El albergue de Güemes recibe a la peregrina número 8.000

Ernesto Bustio y la peregrina australiana Rozzane Pilbeam/
Ernesto Bustio y la peregrina australiana Rozzane Pilbeam

El establacimiento dirigido por Ernesto Bustio bate un nuevo récord

J. ACEBOGüemes

La Cabaña del Abuelo Peuto de Güemes se encuentra esta semana de celebración, ya que ha batido un nuevo record al recibir a la peregrina número 8.000. La australiana Rozzane Pilbeam ha sido la afortunada que llegó el miércoles hasta la colina de Güemes, en la que se encuentra el albergue dirigido por Ernesto Bustio.

La peregrina fue recibida con el volteo de campañas y el disparo de varios cohetes. Un ritual que ya se ha hecho habitual, año tras año, cada vez que el hospedaje bate una nueva marca. En el año 2010, La Cabaña del Abuelo Peuto superó, también por estas fechas, los 4.000 visitantes, y desde entonces los peregrinos que han ido pernoctando en el albergue han crecido de mil en mil. En el 2011, la alemana Shinko se convirtió en la visitante número 5.000, y un año más tarde su compatriota Katherine, una trabajadora social jubilada, alcanzo la cifra de 6.000 peregrinos en un año.

La mejor cifra, hasta el momento, era la del pasado año, cuando el albergue recibió a Nathal, un joven belga de 19 años que se convirtió en el peregrino 7.000. Haber alcanzado esta cifra supone un nuevo hito para la localidad, ya que hasta que no se abrió este albergue, en 1999, Güemes era un núcleo con pocos visitantes. Para Bustio es algo muy reseñable, que en Cantabria un albergue llegue a alcanzar esta cifra de peregrinos.

La llegada de más de 8.000 visitantes no sólo da fe de la importancia que está cobrando en los últimos tiempos el Camino del Norte, sino también del trabajo que realizan Bustio y quienes colaboran con el funcionamiento del albergue -muchos acuden desde diferentes países para trabajar con la posada durante unos días-, que han sabido hacer crecer a la Cabaña sin ninguna ayuda estatal, ni de la iglesia. Se financia completamente gracias a la colaboración de los peregrinos, las aportaciones individuales o de otros grupos que utilizan las instalaciones. Ellos valoran los gastos que hayan podido generar en la casa y libremente, y de forma anónima, depositan el dinero que consideran oportuno en una caja de madera elaborada para tal fin.

El hospedaje de Güemes se ha convertido en un referente en el camino, por esa razón está valorado por los peregrinos como el albergue más importante de todo el Camino del Norte. No solamente por las instalaciones, su espacio ajardinado o por la significativa ermita con pinturas realizadas por el maestro Cerezo Barredo, sino también, como comentan quienes en él colaboran, por el ambiente de cercanía y familiaridad que se respira en el hospedaje.

Durante este año La Cabaña del Abuelo Peuto no sólo ha recibido a caminantes de países habituales como Alemania, Francia, Bélgica o el resto de países de Europa. En sus 70 camas han pernoctado también visitantes de lugares tan dispares como Nepal, Mongolia, Nueva Zelanda, Corea, Sudáfrica o Hawai.

Proyectos sociales

Además de las decenas de bienvenidas diarias, uno de los hechos que hace más especial a este espacio de Güemes son los proyectos solidarios que realizan con el Tercer Mundo. Sacerdotes y religiosas de los países más necesitados pueden ayudar con alimentación y educación a muchas personas gracias a las iniciativas generadas desde La Cabaña del Abuelo Peuto -que recibe este nombre en homenaje al abuelo de Bustio-. Otro de los colectivos al que se apoya desde este albergue es a las personas en riesgo de exclusión social, con las que se realizan actividades a lo largo del año.