¿Cuánto dura un icono?

¿Cuánto dura un icono?

En 1953 James Bond hacía su primera aparición para dar origen a una de las sagas más longevas del cine y la literatura mundial

PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Una madre (cualquier madre) mira desde la ventana con el colmillo lanzando destellos. Su hija llega a la comida familiar del domingo a bordo de un Aston Martin. Por la ventana del conductor asoma un brazo estudiadamente indolente cuya muñeca corona un reloj Omega. El caballero del coche, de perfecta hechura, abre la puerta a la dama a la antigua usanza. Cuando se quita sus gafas Persol, sus ojos azules recorren a la madre (a cualquier madre), dejando caer alguna frase clásica sobre que podrían ser hermanas o piropo similar. Ambas féminas están ya rendidas (lo estaban de antemano) al galán seductor que lleva una bala escondida en su pluma. No se paran a pensar en su mirada de cazador al acecho, su fobia al compromiso, su selectiva ética o su disposición a cumplir órdenes ajenas, sean las que sean. El packaging es impecable. Y duradero.

James Bond es al cine lo que el 2.55 a Chanel o Los Beatles a la música; un icono. De hecho tiene bastante que ver con la banda de Liverpool. Además de ser británicos representan el nacimiento de un nuevo estilo que revolucionaría la imaginería colectiva acostumbrada a otros modelos tendentes a la moñería. Un personaje permanente que sobrevive a actores, bandas sonoras, bellezas de acompañamiento y argumentos más o menos intrincados y que, por uno u otro aspecto, vuelve a la actualidad cada cierto tiempo. James Bond no sigue la moda, marca la moda. James Bond es un concepto.

Los 7 Bonds

- Barry Nelson

- Sean Connery

- David Niven

- George Lazenby

- Roger Moore

- Timothy Dalton

- Pierce Brosnan

- Daniel Craig

Un concepto de claridad tan meridiana que sin los adornos propios del el cine, podría ser un estereotipo de los cuentos clásicos. El macho alfa, educado, de humor inteligente, alto, guapo, elegante e intrigante, que se lleva a la chica (o chicas) guapa y termina con los malos. Y no nos engañemos, a pesar de ser originalmente un personaje de novela, Bond es famoso como personaje de la gran pantalla. 24 películas lleva a sus espaldas el gentleman más letal, algo que no iguala ningún súper héroe con poderes sobrehumanos por mucha firma marveliana que rubrique sus magnánimas actividades.

Han tenido que pasar siete rostros para que el espía de principios maniqueistas y trajes a medida se diera cuenta de que su licencia para matar podía tener ciertos condicionantes éticos. Daniel Craig encarnó al agente menos irónico y más atormentado. Y también al más rubio. Antes que él, otros siete actores dieron vida a Bond, luchando contra un mal que iba tomando sucesivas formas según pasaban las décadas y dirigido siempre por una estructura mayor que lo amparaba, evitando su papel de lobo solitario con ínfulas de justiciero.

"El mundo nunca es suficiente" es el lema familiar de los Bond, una estirpe anglosuiza vinculada con la nobleza. Atendiendo a los rasgos que definía la novela de Ian Fleming, Timothy Dalton es el actor que más se asemejaba al rostro original del escritor. Y también el más rebelde, según señalan los expertos. El 28 de mayo es el 108 aniversario del citado Fleming, que no es un señor que pasaba por aquí con nombre de creador de penicilina, sino el origen de toda esta saga. Y este mes de mayo también se cumplen, entre otras efemérides, 10 años del lanzamiento en Japón de Desde Rusia con Amor para PSP. Con la voz de Sean Connery.

Bond, el sibarita

Caviar de beluga, foie y colas de langosta gratinadas regadas con Bollinger y, por supuesto, un Martini seco con vodka, agitado no mezclado y con corteza de limón. Aunque las bebidas exóticas que ha probado Bond en sus periplos salvadores, ascienden a 345 modalidades distintas.

Sí le quitaron, sin embargo, el vicio del tabaco, porque los cambios en el mundo convirtieron este hábito en poco adecuado y el británico siempre ha de ser políticamente correcto (aunque dispare tiros a la cabeza con silenciador).

Trajes grises y azules de Brioni (la misma casa que vestía al Rey Juan Carlos) e impecable smoking para acudir al casino (con el último Bond, el sastre oficial es otro británico de pro; Tom Ford). Camisas de Turnbull & Asser y zapatos ingleses de John Lobb completan el dibujo estético de un personaje high class.

¿Quién está pendiente de este tipo de numerosos detalles? Los verdaderos fans, aquellos que saben el nombre de los guionistas, los secundarios, los escenarios reales y hasta los trucos de los vieojuegos.

Club Archivo 007

El Club Archivo 007 ofrece la posibilidad de llevar la admiración por su ídolo al plano real, compartiendo experiencias. Admiran, especialmente, la mezcla de "dureza y elegancia".

Fundado en 2015, el Club tiene 103 miembros, entre los que se incluyen figuras honoríficas como Julian Glover (Kristatos en Solo para sus Ojos (1981) o Monica Bellucci (Lucia en Spectre (2015.

Hacerse miembro del Club Archivo 007 tiene dos tarifas, 5 y 20 euros que dan acceso a diferentes contenidos monotemáticos (carnet de socio, revista trimestral, merchandising). También celebran Jornadas Bondianas y convenciones anuales. Y ofrecen conferencias sobre las películas de Bond, como harán este fin de semana en Santander Alternativo, donde también habrá un concurso para expertos. Todo en torno al mito. ¿Quién se lo iba a decir a Fleming cuando, escribiendo en Jamaica, escogió el nombre de su héroe copiando el de un ornitólog?

Y aunque hay discrepancias en torno a sus favoritos, la mayoría coinciden en elegir a Sean Connery como el mejor Bond, Goldfinger como mejor villano y Desde Rusia con Amor (1963) como mejor película.

¿Ha perdido el superagente su gancho? ¿Debería haber finalizado la saga? ¿Quién será el próximo rostro del espía más clásico? ¿Será Idris Elba el primer agente negro? ¿Cuándo se agotará el 'feeling'?Todo apunta a que la fábrica de intrigas seguirá en marcha. Y que hay Bond, James Bond, para rato.

 

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