El tramo entre Colindres y Ramales acumula 71 accidentes en cuatro años

El tramo entre Colindres y Ramales acumula 71 accidentes en cuatro años

Los alcaldes de la comarca piden más seguridad mientras Tráfico estudia aplicar nuevas medidas para reducir la siniestralidad

ABEL VERANO | JOSÉ AHUMADA AMPUERO/SANTANDER.

«El problema que hay en esa carretera no se ha solucionado: ahí ocurre algo. Ha habido accidentes históricamente y los sigue habiendo. Los números de víctimas y heridos están ahí y algo habrá que hacer. No dudo de que se hayan hecho cosas, pero el tema es si son suficientes». La reflexión que hace en voz alta el alcalde de Colindres, Javier Incera, después de que el tramo de carretera entre Colindres y Ramales se cobrara el jueves dos nuevas víctimas, no es nueva, pero qué se va a pensar cuando esos 18 kilómetros acumulan otros tantos muertos desde 1999 y llevan registrados 71 accidentes sólo en los últimos cuatro años.

Al circular por la N-629, si no se piensa que se está transitando por el punto más negro de la red viaria de la región, no se advierte tanta peligrosidad: aunque las curvas obliguen a no perder la concentración, no parecen excesivamente cerradas; el firme está bien y no falta señalización vertical -la velocidad máxima, en casi todo el recorrido, es de 80-. El tercer carril, eliminado en gran parte, es ahora una larga isleta pintada que separa los dos sentidos, y hay pocos puntos donde esté permitido adelantar.

¿Tendrá la culpa el exceso de velocidad? «Ya no se puede reducir más», opina César García, alcalde de Ramales de la Victoria. «Echarle la culpa sólo a la velocidad es lo más fácil, porque así se recauda y es más barato», opina. A su juicio, los responsables de Tráfico deberían adoptar otras medidas para hacer más seguro el vial, quizás mejorar el piso o construir una mediana, pero sin confiar mucho en el efecto que producirá la próxima entrada en funcionamiento del radar de tramo que ya está instalado.

Tráfico ha cerrado carriles, ha prohibido adelantar, ha limitado la velocidad y vigila de cerca la carretera

También se muestra partidario de «implementar alguna medida más» su homólogo de Ampuero, Patricio Martínez, «y también que por parte de los conductores seamos un poco más responsables. Quizás sea una combinación de varios factores». Él, que se confiesa «sorprendido» por la cantidad de accidentes que ocurren en esos pocos kilómetros, también duda de que la solución a todos los problemas sea un nuevo radar.

«Echar la culpa sólo a la velocidad es lo más fácil, porque así se recauda más y es más barato» César García, Alcalde de Ramales

«Esa carretera nos hace volvernos locos a todos los que estamos en esta comarca», sentencia la regidora de Limpias, María del Mar Iglesias. «Llevábamos una temporada bastante tranquila desde que se limitó la velocidad y ahora hemos tenido este gran disgusto, esta catástrofe. No sé qué más medidas se pueden tomar, ni las causas del accidente del jueves, pero creo que es importante respetar la limitación de velocidad que se ha fijado y que ha sido tan criticada por la gente».

Un punto negro

Las mismas preguntas que se hacen los alcaldes y vecinos de la zona se las plantea también el jefe provincial de Tráfico, José Miguel Tolosa. Cuenta que cuando tomó posesión del cargo, en mayo de 2015, ya sabía que éste era, junto con Saltacaballo, el punto más conflictivo de las carreteras cántabras. Una vía rápida dibujada sobre el trazado de la antigua nacional a la que su predecesor, Serafín Sánchez, ya restó buena parte del tercer carril para intentar reducir la siniestralidad separando el tráfico, aminorando la velocidad y limitando las zonas donde puede adelantar.

