ¿Cómo está la situación?

-Es una experiencia muy gratificante saber que con tu ayuda numerosas familias pueden vivir mucho mejor. Desgraciadamente, hay un porcentaje muy alto de la sociedad que no ve la recuperación económica en sus hogares. Son principalmente madres solteras, con trabajo precario, que lo tienen que compaginar con la vida familiar, o que solo pueden conseguir una ocupación por horas, para poder coordinarse con los horarios del colegio.

-¿Cuáles son las necesidades más acuciantes de los niños de la región en riesgo de exclusión?

-No necesitan la misma ayuda los niños menores de dos años que los de doce. Los bebés suelen necesitar leche infantil y cereales. Su coste es elevado para las familias que tienen lo mínimo para vivir. A las madres que acaban de dar a luz (que nos llegan a través de los servicios sociales) les damos un paquete de emergencia, mientras se organizan con su correspondiente ayuntamiento. Tenemos un convenio con la Federación de Municipios para que todos los servicios sociales de la región, cuando detectan una necesidad urgente, se pongan en contacto con nosotros. De esta manera, ese mismo día, la madre recibe nuestra ayuda. El año pasado, la Obra Social 'la Caixa' nos donó 3.000 litros de leche, con los que pudimos ayudar a 150 niños menores de doce años.

-¿Quién puede recibir su ayuda? ¿Cómo puede una familia acceder a ella?

-Nos centramos principalmente en madres solteras, víctimas de la violencia de género, con discapacidad o menores de treinta años. Nos pueden encontrar los jueves y viernes, de 10.00 a 12.00 horas, en el centro cívico de Cazoña, en la calle Gerardo Diego, número 4. Allí recibimos a las familias y escuchamos sus necesidades para ver cómo les podemos ayudar. Después de traernos toda la documentación solicitada, y si cumplen los requisitos, les ayudamos durante un año.

-Además de la recogida de alimentos, ¿también tienen otros programas?

-Sí, tenemos un programa de gafas gratuitas para menores de 16 años y damos material escolar básico, en septiembre.

-La educación también es una parte importante de sus actividades. ¿Qué hacen en este sentido?

-Para nosotros es el servicio más importante. Nos centramos en la orientación laboral, con formación en nuevas tecnologías para que las familias salgan de la situación precaria en la que se encuentran. Gracias a la ayuda de la Obra Social 'la Caixa' y las subvenciones del Servicio Cántabro de Empleo, ayudamos a madres y padres a buscar trabajo por internet. De esta forma, les encaminamos a que sean más autónomos para enviar sus currículos a ofertas de trabajo de los portales de empleo.

-¿Qué tipo de voluntarios hacen falta en la asociación?

-La ayuda que más necesitamos en este momento es en la recogida de alimentos, además de en el almacén, situado en Mercasantander, para la colocación y distribución de los productos.

-¿Cuál es la próxima campaña?

-Estamos esperando unas siete toneladas de alimentos que nos manda el Ministerio de Agricultura para entregarlo a las familias.