Paisaje inacabado para ver el mundo

Paisaje inacabado para ver el mundo

El artista Miguel Ángel García lleva a la Biblioteca Central su singular visión de la India

GUILLERMO BALBONASantander

Cuando viaja la mirada es instrumento, canal de comunicación y un camino fructífero para despejar tópicos y desvelar otros mundos. Nidos es uno de los microcosmos que simbolizan parte esencial del mosaico que Miguel Angel García ha compuesto con sus imágenes siempre en una frontera entre fotografía y pintura en el Paisaje inacabado de su último e ingente proyecto. En realidad una inmersión en la India de la que ha extraído una geografía personal que ahora compartirá con el público en la Biblioteca Central. Un ejemplo: el artista visual se quedó impregnado de la imagen profusa, reiterada y solapada de contenedores y cubículos de las tiendas de libreros al estilo de Moyanohay más de 400 en un barrio de Calcuta "donde prácticamente viven, de la mañana a la noche, comen, descansan, toman té, mientras venden libros. Nunca he visto una conexión como esta entre libros y vida cotidiana".

Su muestra, bajo el título Unfinished landscape, es fruto de un proceso de análisis y reflexión tras esa estancia en la India. El proyecto, no obstante, tiene su origen en Venecia, en el marco del concurso internacional Arte Laguna Prize, un certamen en el que el artista cántabro ganó el premio consistente en una residencia artística en Calcuta, en la sede de la Basu Foundation for the Arts.

La exposición

A partir del trabajo desarrollado en Calcuta, Delhi y Jaipur llevó a cabo una exposición en el Instituto Cervantes de Nueva Delhi, siendo posteriormente invitado a participar en la Bienal de Fotografía de Chennai, para recalar después en la galería José de la Fuente de Santander. Ahora, el proyecto completo, integrado en su exposición por 36 imágenes, se expone por primera vez en el espacio santanderino, "respondiendo a la intención de la Consejería de facilitar la visibilidad de nuestros artistas y hacernos eco de una intensa trayectoria internacional, que como en este caso, le han permitido presentar en diferentes escenarios artísticos, temáticas que nos hablan de un mundo en permanente estado de cambio".

El artista confiesa que "quería tomar una cierta distancia y mirar con serenidad lo que me rodeaba. Acercarme a comprender el segundo país mas poblado del planeta y la mayor democracia existente. Y menos mal que iba apercibido, porque en cualquier caso el impacto es tal que se corre un serio riesgo de bloqueo. Difícil procesar tanta información Tenía claro que el proyecto tendría que ver con la construcción del paisaje, considerando este como una elaboración cultural, intencionada, crítica, pero siempre inacabada, como lo es cualquier sociedad en su proceso de construcción". Una sociedad que se reinventa, "que en este mundo globalizado que vivimos está evolucionando de tener un papel marginal en el pasado inmediato a jugar un papel destacado a nivel mundial".

A través de sus imágenes García cuestiona el paisaje como "algo definido, estático, ideológicamente neutro. Para mostrar que la intención de cada mirada, construye el paisaje y con ello se evidencian situaciones y circunstancias que hacen aflorar líneas de análisis que estaban ahí pero a las que no habíamos aplicado un pensamiento crítico". Es decir, las imágenes "guardan un enorme potencial de significados, son una bomba semántica, y por eso un paisaje inacabado, complejo, en un mundo en permanente estado de cambio".

El artista, asimismo, ha trabajado con dos líneas de análisis: "El político/sociológico que están articulando un contrapoder a nivel mundial que genera un cambio del centro de gravedad de la economía, y el poder comercial".

Y a través de estructuras metálicas en la construcción de grandes rascacielos del sur de Asia; restos de arqueología de la sociedad de consumo en las vallas publicitarias sin anuncios; los nudos (los vínculos, los lazos) muy simbólicos para reflejar la diversidad de una sociedad con muchos lenguajes, etnias, religiones, culturas, se ha interesado en "indagar acerca de las estructuras que soportan el edificio social como imágenes cargadas de significados. Es el caso de "los andamios de bambú hablando de historia, de recursos propios, de ductilidad, de resistencia, de raíces y de nexo de unión entre pasado y futuro".

El titular de Cultura, Ramón Ruiz, subraya que precisamente sobre la base de las raíces culturales, históricas y sociológicas de un país que se reinventa, enfrentado a los retos globales del modelo de desarrollo, "el artista nos propone una reflexión crítica sobre las estructuras que sustentan el edificio social en la India y el potencial que encierra un subcontinente que acoge una quinta parte de la población mundial".

El comisario de la muestra, el pensador y crítico, catedrático de Estética y Teoría de las Artes y exdirector del Instituto Cervantes de París, José Jiménez, opina que Miguel Ángel García "ha elegido la ciudad actual como signo de globalización de la experiencia y de la diseminación de las formas. Y así, ha ido construyendo con su cámara una cartografía de las ciudades superpuestas a través del paseo abierto en este mundo de distancias cada vez más cortas. Un paseo en el que resuenan los ecos visuales del flâneur, del paseante sin dirección concreta, de Charles Baudelaire, y las derivas urbanas situacionistas".

El momento inicial del trabajo de paseante de la imagen visual se sitúa en la serie INdependencias1, desarrollada entre 2008 y 2012, y en la que García fue recorriendo las capitales de las 27 naciones que entonces formaban parte de la Unión Europea, un trabajo ya expuesto en la Biblioteca. Su nueva muestra está estructurada en cuatro secciones: A través del tiempo, de la idea a la forma, de la forma a la idea y contenedores de un espacio que fluye.

Paisaje inacabado tiene su inicio en 2016 que traslada al espectador, en un viaje a la India demorado y sutil, "a unos espacios urbanos culturalmente muy distantes y diferenciados de los espacios urbanos europeos. En ellos, sin embargo, apreciamos lo que podríamos llamar la transciudad: el latido de la vida urbana que se expande por todo el planeta, articulando a la vez rasgos de similitud y de diferencia". En sus imágenes "radiantes, la India se construye y se eleva. El rastreo transciudadano de García es uno de los registros más profundos, en el ámbito de la imagen visual, de este mundo en cambio en el que hoy vivimos".

"Imágenes sinuosas, superpuestas, que en su niebla diseminada nos dejan ver emplos o arquitecturas tradicionales. Entramados constructivos de hierro, articulados geométricamente. Lazos de color, a la vez signos de vida y de unión. Andamios de cañas virtuales que recubren arquitecturas que se elevan hacia el cielo". El artista, que esta próxima semana participará de nuevo en la feria The Photography Show de Nueva York, "nos lleva al reflejo en la imagen de la tierra y el cielo, al mapa visible de todo aquello que las ciudades nos dicen y no oímos. De lo que en ellas podemos ver, y no vemos", sostiene Jiménez.

High Energy en la XIV Bienal de Fotografía en Córdoba; Independencias, en la galería Laurence Miller de Nueva York; La memoria del bosque en San Salvador y El paisaje dual y Pintando la luz en Santiago de Chile y en Santander son algunas de las citas expositivas de Miguel Angel García que asoman en su trayectoria durante la última década.