«Esta carretera nos hace volvernos locos a todos los que estamos en esta comarca» María del Mar Iglesias, Alcaldesa de Limpias

Tolosa recita todas las medidas que se han ido adoptando después, empezando por el diseño de las rotondas de acceso en la zona de Colindres y la mejora del pavimento y continuando, de acuerdo con Demarcación de Carreteras y Guardia Civil, con una mayor restricción de los tramos en que está permitido adelantar y limitando a 80 kilómetros por hora la velocidad en casi todo el recorrido entre Colindres y Ramales. «También se ha reforzado la presencia de la Guardia Civil, y eso lo saben los vecinos, que pueden encontrarse a los agentes a todas horas: es el único tramo de Cantabria señalizado como de especial vigilancia. Hasta el helicóptero 'Pegasus', que tiene base en Valladolid, incluye la N-629 en su recorrido habitual, y es su ruta de entrada desde la Meseta». También recuerda la próxima entrada en funcionamiento de un radar de tramo -el único en la región- desde antes del túnel hasta la entrada a Ampuero. «A finales de febrero vendrán unos técnicos del Instituto Nacional de Metrología para comprobar los ajustes, en marzo se le dará publicidad y, después, comenzará a funcionar. Se ha colocado en ese tramo porque es uno de los de más alta siniestralidad: no digo que no haya habido accidentes un poco más acá o más allá, pero el efecto reductor de un radar de este tipo no afecta sólo al tramo que controla, sino que pacifica la zona».

«Habría que implementar alguna medida más y los conductores debemos ser más responsables» Patricio Martínez Alcalde de Ampuero

¿Y una mediana? «Se puede levantar, porque espacio hay, y es cierto que si un coche se sale las consecuencias serán menos graves. Lo vamos a estudiar, y si se ve que es viable y que puede funcionar, podría instalarse en algún tramo. Nosotros analizamos todos los accidentes, para averiguar las causas y ver si se puede mejorar la seguridad vial, y siempre es posible replantear algún tipo de medida».

«Estamos destrozados»

La comarca del Asón amaneció ayer consternada por el trágico fallecimiento de Iván Abascal, de 21 años, y Francisco García, de 36, ambos vecinos de Ampuero, aunque el primero era oriundo de Voto y el segundo, de Colindres. Ambos trabajaban en una empresa de canalones de Colindres, de donde venían el pasado jueves cuando sufrieron el accidente que les costó la vida.

Iván estaba de prácticas en la empresa colindresa, donde trabajaba Francisco García, conocido como 'Frangi'. Como ambos vivían en Ampuero iban juntos al trabajo. «Estamos destrozados... Había estudiado, tenía novia, quería trabajar y tenía toda la vida por delante. No hay consuelo posible», aseguró ayer a este periódico Jonathan, hermano de Iván.«Era buen chaval. Le gustaba jugar con los perros y era muy amigo de sus amigos. Siempre con una broma, un chiste y una sonrisa», así define Jonathan a su hermano. A pesar de que era originario de la Junta de Voto, donde era muy conocido, Iván residía en la actualidad en Ampuero junto a su madre y su hermana. «A mi hermano le trató muy bien», señala Jonathan refiriéndose a 'Frangi'.

Los compañeros y amigos cercanos del mundo del automovilismo en Cantabria también se sumaron ayer a las numerosas muestras de dolor por el fallecimiento de Francisco García, padre de tres hijos, y casado con una joven conocida en Ampuero, vecina del barrio de La Bárcena. «Nos sumamos al dolor de sus familiares, amigos y personas que de algún modo u otro han compartido momentos juntos», señaló el comité organizador de la Subida a La Bien Aparecida, al tiempo que recordó que este joven era habitual copiloto de Javier Revuelta a bordo de un Peugeot 205 en las pruebas cántabras. Al margen de su vínculo con el mundo del motor, este joven era muy conocido en Colindres, al igual que su familia, según apuntó el alcalde de este municipio, Javier Incera.

Hoy, sábado, se oficiará un responso por Francisco a las 17.00 horas, en la iglesia del Carmen de Colindres. Y en el caso de Iván se celebrará un misa mañana, a las 13.00 horas, en la iglesia de San Pantaleón, en Voto.

Reconoce que este último accidente ha supuesto un duro revés al trabajo que se venía desarrollando en esta carretera. «Actuamos en 2015 y adoptamos medidas que parecían haber dado un buen resultado en 2016 y 2017; venimos de dos años sin casi ningún incidente serio, y ahora tenemos esto. Esperemos que se trate de algo puntual, porque hay que mirar los datos a más largo plazo. En el historial de víctimas mortales en este tramo, la mayoría se deben a colisiones y salidas. A mí no me gusta hablar de exceso de velocidad: prefiero utilizar el término 'velocidad inadecuada'. Esa velocidad inadecuada puede estar detrás de un porcentaje significativo de los accidentes».