"Es la primera vez que me veo obligado a lanzar un 'mayday'"

El 'Nuevo Libe' de Santoña atracado en el puerto de Ondarroa para su reparación./
El 'Nuevo Libe' de Santoña atracado en el puerto de Ondarroa para su reparación.

Remolcan un pesquero de Santoña hasta Ondarroa tras sufrir un incendio a 30 millas de la costa cuando regresaba de pescar anchoa

MIRARI ARTIMEondarroa

La tripulación del 'Nuevo Libe', con base en Santoña, tardará mucho tiempo en olvidar la costera de la anchoa de este año. Lo que comenzó como una rutinaria jornada de pesca concluyó el pasado martes con un rescate a unas 30 millas de la costa de Ondarroa, como consecuencia de un incendio que destruyó por completo el sistema eléctrico del buque.

El barco regresaba a puerto después de faenar toda la noche. Navegaba cargado, con el viento de popa rumbo a la dársena vizcaína para ganar velocidad y llegar a tiempo para presentar las descargas en las primeras ventas de la lonja. Sin embargo, a eso de las 10.30 horas, saltaron las alarmas del pesquero y llevaron la angustia a la marinería -17 personas-. "Se activó el detector de humo y fuego y enseguida comprobamos por las cámaras que procedía del cuadro eléctrico general", explicó el armador y patrón del barco, Rubén Trueba, a El Correo.

Acompañado por el segundo motorista, bajó a la sala de máquinas y activaron el protocolo de actuación diseñado para este tipo de situaciones. "Procedimos al cierre de la sala y lanzamos el CO2 que se utiliza en estos casos para que vaya comiendo el oxigeno y apagando el fuego. Fueron momentos muy tensos, sobre todo porque los elementos y las piezas de plástico del cuadro provocaron una intensa humareda negra", relató.

Una vez adoptadas las medidas de prevención realizaron la pertinente llamada al canal 16 de radiocomunicación marítima, exclusivo para llamamientos de socorro, urgencia o seguridad de los buques. "Es un número que no se te puede olvidar jamás", recalcó. A sus 38 años, Trueba lleva toda la vida dedicada a la pesca en la empresa familiar fundada por su padre, "pero es la primera vez que me veo obligado a lanzar un mayday", reconoció. La respuesta recibida a su petición de auxilio ha calado hondo en el patrón cántabro.

"No tengo palabras para agradecer el compañerismo, la disposición y la solidaridad que nos ofrecieron el resto de los pescadores, en especial, los gallegos y el Ondarzabal que estaban por la zona", explica. Dos horas más tarde, remolcados por el pesquero de Lekeitio atracaron en la dársena ondarresa donde permanecerá amarrado tres semanas como mínimo.

Durante ese tiempo, tratarán de agilizar al máximo las reparaciones para reincorporarse a la principal campaña del año. "Nos garantiza los ingresos de medio año y parar ahora, cuando íbamos tan bien, es una fanea", explicó el patrón de Santoña, que confía en tener todo a punto para el último tramo de la costera que concluye a finales de junio.