Las venas cántabras más altruistas

Los homenajeados en el acto de ayer de Grandes Donantes, posan junto a Miguel Ángel Revilla a las puertas del hospital./Celedonio Martínez
Los homenajeados en el acto de ayer de Grandes Donantes, posan junto a Miguel Ángel Revilla a las puertas del hospital. / Celedonio Martínez

El acto de ayer de Grandes Donantes de Sangre fue el estreno de Miguel Rodríguez al frente de la Consejería de Sanidad

LAURA FONQUERNIESANTANDER.

Un acto altruista y solidario como el de donar sangre no busca reconocimiento público. Pero siempre es importante agradecer a aquellas personas que lo hacen y contagiar al resto ese espíritu caritativo. Este es el objetivo de la entrega de distinciones de Grandes Donantes de Sangre que se celebró ayer en el salón Gómez Durán del Hospital Valdecilla en Santander.

Cincuenta personas de la región recibieron un diploma que se otorga cuando alguien supera las 75 donaciones (si es hombre) y 60 (si es mujer). Al acto acudieron José Luis Arroyo, director del Banco de Sangre y Tejidos de Cantabria; Ignacio Álvarez, presidente de la Asociación de Donantes de Sangre de Cantabria; Martín Manceñido, presidente de la Federación Española de Donantes de Sangre y Beatriz López Muñiz, subdirectora gerente del Hospital Valdecilla. También asistieron Miguel Ángel Revilla, presidente del Gobierno de Cantabria y Miguel Rodríguez, quien con este evento estrenó su cargo al mando de la Consejería de Sanidad.

«Es importante donar sangre porque así es posible ayudar a gente que lo necesita» Marta Rodríguez | Donante de sangre

«Ayudas a gente que lo necesita». Este es uno de los motivos que animó a Guillermo Palomares a donar sangre cuando cumplió la mayoría de edad. El otro es regenerar la del cuerpo. «Estás toda la vida fabricando sangre nueva», comenta. Él recibió el diploma el año pasado y ayer acudió en calidad de amigo. Acompañaba a José Miguel Martínez, a quien convenció de seguir sus pasos y que 30 años después ha superado las 75 donaciones. «Me convenció diciendo que es algo bueno y altruista», dice. Al cumplir los dieciocho también decidió donar Marta Rodríguez. Ella es una de las 17 cántabras galardonadas ayer por haber superado las 60 donaciones. «Es importante. Si se puede ayudar a gente que lo necesita, adelante», comenta.

«Me animé a donar por error cuando tenía 18 años. Ahora lo hago por ayudar» José Ramón Díez | Donante de sangre

Esta es, en general, la razón por la que la mayoría decide hacerlo. Pero a veces el motivo es otro. Es el caso de José Ramón Díez: «Me animé por error». Cuando era joven tenía muchas «hemorragias nasales»; la gente de su entorno empezó a decir que eso era porque «me sobraba sangre». En cuanto cumplió los 18 decidió donar. «A raíz de hacerlo, dejé de sangrar». Luego se enteró de que «no tenía nada que ver». Ahora, con 52 años, lo hace por ayudar.

«Te sientes bien contigo mismo, ayudas a la gente y te regenera la sangre del cuerpo» Guillermo Palomares | Donante de sangre

El récord de donaciones ayer se lo llevó Francisco García Llata con 200. Comenzó con 18 años porque es «muy solidario», explica. La elevada cifra se debe a que él es donante de plasma. Se puede hacer una vez a la semana. Donar sangre solo cuatro al año. «Lo hago con todo el amor del mundo», resume.